Madrid y Barcelona siguen concentrando las grandes productoras y platós, pero las plataformas y cadenas amplían su radio de acción atraídas por incentivos fiscales, localizaciones y un tejido audiovisual cada vez más desarrollado
Regala esta noticia Añádenos en Google Karlos Arguiñano y su hijo Joseba. (EP)Pedro Pérez Bozal
29/08/2026 a las 00:05h.La producción audiovisual española está dejando de tener dos únicos centros de gravedad. Madrid continúa concentrando buena parte de las grandes cadenas, productoras y platós, ... mientras Barcelona mantiene un potente ecosistema alrededor de compañías como Mediapro ('Nadie sabe nada'), El Terrat ('Futuro imperfecto'), Gestmusic ('Tu cara me suena', 'Operación Triunfo' y '¡Allá tú!'), Aruba ('Aruser@s') o Quart ('Saber y ganar'). Pero cada vez más proyectos salen de ese eje y convierten otras ciudades y comunidades autónomas en auténticos centros de producción.
Canarias es probablemente el ejemplo más espectacular. En 2025 acogió 180 producciones audiovisuales, un 17% más que el año anterior, con un impacto directo de 432 millones de euros y unos 20.000 empleos directos. De esos proyectos, 29 fueron series de ficción y 16 programas de televisión.
Los territorios periféricos han pasado de ser escenarios puntuales a convertirse en centros de producción capaces de acoger temporadas completas de grandes ficciones
La lista de proyectos que han pasado por las islas explica el interés. Canarias ha acogido desde producciones españolas hasta grandes rodajes internacionales, mientras series como 'Hierro', 'Sky Rojo' o 'Una vida menos en Canarias' han utilizado el territorio no solo como decorado, sino como parte esencial de su identidad visual.
Arguiñano, 35 años cocinando lejos de Madrid
Pero la descentralización no es un fenómeno exclusivamente ligado al auge de Netflix y las plataformas. Uno de los ejemplos más veteranos de la televisión española está en Euskadi. Karlos Arguiñano lleva cocinando para la televisión desde 1990. Su actual 'Cocina abierta de Karlos Arguiñano' se produce desde Aia, en Gipuzkoa.
Euskadi ha ido mucho más allá de este tipo de programas. El desarrollo de productoras locales y la utilización de sus incentivos fiscales han permitido atraer largometrajes y series. Las instituciones vascas cuentan además con ayudas específicas para el desarrollo de series y miniseries.
La ficción ha encontrado allí un territorio especialmente fértil para los thrillers y los dramas. 'Intimidad', 'El silencio' o 'Patria' son algunos de los ejemplos más reconocibles de producciones que han convertido Bilbao y otros puntos de Euskadi en parte de su identidad visual.
Navarra: del cine de localizaciones a una industria propia
Navarra representa otro modelo. Las Bardenas Reales, Pamplona y los paisajes del norte de la comunidad han servido como escenario de producciones muy diferentes, pero el objetivo ya no es únicamente atraer rodajes puntuales.
La Comunidad Foral registró en 2025 un fuerte incremento de la actividad audiovisual, con 2.130 días de rodaje y 187 proyectos, según los datos facilitados por el Gobierno navarro. La apuesta incluye ficción, documental y animación y trata de consolidar una cadena de producción propia.
Canarias, Euskadi y Navarra compiten con ventajas fiscales, mientras ciudades como Valencia, Málaga, Bilbao o Pamplona consolidan sus propias industrias audiovisuales
Netflix ya había demostrado las posibilidades del territorio con 'Tú no eres especial', rodada íntegramente en Navarra. Lekunberri y Leitza se transformaron en el pueblo ficticio de Salabarria y más de la mitad del equipo técnico estuvo compuesto por profesionales locales.
Y la tendencia continúa. 'Iruña 97', la nueva serie de Movistar Plus+ protagonizada por Clara Galle y Álvaro Cervantes, ha llevado su rodaje a Pamplona. La ficción, ambientada en 1997 durante los Sanfermines, es una producción de Buendía Estudios Bizkaia y Movistar Plus+.
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