Diego Correa, coordinador de economía sustentable de RED, explica que la asociación acompaña y asesora a grupos que están desarrollando proyectos, especialmente de turismo comunitario.
zona de refugio pesquero, vital para la reproducción de especies marinas. Ante los escasos apoyos económicos, la cooperativa encontró en la siembra de 40,000 semillas de ostión y su posterior venta una manera de financiar la investigación científica que ayuda a proteger su ecosistema.gusano barrenador y secó la madera desde su interior. La lección fue que el ecosistema necesita diversidad, no plantaciones uniformes, para resistir plagas.Tras la pérdida, la organización buscó financiamiento en los protocolos climáticos internacionales, todo un lío, pues las reglas resultaron inoperantes en el territorio. Para ejemplificar, algunas normativas exigían a campesinos de la tercera edad firmar contratos de mitigación a 100 años y establecer 300 sitios de monitoreo topográfico por predio en montañas agrestes de medidas inconmensurables.