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¿Necesitas desconectar? El nervio vago puede ser el interruptor

¿Necesitas desconectar? El nervio vago puede ser el interruptor
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El nervio vago interviene en la respiración, el ritmo cardiaco, la digestión y hasta en el orgasmo. Es clave para relajarnos. Te contamos cómo enchufarlo para sentirnos mejor.
¿Necesitas desconectar? El nervio vago puede ser el interruptor

El nervio vago interviene en la respiración, el ritmo cardiaco, la digestión y hasta en el orgasmo. Es clave para relajarnos. Te contamos cómo enchufarlo para sentirnos mejor.

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Fátima Uribarri

14/07/2026 a las 11:39h.

¿No puedes dormir? Estimula el nervio vago. ¿Estás estresado? Estimúlalo más. ¿Problemas digestivos? Dale duro al botón de encendido de tu nervio vago.

Estas ... prédicas las repiten con soltura en redes sociales los gurús del bienestar. Lanzan el mensaje de que si estimulas este importante nervio nuestro se acabarán todos tus males. Pero no es así. Hay mucho que matizar.

El nervio vago no se llama así por indolente, sino por vagabundo. Y es todo menos vago: interviene en la respiración, la frecuencia cardiaca, la deglución, los estornudos, la digestión, las respuestas inmunitarias e incluso el orgasmo.

El nervio vago es una superatutopista de información del cuerpo con 200.000 fibras que van desde el cerebro (nace en el bulbo raquídeo) y llegan hasta el cólon pasando por el corazón, los pulmones, el estómago...

Es una superautopista de información del cuerpo con 200.000 fibras que van desde el cerebro (nace en el bulbo raquídeo) y llega hasta el colon, pasando por el corazón, los pulmones, el estómago... Es el más largo de nuestros doce pares craneales (los doce nervios del sistema nervioso periférico que emergen del cerebro) y el que más ramificaciones tiene. Y es el que entra en acción cuando hay que ralentizar las palpitaciones del corazón si se han desbocado y el que pone paz en los pulmones si se han alterado.

Desempeña un papel clave en el sistema nervioso autónomo, responsable de distintas actividades que realizamos de forma inconsciente, al controlar la función motora de distintos órganos y músculos responsables de la respiración, la actividad cardiovascular y la digestión», explica el doctor Asier Gómez, neurólogo de la Clínica Universidad de Navarra. Así que, si se desregula, sube nuestra tensión arterial, se acelera el corazón y tendremos peores digestiones, con sensación de hinchazón, gases y estreñimiento. Mientras que, si se estimula, «puede que suspires, bosteces, empieces a salivar, se te escape alguna lágrima o te entre una profunda sensación de relajación y de haber liberado tensión», explica Antonio Valenzuela, autor del libro Estimula tu nervio vago, de la editorial Alienta.

Este nervio poderoso, hasta ahora poco popular, se ha convertido en trending topic. Se predican sus bondades y se multiplican los consejos para activarlo. Pero ¿son eficaces los consejos y artefactos para activar el nervio vago? ¿Conviene estimularlo? ¿Y cómo se hace? Nos responde el neurólogo Asier Gómez: «Si los ejercicios que recomiendan te ayudan a estar más relajado, el nervio vago se va a activar de manera secundaria. Pero que la activación directa del nervio vaya a producir el bienestar que prometen me parece dudoso».

Los ejercicios a los que se refiere son diversas técnicas de relajación: yoga, buen dormir, meditación, paseos por la naturaleza, una alimentación equilibrada... Prácticas saludables, en definitiva, que siempre vienen bien.

El nervio vago se activa en ocasiones por imperativo médico y en quirófano. Se realizan implantes quirúrgicos para combatir la epilepsia y la depresión

Lo que sí es cierto es que hay situaciones en las que el nervio vago se activa por imperativo médico y en quirófano. Se realizan implantes quirúrgicos que lo estimulan. «La estimulación invasiva del nervio vago se realiza sobre todo en casos de epilepsia. Se implanta un cable con batería alrededor del nervio vago y con este estimulador se regula la actividad cerebral de modo que disminuya la actividad epileptiforme», explica el doctor Gómez. Y también se interviene con esta cirugía en casos de depresión severa en las que no han funcionado los fármacos y en la rehabilitación motora posterior a un accidente cerebrovascular.

Luego están los dispositivos de estimulación no invasiva, gadgets para uso doméstico que estimulan el nervio a través de la piel. Estos dispositivos «pueden ayudar a pacientes con migrañas o con cefaleas en racimo. Y también se han utilizado en otro tipo de patologías como artritis reumatoide y enfermedad de Crohn», cuenta el doctor Asier Gómez. Pero circulan muchos que no han sido aprobados por los organismos regulatorios pertinentes. Su eficacia no está probada. Y si uno se encuentra muy estresado y angustiado, mejor ir al médico antes que comprarte un aparatito en Internet.

¿El nuevo 'satisfayer' o un falso estimulador?

Los aparatos que se venden para estimular el nervio vago, como el Pulsetto (en la foto), se colocan en el cuello o en la oreja. Al conectarlos se siente un ligero hormigueo, una leve descarga eléctrica que puede alterar el ritmo de los latidos del corazón. Pero «eso es normal cuando se aplica electricidad a través de la piel y no indica que esté afectando al nervio vago», explica Michael Kilgard, director del Centro de Dispositivos Biomédicos de la Universidad de Texas.

Las empresas que los venden dicen que aumentan la energía, favorecen el sueño, mejoran la memoria... «No son más que un placebo disfrazado de neurociencia», según Kilgard. Kristl Vonk, neuróloga de la Universidad belga de Gante, aclara que esos estimuladores «pueden causar enrojecimiento u hormigueo, pero es poco probable que provoquen daños».

Sus baterías son demasiado pequeñas para quemar la piel. «Lo más preocupante es que provocan falsas esperanzas, que pueden retrasar tratamientos que sí funcionan», añade.

6 CONSEJOS PARA ACTIVAR EL NERVIO VAGO

Actividades que ayudan a 'encender' este súper nervio.

→ El suspiro fisiológico

Respirar bien es el mejor método de relajación. Antonio Valenzuela, fisioterapeuta y autor del libro Estimula tu nervio vago, recuerda que para llevar a la calma al cuerpo hay que practicar el 'suspiro fisiológico': inhalar en dos tiempos y exhalar largo por la boca. Es el primer paso para controlar el nervio vago.

→ Cantar las penas espanta

Cantar, tararear o rezar en voz alta estimula las cuerdas vocales, que están directamente conectadas con las ramas del nervio vago. Esas actividades desencadenan el proceso biológico mediante el cual el cuerpo sintetiza, libera y utiliza la acetilcolina, el principal neurotransmisor del sistema nervioso parasimpático.

→ Abrazos de 8 segundos

El contacto físico es importante para el nervio vago. Estudios neuronales muestran que un abrazo superficial no genera cambios químicos. Debe ser sincero y durar al menos 8 segundos para que el cerebro interprete que el entorno es seguro. Este contacto sostenido detiene la producción de cortisol (la hormona del estrés) y desencadena una liberación de oxitocina, dopamina y serotonina.

→ Acaricia a tu perro

Cuando abrazamos o acariciamos a un animal, ocurre un fenómeno llamado 'corregulación', explica Valenzuela. Nuestro sistema se 'contagia' de su calma. El contacto físico con el pelaje y sentir el ritmo de su respiración activa los receptores de la piel. Informan al cerebro, a través del nervio vago, de que no hay amenazas cerca y baja el ritmo cardiaco.

→ Come ajo negro

El ajo negro es el resultado de la fermentación controlada del ajo blanco. Este proceso genera compuestos posbióticos que equilibran la microbiota intestinal, indispensable para que el nervio vago funcione correctamente y no envíe señales de inflamación al cerebro. Valenzuela recomienda también el consumo de otros alimentos fermentados como el kéfir.

→ Huevos para el 'flow'

La acetilcolina es la molécula clave que utiliza el nervio vago para disminuir las pulsaciones, relajar la musculatura y reducir la inflamación, por eso se la conoce como 'la molécula del flow'. El cuerpo no puede fabricarla sin colina, un nutriente. Los huevos, sobre todo las yemas, son la fuente más rica y disponible de colina. El hígado de ternera, el pollo y los pescados grasos también aportan grandes dosis.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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