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Los residuos nucleares son un problema, así que Alemania está buscando la solución en una roca del Jurásico en Suiza

Los residuos nucleares son un problema, así que Alemania está buscando la solución en una roca del Jurásico en Suiza
Artículo Completo 731 palabras
La energía nuclear es capaz de generar electricidad limpia, de forma continua y en grandes cantidades. Una maravilla salvo por dos pequeños detalles: el riesgo de una eventual fuga y qué hacer con sus residuos. La solución más extendida es enterrarlos en un cementerio nuclear y esperar. ¿Cuánto? Pues depende, pero pueden ser cientos de miles de años, hasta que ya no sean peligrosos. La pregunta del millón es dónde. Un equipo de investagación internacional liderado por Alemania ha empezado a perforar una montaña suiza para intentar responderla. El proyecto. Se llama DEBORAH (Deep borehole to resolve the Mont Terri Anticline Hydrogeology), las siglas de sondeo profundo para conocer la hidrogeología del anticlinal de Mont Terri y es exactamente lo que hace. ¿Su objetivo? Documentar con todo lujo de detalles las capas que hay y sus propiedades. Hay un material especialmente interesante: la arcilla Opalinus Clay. En este experimento en las profundidades participa el Centro Alemán de Investigación en Geociencias GFZ y el Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales (BGR) alemanes, el Servicio de Residuos Nucleares (NWS) del Reino Unido e investigadores suizos de la Universidad de Berna. Por qué es importante. Porque puede ser la roca ideal para construir un depósito de residuos radiactivos. Como detalla GFZ, Suiza ya ha tomado la decisión, pero Alemania y el Reino Unido (las otras partes del proyecto) aún no. La clave está en lo que digan los análisis de las perforaciones: detalles como cuánta agua permite filtrar, a qué velocidad o por dónde serán claves para tomar la decisión. No es baladí: una filtración, por lenta y pequeña que sea, puede contaminar acuíferos. Qué tiene de especial. La Opalinus es una roca arcillosa que data del Jurásico Medio, con una edad estimada de aproximadamente 175 millones de años. En pocas palabras, es arcilla que se ha compactado hasta volverse roca. Y tiene una propiedad que la convierte en una buena candidata para el almacenamiento nuclear: su bajísima permeabilidad.  Contexto. El estudio de Opalinus no es nuevo ni mucho menos: GFZ la en su radar desde hace 30 años porque, además de su bajísima permeabilidad, tiene propiedades como su plasticidad (bajo presión, se deforma en lugar de romperse, algo conveniente si funciona como depósito radioactivo) o su capacidad para retener ciertos radionucleidos. Suiza lo ha elegido ya, pero falta saber cómo se comporta ante las condiciones existentes en zonas mucho más profundas, donde por ejemplo la temperatura o la presión cambian notablemente. En Xataka Europa y Japón están listas: van a iniciar los experimentos de fusión nuclear más ambiciosos de la historia Cómo lo hacen. En el cantón suizo del Jura, cerca del municipio de Saint-Ursanne, está ese Mont Terri. En sus entrañas hay un laboratorio subterráneo al que se accede por la galería de seguridad de un túnel de autopista, a unos 150 - 200 metros bajo tierra.  Allí trabaja continuamente una plataforma de perforación, que avanza metro a metro, hasta llegar a los 800 metros de profundidad.  La perforadora emplea una corona hueca que permite extraer columnas de roca intactas, la muestra que posteriormente se analiza en el laboratorio. Cada avance funciona como testigo en tanto en cuanto desvela la edad, la composición, las fracturas y la cualidad diferencial: cómo se comporta con el agua. Además, emplean técnicas sísmicas y de gravimetría para obtener una radiografía completa de lo que hay a cientos de metros de profundidad. En Xataka | Los barcos llevan siglos dañando los océanos con ruido. Alemania trabaja en unas hélices silenciosas para solucionarlo En Xataka | 700 toneladas de residuos nucleares han llegado a Alemania desde Inglaterra. Los alemanes no están del todo contentos Portada | Ilja Nedilko y Evangelos Mpikakis  - La noticia Los residuos nucleares son un problema, así que Alemania está buscando la solución en una roca del Jurásico en Suiza fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
Los residuos nucleares son un problema, así que Alemania está buscando la solución en una roca del Jurásico en Suiza

¿Dónde metes lo que no puedes tirar? En una montaña suiza, a 800 metros de profundidad, en una roca hace 175 millones de años

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Eva R. de Luis

Editor Senior

Eva R. de Luis

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La energía nuclear es capaz de generar electricidad limpia, de forma continua y en grandes cantidades. Una maravilla salvo por dos pequeños detalles: el riesgo de una eventual fuga y qué hacer con sus residuos. La solución más extendida es enterrarlos en un cementerio nuclear y esperar. ¿Cuánto? Pues depende, pero pueden ser cientos de miles de años, hasta que ya no sean peligrosos. La pregunta del millón es dónde. Un equipo de investagación internacional liderado por Alemania ha empezado a perforar una montaña suiza para intentar responderla.

El proyecto. Se llama DEBORAH (Deep borehole to resolve the Mont Terri Anticline Hydrogeology), las siglas de sondeo profundo para conocer la hidrogeología del anticlinal de Mont Terri y es exactamente lo que hace. ¿Su objetivo? Documentar con todo lujo de detalles las capas que hay y sus propiedades. Hay un material especialmente interesante: la arcilla Opalinus Clay.

En este experimento en las profundidades participa el Centro Alemán de Investigación en Geociencias GFZ y el Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales (BGR) alemanes, el Servicio de Residuos Nucleares (NWS) del Reino Unido e investigadores suizos de la Universidad de Berna.

Por qué es importante. Porque puede ser la roca ideal para construir un depósito de residuos radiactivos. Como detalla GFZ, Suiza ya ha tomado la decisión, pero Alemania y el Reino Unido (las otras partes del proyecto) aún no. La clave está en lo que digan los análisis de las perforaciones: detalles como cuánta agua permite filtrar, a qué velocidad o por dónde serán claves para tomar la decisión. No es baladí: una filtración, por lenta y pequeña que sea, puede contaminar acuíferos.

Qué tiene de especial. La Opalinus es una roca arcillosa que data del Jurásico Medio, con una edad estimada de aproximadamente 175 millones de años. En pocas palabras, es arcilla que se ha compactado hasta volverse roca. Y tiene una propiedad que la convierte en una buena candidata para el almacenamiento nuclear: su bajísima permeabilidad. 

Contexto. El estudio de Opalinus no es nuevo ni mucho menos: GFZ la en su radar desde hace 30 años porque, además de su bajísima permeabilidad, tiene propiedades como su plasticidad (bajo presión, se deforma en lugar de romperse, algo conveniente si funciona como depósito radioactivo) o su capacidad para retener ciertos radionucleidos. Suiza lo ha elegido ya, pero falta saber cómo se comporta ante las condiciones existentes en zonas mucho más profundas, donde por ejemplo la temperatura o la presión cambian notablemente.

En XatakaEuropa y Japón están listas: van a iniciar los experimentos de fusión nuclear más ambiciosos de la historia

Cómo lo hacen. En el cantón suizo del Jura, cerca del municipio de Saint-Ursanne, está ese Mont Terri. En sus entrañas hay un laboratorio subterráneo al que se accede por la galería de seguridad de un túnel de autopista, a unos 150 - 200 metros bajo tierra.  Allí trabaja continuamente una plataforma de perforación, que avanza metro a metro, hasta llegar a los 800 metros de profundidad. 

La perforadora emplea una corona hueca que permite extraer columnas de roca intactas, la muestra que posteriormente se analiza en el laboratorio. Cada avance funciona como testigo en tanto en cuanto desvela la edad, la composición, las fracturas y la cualidad diferencial: cómo se comporta con el agua. Además, emplean técnicas sísmicas y de gravimetría para obtener una radiografía completa de lo que hay a cientos de metros de profundidad.

En Xataka | Los barcos llevan siglos dañando los océanos con ruido. Alemania trabaja en unas hélices silenciosas para solucionarlo

En Xataka | 700 toneladas de residuos nucleares han llegado a Alemania desde Inglaterra. Los alemanes no están del todo contentos

Portada | Ilja Nedilko y Evangelos Mpikakis 

Fuente original: Leer en Xataka
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