El ciclo electoral al que, supuestamente, pone fin Andalucía ha sido un proceso de desimantación para el PSOE. Sus fieles, como una caja de clips que se cae al suelo, se han desperdigado. Creen en Ferraz y en La Moncloa que Pedro Sánchez es el único imán que los atrapará de nuevo. "En 2027 volverán nuestros votantes", dicen desde el equipo del presidente del Gobierno y secretario general socialista, como venda para una herida, la de las urnas autonómicas y municipales, que desangra al partido.
Pero el batacazo socialista en Andalucía, con María Jesús Montero como candidata, persona de máxima confianza de Sánchez, sumado a los malos resultados en Extremadura, Aragón y Castilla y León han puesto a los alcaldes y líderes del PSOE en alerta. Un estado de depresión recorre el partido ante la carrera que se inicia para las municipales y autonómicas de 2027: "No nos ven como caballo ganador". Es el análisis que hacen cargos y dirigentes locales sobre los resultados y el hecho de que el PSOE parta ya de por sí sin opciones en muchas regiones y que, además, quien rentabiliza las papeletas son formaciones a su izquierda, que no están en el Gobierno, de carácter autonomista, como la Chunta Aragonesista o Adelante Andalucía.
"Hay una izquierda identitaria con raíces, cercanía, con una voz propia que nosotros ya no tenemos. Ahora todo es estrategia, se diseñan candidatos y mensajes. Esa izquierda ocupa parte de nuestro espacio, genera ilusión y empatiza con lo que la gente quiere escuchar", analiza un dirigente que ha competido con esta izquierda. BNG, Bildu, Compromís, CHA, Adelante Andalucía... son algunas formaciones que crecen bajo la sombra del PSOE.
"Sánchez ha sacrificado a toda una vicepresidenta para nada, por dejarse convencer de que tiraba más la proyección de un Ministerio que patear la calle, como Carlos Martínez", añade otro cargo del partido en alusión al secretario general de los socialistas en Castilla y León y ex alcalde de Soria.
Se añade una autocrítica que hacen algunos dirigentes, incluida la propia Montero, que es que su partido no sabe transmitir. "El PSOE no se ha terminado de adaptar a la política del siglo XXI", dicen. Mientras Sánchez está volcado en las redes sociales, con un equipo dedicado a ello en La Moncloa, bajo el propósito de captar a los más jóvenes, en los territorios creen que es necesario abrir una "reflexión de cómo dirigirnos a los ciudadanos para trasladar nuestras propuestas". "En Adelante Andalucía han sido más eficaces. Transmiten mejor", admitió Montero.
Elecciones Andalucia. Mapas PSOE"La situación es difícil", analiza un importante dirigente territorial, con la perspectiva de lo que viene. "Crítica". "Estamos preocupados por las municipales y autonómicas", admite otro cargo de una importante comunidad. "En 2023 muchos alcaldes pagaron no por culpa suya sino por la política nacional. Y ahora puede pasar lo mismo". "Es la fiesta de la democracia y para nosotros un sufrimiento", aprecia un alto cargo autonómico sobre los últimos domingos electorales.
El 17-M también ha puesto en solfa la estrategia de Sánchez de lanzar ministros candidatos a los territorios, buscando tener controlado el partido al tiempo que buscar recuperar vigor electoral. Pilar Alegría y Montero son dos ejemplos de una estrategia que, hasta el momento, se demuestra fallida. "Para estar en un territorio hay que estar allí al 100%", analiza un destacado barón socialista. "Hay que enmendar ese error y estar sobre el terreno". Alegría y Montero sólo abandonaron el Ejecutivo cuando se convocaron los comicios en Aragón y Andalucía. En el caso concreto de la ex vicepresidenta un dirigente del partido observa: "Hubiera sido preferible como candidato alguien nuevo que diera carpetazo al pasado y a todo lo que se hizo mal".
Sin autocrítica
Como con las tres derrotas electorales previas, en la dirección nacional del PSOE no hicieron este lunes ninguna autocrítica del resultado en su bastión durante casi cuatro décadas. La estrategia en esta ocasión pasa por intentar poner el foco en que "el PP es el que más escaños ha perdido" y que "el bloque de la izquierda sube", obviando que ha sido gracias a Adelante Andalucía, el único partido de ese espacio fuera de la órbita del Gobierno de coalición que ha sido capaz de capitalizar el descontento.
Montero, con su Ejecutiva del PSOE-A.EFEA puerta cerrada, en la Ejecutiva presidida por Sánchez sí se hizo un análisis en profundidad del retroceso de 30 a 28 escaños, lo que ha supuesto horadar aún más su suelo histórico. Las fuentes consultadas apuntan a que el mensaje giró en torno a la necesidad de mantener "la moral de victoria" y "la consolidación de liderazgos" en los territorios mediante una "oposición útil" que sirva de "preparación para movilizar al progresismo" en los próximos comicios.
Emiliano García-Page volvió a poner este lunes voz al malestar interno creciente en el PSOE por la sucesión de derrotas alertando de que, "elección tras elección, los ciudadanos están mandado un mensaje muy nítido". Además, el presidente de Castilla-La Mancha insinuó que Sánchez "mira para otro lado a la espera de que vuelva a sonar la flauta" como en las generales de 2023.
Por su parte, el secretario general de los socialistas en Castilla y León pidió una "reflexión autocrítica desde el ámbito interno del partido", subrayando que "el problema no es haber perdido en Andalucía", sino "la desconexión con la sociedad". En la misma línea, el presidente de Asturias, Adrián Barbón, apuntó que la izquierda debe hacer un "análisis crítico" para examinar por qué no es capaz de "conectar con la ciudadanía". Y desde la federación extremeña, que ahora dirige Álvaro Sánchez Cotrina, demandaron que se haga un haga una evalución objetivo de "un mal resultado, sin paliativos", para "recuperar la confianza y reconectar con la ciudadanía".
La misma noche electoral, la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, una de las que ha verbalizado en público que deberían adelantarse las generales para que los candidatos municipales y autonómicos no sufran el "voto de castigo a Sánchez", escribió en sus redes: "No llegamos ni al 23% de voto... nos quedaremos sin poder territorial, el cercano, el que pisa tierra y mira a los ojos... lo peor, el eco...".
Ferraz cumple el 50% de los objetivos
La dirección nacional del PSOE vio cumplido uno de los dos objetivos que buscaba en las elecciones andaluzas del domingo: que el PP perdiera la mayoría absoluta y que a partir de ahora Juanma Moreno dependa de Vox para poder gobernar.
El otro, no bajar de los 30 escaños -su suelo histórico-, no lo han alcanzado, aunque se asume que 28 escaños es mejorar los 25 que les daban los 'trackings' cuando María Jesús Montero empezó la campaña. La conclusión es que ha habido una "tendencia al alza".