Abelardo Marcondes, fundador y CEO de LuxuryLab Global, señaló que el encuentro marcó un nuevo punto de partida para comprender el cambio transversal que experimenta la definición de lujo, donde el valor percibido se está desplazando de la simple posesión de bienes hacia las experiencias.
bienestar y la longevidad son percibidos como nuevas formas de riqueza.Como tercera tendencia, los ponentes coincidieron en que, a mayor presencia de tecnología, incluida la intervención de la inteligencia artificial (IA), mayor es el valor diferencial que aportan aspectos como la creatividad, la empatía y la conexión humana. Esto se relaciona con la necesidad de apostar por la autenticidad, la identidad local y la comunidad para evitar los riesgos de la estandarización.
Finalmente, la quinta tendencia mostró que las marcas y empresas actualmente se enfrentan a consumidores más conscientes, que demandan calidad, trazabilidad, durabilidad, resultados y evidencia del impacto que las compañías tienen en la sociedad.
Consumidores de la generación Z en la era de la IA
En su ponencia, Fflur Roberts, Head of Luxury Goods en Euromonitor International, señaló que la industria de lujo es cada vez más madura y que el consumidor cuestiona con mayor frecuencia si aquello que adquiere realmente justifica su precio.
“El lujo ya no se trata solamente de lo que poseemos, sino de cómo queremos vivir”, señaló la especialista. A juicio de Roberts, México se posiciona como uno de los mercados con perspectivas favorables, gracias a su capacidad para capitalizar su cultura y hospitalidad y ofrecer experiencias de alto nivel.
Estas condiciones son especialmente relevantes para cautivar a las nuevas generaciones de consumidores. Javier Esteban Carrascón, Managing Director de Condé Nast México & LATAM, precisó que los compradores de la generación Z “no solo quieren tener productos extraordinarios, quieren vivir momentos extraordinarios”.
A su juicio, para cumplir estas expectativas no basta con analizar sus hábitos de consumo, sino que es necesario establecer una escucha activa y bidireccional. Javier Esteban sostuvo que el KPI (indicador clave de rendimiento) de lujo debería evolucionar de la conversación hacia la construcción de relaciones a largo plazo, para alcanzar el éxito en un contexto en el que generar confianza, recomendación y sentido de pertenencia sean aspectos cada vez más relevantes que simplemente concretar una venta.
habilidades blandas como la inteligencia cultural y la comunicación asertiva.Alessandro Cannatà, director de Lujo y Gestión de Marcas en SCAD, subrayó que, en una era dominada por la IA, estos aspectos serán cada vez más prioritarios. “Depende de nosotros si usamos la IA a nuestro favor o si dejamos que nos rebase”, señaló Cannatà.
La idea fue respaldada por Tony Ventura, AI Expert & CEO de Tony Ventura Technology, quien en su presentación aseguró que, ante el auge de la IA, “la ejecución será muy barata. Las ideas originales escasearán. La distribución lo será todo”. El especialista advirtió que, aunque esta tecnología permitirá alcanzar mayores niveles de personalización, en la práctica, la comunicación alrededor de la industria del lujo corre el riesgo de estandarizarse. En este contexto, según Ventura, la creatividad, las ideas originales, la distribución, la comunidad y el networking ganarán valor.
creatividad, la empatía, la cultura y el servicio, cruciales para establecer conexiones efectivas y de largo plazo y responder a consumidores que buscan propuestas relevantes, memorables y alineadas con sus valores.