- SERGIO SAIZ Nueva York
Todas las miradas apuntan esta semana al Tribunal Supremo de EEUU, a la espera de que se pronuncie sobre la legalidad de los aranceles impuestos por el presidente del país, Donald Trump, al resto del mundo. Los analistas confiaban en que la Corte se hubiera pronunciado ya el pasado viernes, pero las discrepancias internas entre los magistrados podrían estar retrasando el anuncio.
Los analistas tienen el día de hoy marcado en el calendario, confiados de que el Alto Tribunal norteamericano incluya su decisión en la lista de anuncios que tiene previsto hacer este miércoles. Aun así, no hay nada seguro y el fallo puede darse a conocer en cualquier momento.
"Si la Corte Suprema falla en contra de los Estados Unidos de América respecto de esta bonanza de seguridad nacional, ¡estamos jodidos!", según el propio Trump. "Si sumamos estas inversiones, ¡estamos hablando de billones de dólares! Sería un completo desastre, casi imposible de pagar para nuestro país".
De ahí que el inquilino de la Casa Blanca no tenga intención de dar marcha atrás en los aranceles, aunque sí tendría que enmendar su política comercial exterior para buscarle un encaje legal.
El conflicto en los tribunales comenzó cuando varias empresas recurrieron ante la Corte de Comercio de EEUU los aranceles. En mayo del año pasado, este tribunal anuló una parte de ellos por considerar que el presidente se había extralimitado en el uso de la ley sobre seguridad nacional y que algunas tarifas no estaban justificadas. En agosto, otro tribunal se pronunció en la misma línea.
Aun así, el juzgado de apelaciones dejó sin efecto la suspensión inicial, pero no anuló la sentencia, a la espera de que el Supremo se pronunciara sobre la materia. Tras varios meses analizando el caso, se espera que los magistrados den a conocer su decisión en cualquier momento.
Una decisión contraria a los intereses de Trump podría poner en serios apuros las finanzas del país, en la medida en que el Tesoro se vería obligado a devolver alrededor de 170.000 millones de dólares recaudados indebidamente. Hay que tener en cuenta que el fallo no afecta a todos los aranceles, solo a una parte de ellos, a los conocidos como recíprocos, que son los que se han negociado con cada país, y a los impuestos en la lucha contra el fentanilo, que afectan a México, China y Canadá. Sin embargo, no anularía los sectoriales, por lo que se mantendrían los recargos al acero, el aluminio o la automoción, entre otros.
Aunque no hay nada decidido, los analistas se inclinan por un fallo en contra de la Casa Blanca, a pesar de que Trump controla la mayoría del Tribunal Supremo, ya que se trata del presidente con más magistrados nominados por él gracias a su primer mandato.
Aun así, tampoco se espera una derrota total por el descalabro que supondría para las arcas públicas y el interés del país, por lo que muchas voces se inclinan por una decisión a medio camino entre la literalidad de las leyes y los deseos del presidente del país. Trump ha dejado claro que su equipo tiene preparado un plan de acción para mantener los aranceles en caso de una derrota judicial.
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