La izquierda alternativa está en ebullición.El choque de realidad que ha resultado ser las elecciones de Aragón ha disparado el nerviosismo entre los partidos del espacio y muchas son las preguntas que hay en el aire en esta difícil resaca ante una división que está castigando en las urnas, unos liderazgos que se apagan y una fórmula que se demuestra impotente para frenar el auge de Vox y el ciclo de derechización. El desafío que hay por delante ha hecho saltar de nuevo al primer plano el debate de la unidad pero el problema del espacio es mucho más profundo que el de una alianza. Porque no hay rastro de la ilusión. La que hubo por Yolanda Díaz y Sumar en 2023 y que salvó de la quema al Gobierno de Pedro Sánchez contra todo pronóstico.
En este vacío emocional y político, que tampoco nadie está sabiendo llenar, Gabriel Rufián ha dado un paso adelante. Plantea un proyecto para unir a todas las izquierdas del país, incluidas las independentistas, bajo una candidatura única para las elecciones generales. Es decir, un frente común de todo aquel que se autodenomine progresista y que se encuentre a la izquierda del PSOE. Es un llamamiento a Sumar, IU, Podemos, ERC, EH Bildu, BNG, Compromís, Chunta Aragonesista, Més per Mallorca, Adelante Andalucía, Los Verdes, Drago Canarias... Se presupone que el mejor colocado para liderarlo sería él mismo.
Elecciones Aragón 2026
Buscar Elecciones Aragón 2026 MapaLa oferta ahí estaba, Rufián lleva tiempo con este idea, pero ahora ha hecho el primer movimiento para promocionar su plan y no quedarse sólo en las palabras. Ha organizado una charla el día 18 de febrero con Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid y otro político de moda en el espacio de la izquierda alternativa, cuya repercusión está creciendo de una manera muy significativa, así como su presencia en la televisión.
Este acto se vislumbra como un primer hito para ir hacia no se sabe dónde, mientras que Rufián espolea este proyecto con un llamamiento para «intentar hacer algo diferente» para frenar que PP y Vox sumen «200 diputados». «Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos», alertó ayer en la red social X.
Los movimientos de Rufián están revolviendo a todo el espacio pero los partidos apenas han tardado en dar portazo a los sueños del diputado de ERC en el Congreso. Ni siquiera cuenta con el respaldo de su propia formación política, que ningunea sus planes y declara que su ámbito es «por y para Cataluña». De igual modo, aliados de ERC como EH Bildu o BNG reniegan también y se aferran a sus proyectos independentistas.
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández.EUROPA PRESSPero más que en la izquierda soberanista, la agitación se ha producido en las fuerzas con la vocación de impulsar proyectos para el conjunto de los españoles. Es decir, Sumar, Izquierda Unida y Podemos. No en vano, las tres formaciones andan con sus propias cuitas para ver qué ofrecen a los ciudadanos en este ciclo autonómico y para las próximas generales.
La respuesta al llamamiento de Rufián ha sido gélida. Estas tres fuerzas marcan distancias y reivindican sus propias hojas de ruta para el futuro que viene. O lo que es lo mismo, IU y Sumar priorizan su alianza con Más Madrid y Comunes, más los que se quieran apuntar. Y en el caso de Podemos se antepone su proyecto en solitario con Irene Montero.
En definitiva, que la izquierda sigue inmersa en la confrontación en dos candidaturas sin que los morados hagan autocrítica por las consecuencias de su veto a Yolanda Díaz y Sumar y sin que la vicepresidenta segunda del Gobierno amague con dar un paso a un lado para facilitar con su marcha que haya una reconciliación entre estos dos sectores. En medio de ambos se encuentra IU, que quiere una alianza electoral con Sumar y Podemos pero que no se va a dejar arrastrar por el chantaje de Ione Belarra para bloquear a nadie.
La dirigente de Movimiento Sumar, Lara Hernández.EFEOtra cosa es la propuesta de Rufián. IU se coloca como la formación más crítica de todas. Antonio Maíllo rechaza caer de nuevo en los «hiperliderazgos» y apuesta por construir una alianza sin «personalismos» y que se levante «desde abajo», tejiendo «complicidades y conexiones» desde las militancias de las organizaciones. «La gente está harta de las telenovelas de la izquierda», remarcó ayer el líder de IU.
No es que Movimiento Sumar piense muy diferente sobre el plan de Rufián, ante el que marca distancias, pero en público opta por dar la «bienvenida» a una propuesta que genere «discusiones y debates». Eso sí, se recalca que es un proyecto sin concreción y que no se sabe cuál es su encaje territorial. Así, se contrapone el «trabajo de hormiguita» y «discreto» hecho por Sumar, IU, Más Madrid y Comunes para presentar en semanas una propuesta tangible para las próximas generales.
Por su parte, Podemos opta por rebajar completamente la relevancia del acto de Rufián y Delgado el día 18 en Madrid y lo reduce a que es mera una «charla» que ni siquiera cuenta con el «aval» de ERC y Más Madrid. Se señala, por tanto, que es un encuentro de carácter personal y no de organizaciones con vocación de pactar y de elevar una propuesta. El portavoz morado, Pablo Fernández, hurgó en que EH Bildu ya se había «desentendido» de la idea de Rufián, dejando entrelíneas que era un proyecto que no puede prosperar.
El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo.IULa reacción en las izquierdas independentistas contra la idea de Rufián fue tajante. ERC dejó en la estacada a su referente en el Congreso. «El mejor antídoto contra la extrema derecha y el autoritarismo son proyectos de izquierdas como los nuestros, de defensa nacional y con arraigo territorial», señaló la secretaria general, Elisenda Alamany. El ámbito de ERC es Cataluña y con sus siglas. «La estrategia es clara, somos una fuerza central en Cataluña y sin que nadie decida por nosotros desde Madrid», dijo, informa Gerard Melgar.
El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, zanjó que la propuesta de Rufián «no es viable» y aseguró que «nunca han hablado de esto ni con ERC» ni con su portavoz en el Congreso. De igual modo, Oskar Matute, amigo de Rufián y diputado en el Congreso, aseguró que EH Bildu «es y será un proyecto por y para nuestro país: Euskal Herria y su gente».
Tampoco atrae en Galicia. El BNG ha dejado claro que no se moverá de su carril y que seguirá concurriendo a las generales con sus propias siglas, reivindicándose como una «fuerza nacionalista» concebida desde su origen para «defender los intereses de Galicia». Su líder, Ana Pontón, subrayó que la posición del Bloque es «muy clara» y plenamente coherente con su trayectoria: presentarse como un proyecto gallego, con identidad propia, para «representar y mejorar la posición de Galicia» en Madrid. Desde el BNG recalcan que el actual escenario político refuerza precisamente la necesidad de «reforzar el BNG en Madrid» sin diluir su voz ni su proyecto político, informa Juan B. Cañellas.