El canadiense Eric Sprott ha multiplicado por ocho su inversión en Hycroft Mining gracias al boom de los metales preciosos. Y es que su participación vale ahora más de 2.100 millones de dólares, pese a que la mina lleva años sin operar.
Números. Sprott es un inversor veterano reconocido comúnmente como el “magnate del oro”. En 2022 invirtió 28 millones de dólares en Hycroft Mining. Hoy su participación supera los 2.100 millones de dólares, habiendo alcanzado una rentabilidad del 746%. Las acciones de la compañía se han disparado más del 425% en los últimos dos meses y acumulan una subida superior al 1.500% desde que el magnate comenzó a ampliar su posición el pasado verano.
Una mina que no mina. Hycroft posee un yacimiento a cielo abierto en el norte de Nevada que lleva operativo desde los años 80, pero la compañía no extrae oro desde 2021. En su lugar, reprocesa mineral previamente extraído que permanece en superficie. La mayor parte de sus reservas está bajo tierra y la empresa carece de un plan definido para reanudar las operaciones mineras. De hecho, no ha generado ingresos desde 2022, cuando facturó apenas 33 millones de dólares, según datos de Bloomberg.
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Repunte del oro y la plata. Hycroft funciona como si fuese "un enorme ETF subterráneo", según definía Brian Quast, analista de metales preciosos del Bank of Montreal. Los precios del oro y la plata han alcanzado máximos históricos en el último año, y los inversores buscan cualquier forma de exponerse a este rally. Aunque la mina no opere, sus reservas ganan valor con cada subida de las cotizaciones. Sprott lleva décadas defendiendo la inversión en oro y plata, y esta apuesta le ha situado entre los pocos multimillonarios que han sabido capitalizar el actual boom.
De la casi quiebra al estrellato bursátil. Tal y como cuenta Bloomberg, la inversión inicial de Sprott llegó cuando Hycroft rozaba la insolvencia. Junto a AMC Entertainment, que les sobraba liquidez tras el fenómeno de las acciones meme, el canadiense acabó salvando la compañía de sus acreedores con esta inversión.
El anuncio disparó las acciones casi un 100% en el premarket, aunque el entusiasmo no duró mucho, pues a finales de 2022 el valor había caído por debajo de la mitad del precio de entrada. Sprott vendió una quinta parte de su posición apenas recuperando lo invertido. Durante tres años, su apuesta permaneció estancada mientras el precio del oro subía sin que las acciones le acompañaran.
Buscando resultados. El verano pasado, Sprott cambió de estrategia. Entre junio y enero ha invertido 187 millones de dólares adicionales para casi duplicar su participación hasta superar el 40% del capital de Hycroft. "Estoy haciendo todo lo posible para ampliar mi posición al máximo", declaró en octubre a Tony Denaro, creador de contenido dedicado a las finanzas. Su maniobra coincidió con nuevos resultados en las perforaciones que identificaron yacimientos de plata de mayor calidad de lo esperado y áreas con potencial de expansión.
AMC se quedó mirando. El otro gran inversor, que se subió a la ola junto a Sprott en 2022, era la cadena de cines AMC, aunque no corrió la misma suerte. En diciembre, cuando sus acciones de Hycroft finalmente entraron en positivo tras años de pérdidas, vendió el 80% de su participación a Sprott por 24 millones de dólares. Adam Aron, CEO de AMC, justificó la operación asegurando que era "el momento adecuado para monetizar y reasignar el capital" a su negocio principal. Dos meses después, ese paquete de acciones vale 172 millones de dólares.
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La fortuna del oro. A pesar de que los metales preciosos están al alza, pocas grandes fortunas han sabido aprovechar el auge. Según el Informe Global de Family Offices 2025 de UBS, este tipo de estructuras patrimoniales apenas destinan un 2% de media a metales preciosos. Solo unos pocos inversores como Sprott o el hongkonés Cheah Cheng Hye han apostado fuerte, tal y como comparte Bloomberg.
Para Sprott, el irregular historial de Hycroft es precisamente su mayor atractivo, pues a medida que suben los precios del oro y la plata, aumenta la probabilidad de que el reprocesamiento sea cada vez más rentable, abriendo más posibilidades de monetizar las reservas subterráneas. "No se puede encontrar una recompensa más apalancada y significativa", contaba el inversor en la entrevista con Denaro.
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No por nada le llaman el "magnate del oro": tiene 82 años y y ha ganado un 746% apostando por una mina que ni siquiera funciona
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Antonio Vallejo
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No por nada le llaman el "magnate del oro": tiene 82 años y y ha ganado un 746% apostando por una mina que ni siquiera funciona
Eric Sprott ha multiplicado por ocho su inversión en Hycroft Mining
El yacimiendo de oro y plata le está repercutiendo al inversor unas ganancias sin precedentes
El canadiense Eric Sprott ha multiplicado por ocho su inversión en Hycroft Mining gracias al boom de los metales preciosos. Y es que su participación vale ahora más de 2.100 millones de dólares, pese a que la mina lleva años sin operar.
Números. Sprott es un inversor veterano reconocido comúnmente como el “magnate del oro”. En 2022 invirtió 28 millones de dólares en Hycroft Mining. Hoy su participación supera los 2.100 millones de dólares, habiendo alcanzado una rentabilidad del 746%. Las acciones de la compañía se han disparado más del 425% en los últimos dos meses y acumulan una subida superior al 1.500% desde que el magnate comenzó a ampliar su posición el pasado verano.
Una mina que no mina. Hycroft posee un yacimiento a cielo abierto en el norte de Nevada que lleva operativo desde los años 80, pero la compañía no extrae oro desde 2021. En su lugar, reprocesa mineral previamente extraído que permanece en superficie. La mayor parte de sus reservas está bajo tierra y la empresa carece de un plan definido para reanudar las operaciones mineras. De hecho, no ha generado ingresos desde 2022, cuando facturó apenas 33 millones de dólares, según datos de Bloomberg.
Repunte del oro y la plata. Hycroft funciona como si fuese "un enorme ETF subterráneo", según definía Brian Quast, analista de metales preciosos del Bank of Montreal. Los precios del oro y la plata han alcanzado máximos históricos en el último año, y los inversores buscan cualquier forma de exponerse a este rally. Aunque la mina no opere, sus reservas ganan valor con cada subida de las cotizaciones. Sprott lleva décadas defendiendo la inversión en oro y plata, y esta apuesta le ha situado entre los pocos multimillonarios que han sabido capitalizar el actual boom.
De la casi quiebra al estrellato bursátil. Tal y como cuenta Bloomberg, la inversión inicial de Sprott llegó cuando Hycroft rozaba la insolvencia. Junto a AMC Entertainment, que les sobraba liquidez tras el fenómeno de las acciones meme, el canadiense acabó salvando la compañía de sus acreedores con esta inversión.
El anuncio disparó las acciones casi un 100% en el premarket, aunque el entusiasmo no duró mucho, pues a finales de 2022 el valor había caído por debajo de la mitad del precio de entrada. Sprott vendió una quinta parte de su posición apenas recuperando lo invertido. Durante tres años, su apuesta permaneció estancada mientras el precio del oro subía sin que las acciones le acompañaran.
Buscando resultados. El verano pasado, Sprott cambió de estrategia. Entre junio y enero ha invertido 187 millones de dólares adicionales para casi duplicar su participación hasta superar el 40% del capital de Hycroft. "Estoy haciendo todo lo posible para ampliar mi posición al máximo", declaró en octubre a Tony Denaro, creador de contenido dedicado a las finanzas. Su maniobra coincidió con nuevos resultados en las perforaciones que identificaron yacimientos de plata de mayor calidad de lo esperado y áreas con potencial de expansión.
AMC se quedó mirando. El otro gran inversor, que se subió a la ola junto a Sprott en 2022, era la cadena de cines AMC, aunque no corrió la misma suerte. En diciembre, cuando sus acciones de Hycroft finalmente entraron en positivo tras años de pérdidas, vendió el 80% de su participación a Sprott por 24 millones de dólares. Adam Aron, CEO de AMC, justificó la operación asegurando que era "el momento adecuado para monetizar y reasignar el capital" a su negocio principal. Dos meses después, ese paquete de acciones vale 172 millones de dólares.
La fortuna del oro. A pesar de que los metales preciosos están al alza, pocas grandes fortunas han sabido aprovechar el auge. Según el Informe Global de Family Offices 2025 de UBS, este tipo de estructuras patrimoniales apenas destinan un 2% de media a metales preciosos. Solo unos pocos inversores como Sprott o el hongkonés Cheah Cheng Hye han apostado fuerte, tal y como comparte Bloomberg.
Para Sprott, el irregular historial de Hycroft es precisamente su mayor atractivo, pues a medida que suben los precios del oro y la plata, aumenta la probabilidad de que el reprocesamiento sea cada vez más rentable, abriendo más posibilidades de monetizar las reservas subterráneas. "No se puede encontrar una recompensa más apalancada y significativa", contaba el inversor en la entrevista con Denaro.