Vas al super, compras un par de cosas (lo justo para la cena), pasas por caja, te dan el ticket, lo metes en el bolsillo y sales con la bolsa en dirección al parking. Pura rutina. El pan nuestro de cada día. Si la patronal del retail logra su objetivo hay un elemento de esa escena sin embargo que cambiará de forma radical.
¿Cuál? Ese ticket que acabarás tirando sin siquiera haberlo leído.
¿Qué ha pasado? Cada año los supermercados imprimen millones y millones de tiras de papel en las que en muchos casos figuran solo un puñado de artículos, por lo que acaban en el cubo de la basura sin que nadie los haya ojeado siquiera.
Supone un dispendio, un derroche de recursos. Para cadenas como Dia, Lidl o Mercadona, pero también para el medio ambiente. Así que Asedas (Asociación España de Distribuidores, Autoservicio y Supermercados) ha tenido una idea: quiere que empecemos a imprimir los recibos solo cuando lo pida el cliente.
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¿Qué quieren? La noticia la avanzaba el jueves elEconomista. Asedas ha propuesto al Gobierno que retoque ligeramente la normativa que regula los tickets para que ya no se impriman de forma sistemática. Eso no significa que dejen de emitirse o que el cliente ya no tenga un resguardo que aclara qué ha comprado y cuánto se le ha cobrado. El cambio se centraría en el soporte.
La idea, aclara Ignacio García, responsable de Asedas, es "que el ticket se siga generando electrónicamente a efectos de control, pero que su impresión en papel se haga a demanda del consumidor". Es decir, el usuario podrá solicitar el ticket físico o digital. Ahora mismo, recuerda elEconomista, la normativa prevé que los super entreguen el recibo de las dos formas: bien en papel o formato digital. ¿Qué ocurre? Que como no todos los clientes son partidarios de entregar sus datos (incluido el email) a las cadenas, al final no les queda otra que imprimirlos.
No solo eso. Los datos de la patronal muestran que muchas de las veces que vamos al supermercado compramos apenas un puñado de artículos, con lo que los tickets muestran operaciones pequeñas, por importes bajos que ni siquiera revisamos. Resultado: esos papeles acaban en la papelera según se imprimen. Incluso no es extraño que el cliente los rechace cuando se los ofrece el cajero.
¿Tan grave es? "Nuestras empresas llevan años constatando que, en cerca de un tercio de las operaciones, el ticket se abandona en la línea de caja", confirma García. No resulta sorprendente si tenemos en cuenta los datos sobre la cesta de la compra que maneja Asedas. Según sus estimaciones, el 30% de las operaciones registradas en los súper responden a visitas casi de urgencia, durante las que nos llevamos a casa como mucho cuatro productos y gastamos menos de 10 euros.
En el 60% de los casos las compras se mueven entre cinco y 25 productos con tickets medios de entre 10 y 50 euros. Solo el 10% restante responde realmente a compras grandes. En la práctica, que todas las operaciones acaben plasmadas en un recibo supone que los súper generan cada año unos 5.000 millones de tickets que requieren el uso de casi 4.500 toneladas de papel y un gasto millonario.
¿Es importante? Más allá de los millones de recibos que se imprimen cada ejercicio y el coste que eso acarrea en toneladas de papel y euros, la propuesta de Asedas es interesante por al menos dos razones. Para empezar por quién la lanza. Asedas presume de ser "la primera organización empresarial de distribución alimentaria en España" y abarcar 19.200 locales minoristas y 495 mayoristas. Entre sus socios figuran compañías como Mercadona, Lidl, Aldi o Dia.
Otra clave es que su idea está en sintonía con lo que ya se hace en otros países europeos. Por ejemplo, en 2023 Francia dijo adiós a la generación de tickets por defecto precisamente por la cantidad de papel que consumía. Eso no significa que ya no existan, pero deben solicitarse. En Países Bajos, Suiza o Suecia también ha habido cambios relacionados con la generación de recibos. En España mismo algunas grandes cadenas llevan tiempo avanzando hacia el ticket digital.
Imágenes | Xataka Móvil y Wikipedia
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La noticia
Mercadona y el resto de supermercados gastan toneladas de papel en tickets que nadie lee. Ahora quieren cambiarlo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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Mercadona y el resto de supermercados gastan toneladas de papel en tickets que nadie lee. Ahora quieren cambiarlo
La idea de Asedas: "Que el ticket se siga generando, pero su impresión se haga solo a demanda"
Vas al super, compras un par de cosas (lo justo para la cena), pasas por caja, te dan el ticket, lo metes en el bolsillo y sales con la bolsa en dirección al parking. Pura rutina. El pan nuestro de cada día. Si la patronal del retail logra su objetivo hay un elemento de esa escena sin embargo que cambiará de forma radical.
¿Cuál? Ese ticket que acabarás tirando sin siquiera haberlo leído.
¿Qué ha pasado? Cada año los supermercados imprimen millones y millones de tiras de papel en las que en muchos casos figuran solo un puñado de artículos, por lo que acaban en el cubo de la basura sin que nadie los haya ojeado siquiera.
Supone un dispendio, un derroche de recursos. Para cadenas como Dia, Lidl o Mercadona, pero también para el medio ambiente. Así que Asedas (Asociación España de Distribuidores, Autoservicio y Supermercados) ha tenido una idea: quiere que empecemos a imprimir los recibos solo cuando lo pida el cliente.
¿Qué quieren? La noticia la avanzaba el jueves elEconomista. Asedas ha propuesto al Gobierno que retoque ligeramente la normativa que regula los tickets para que ya no se impriman de forma sistemática. Eso no significa que dejen de emitirse o que el cliente ya no tenga un resguardo que aclara qué ha comprado y cuánto se le ha cobrado. El cambio se centraría en el soporte.
La idea, aclara Ignacio García, responsable de Asedas, es "que el ticket se siga generando electrónicamente a efectos de control, pero que su impresión en papel se haga a demanda del consumidor". Es decir, el usuario podrá solicitar el ticket físico o digital. Ahora mismo, recuerda elEconomista, la normativa prevé que los super entreguen el recibo de las dos formas: bien en papel o formato digital. ¿Qué ocurre? Que como no todos los clientes son partidarios de entregar sus datos (incluido el email) a las cadenas, al final no les queda otra que imprimirlos.
No solo eso. Los datos de la patronal muestran que muchas de las veces que vamos al supermercado compramos apenas un puñado de artículos, con lo que los tickets muestran operaciones pequeñas, por importes bajos que ni siquiera revisamos. Resultado: esos papeles acaban en la papelera según se imprimen. Incluso no es extraño que el cliente los rechace cuando se los ofrece el cajero.
¿Tan grave es? "Nuestras empresas llevan años constatando que, en cerca de un tercio de las operaciones, el ticket se abandona en la línea de caja", confirma García. No resulta sorprendente si tenemos en cuenta los datos sobre la cesta de la compra que maneja Asedas. Según sus estimaciones, el 30% de las operaciones registradas en los súper responden a visitas casi de urgencia, durante las que nos llevamos a casa como mucho cuatro productos y gastamos menos de 10 euros.
En el 60% de los casos las compras se mueven entre cinco y 25 productos con tickets medios de entre 10 y 50 euros. Solo el 10% restante responde realmente a compras grandes. En la práctica, que todas las operaciones acaben plasmadas en un recibo supone que los súper generan cada año unos 5.000 millones de tickets que requieren el uso de casi 4.500 toneladas de papel y un gasto millonario.
¿Es importante? Más allá de los millones de recibos que se imprimen cada ejercicio y el coste que eso acarrea en toneladas de papel y euros, la propuesta de Asedas es interesante por al menos dos razones. Para empezar por quién la lanza. Asedas presume de ser "la primera organización empresarial de distribución alimentaria en España" y abarcar 19.200 locales minoristas y 495 mayoristas. Entre sus socios figuran compañías como Mercadona, Lidl, Aldi o Dia.
Otra clave es que su idea está en sintonía con lo que ya se hace en otros países europeos. Por ejemplo, en 2023 Francia dijo adiós a la generación de tickets por defecto precisamente por la cantidad de papel que consumía. Eso no significa que ya no existan, pero deben solicitarse. En Países Bajos, Suiza o Suecia también ha habido cambios relacionados con la generación de recibos. En España mismo algunas grandes cadenas llevan tiempo avanzando hacia el ticket digital.