Domingo, 12 de abril de 2026 Dom 12/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Málaga nunca olvidará a Christine

Málaga nunca olvidará a Christine
Artículo Completo 1,231 palabras
Gran pesar por la muerte del alma mater, junto a su hijo Bernard Ruiz Picasso, del Museo Picasso.-Han pasado casi 35 años de aquel día en el que llegó a Málaga y aparcó su coche cargado de valiosos libros ilustrados por Picasso en el Garaje Catedral.-Esta es la historia de cómo comenzó todo...

Ampliar

Christine y Bernard Ruiz Picasso fueron premio Malagueño del Año 2004 de SUR::. GONZÁLEZ/SALAS HORIZONTES CERCANOS Málaga nunca olvidará a Christine

Gran pesar por la muerte del alma mater, junto a su hijo Bernard Ruiz Picasso, del Museo Picasso.-Han pasado casi 35 años de aquel día en el que llegó a Málaga y aparcó su coche cargado de valiosos libros ilustrados por Picasso en el Garaje Catedral.-Esta es la historia de cómo comenzó todo...

Pedro Luis Gómez

Domingo, 12 de abril 2026, 02:00

... señora de extraordinario porte y gran estilo. En el maletero de su vehículo había un tesoro: una importante colección de libros ilustrados por Picasso, incluso con aguafuertes, valorados en casi 300 millones de pesetas de la época (alrededor de 1,8 millones de euros hoy, que seguro sería mucho más)... Ese viaje se producía como homenaje de Christine Ruiz Picasso a su suegro, Pablo Picasso, y a su difunto esposo, Paulo Picasso, repitiendo el que hicieron los dos, «casi en viaje de bodas», hacía ya décadas a instancias del gran genio nacido de la plaza de la Merced y por insistencia de Juan Temboury, uno de los prohombres de la cultura malagueña de una posguerra que apenas si dejaba tiempo a nadie para otra cosa que no fuese subsistir. Christine, ni corta ni perezosa, fue andando hasta lo que entonces era una incipiente Casa Natal de Picasso. La cosa no empezó con buen pie. Su director, Eugenio Chicano, el hombre que relanzara aquel espacio felizmente recuperado, no estaba. Lógicamente no la esperaba. Ni él ni nadie. Christine llegó: «Hola, quiero ver al responsable». «¿De parte de quién?». «De Christine Ruiz Picasso, la nuera de Pablo Picasso, que he venido desde Francia para un tema muy importante». Acostumbrados a que por aquella puerta aparecieran cantidad de 'amigos de Picasso (sic)', y como quiera que nadie había avisado, allí no le hicieron mucho caso «Ha salido. Le puede usted esperar aquí». Y Christine Ruiz Picasso se sentó a esperar... bastante tiempo además. Finalmente, como quiera que los responsables seguían fuera, fue atendida por un miembro de la casa natal, quien la acompañaría en una visita por las instalaciones y posteriormente a cenar. En el brindis, Christine fue contundente: «Quiero cumplir el gran deseo de Picasso, que Málaga tenga un museo. Volveré con mi hijo Bernard y hablaremos. Picasso siempre amó y nunca olvidó a su tierra natal»... Todos los presentes, no muchos, se quedaron de piedra.

Llega noviembre del 94. La Tate Gallery de Londres es la sede de una majestuosa exposición 'Picasso: The Sculptor's Studio', comisariada por el gran catedrático de Arte y mejor persona Jonn Golding. Las colas en la Tate rodeaban varias manzanas, y eso que la entrada valía 6 libras (entonces unas 1.200 pesetas, o sea 6 euros, pero en el 94, ojo...), y todo Londres aparecía repleto de carteles con los ojos del malagueño en una impactante y jamás repetida campaña de publicidad homenaje a un artista. Era maravilloso para un malagueño subir o bajar por las enormes y larguísimas escaleras mecánicas del 'underground' londinense en esas estrechas galerías todas ellas repletas del cartel de la Tate con los ojos de Pablo y el título de la muestra. Los astros seguían alineándose: Golding, que vivió parte de su infancia en México y estaba casado con una mejicana, hablaba perfecto castellano. SUR hizo, para todos los periódicos del Grupo Vocento (entonces Grupo Correo), un reportaje de varias páginas con las entonces modernísimas infografías en tres dimensiones dedicado al 'terremoto' de Picasso en la Tate. Golding atendió, normal, como comisario de la muestra, a este periódico. La pregunta fue directa, y la primera: «¿Usted tiene noticias de que Picasso quería que Málaga contase con un museo muy especial con su obra?». El catedrático británico nos miró a Fernando González Pérez, fotógrafo del periódico, y a quien suscribe: «No puedo decirles nada. Esperen a mañana. Vuelvan y hablamos». Dicho y hecho. Con un pie en la feria de turismo World Travel Market, que se inauguraba ese día, y otro en la Tate, Golding volvió a recibir al periódico. «He hablado con una persona de mi máxima confianza y le digo, sin que, por favor, me pregunten más cosas, que sí, que Picasso amaba a Málaga y quería que su museo más familiar estuviera en su tierra. Mire, sería el mejor de todos los que hay en el mundo. El de París y el de Barcelona son excepcionales, pero su origen no partió de Pablo Picasso. El de París fue cuestión de un pago fiscal al estado francés, y el de Barcelona de la cesión del legado de su secretario Sabartés»...

Todo se desarrolló desde aquellos momentos a tumba abierta, con mucho trabajo, no pocas trabas y problemas para que se cumpliera el gran deseo de Christine y Bernard Ruiz Picasso, con el empuje decisivo de muchas personas como Eugenio Carmona, Carmen Giménez, Mary Paz Temboury, Manuel Chaves, Martín Delgado, Carmen Calvo, Luciano Alonso, Juan Fraile, Antonio Garrido, Celia Villalobos, Francisco de la Torre...

Christine ya no disimuló su gran objetivo, y el de Bernard. Lo confirmó a SUR en una entrevista en 'Al día', como se llamaba entonces la sección de Cultura. El remate final fue en el catálogo de la exposición que en 1995 se celebró también en el Palacio del Obispo. «Picasso: La obra de su vida» (1995). En el prólogo, Christine firmaba en un artículo la originaria y «descabellada» noticia de este periódico: Picasso expresó en vida su deseo de que Málaga tuviese su museo más personal e íntimo.

Después todo es más conocido. La gran señora murió este lunes pasado, 6 de abril (Picasso murió un 8 de abril). Málaga estará presente este miércoles a las 10,30 horas en su funeral en la iglesia de St. Sulpice en París. Se nos ha ido la dama que junto a su hijo Bernard hizo posible el reencuentro entre Picasso y Málaga, un amor que siempre existió pero que no fue fácil. Adiós a Christine Ruiz Picasso. Málaga nunca la olvidará. Nos queda el afecto y la entrega de su hijo, Bernard Ruiz Picasso, ya casi un malagueño más. Y el gran Museo Picasso, el más importante de toda Andalucía. Esta es la historia posiblemente más desconocida del comienzo de la historia de amor entre Christine y Málaga. DEP.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir