La Real Academia Sueca de Ciencias ha concecido el Premio Nobel de Química 2026 a Henri B. Kagan y a Kenso Soai por sus aportes a la síntesis orgánica asimétrica, mediante sus investigaciones que ayudan a explicar cómo los sistemas vivos adoptan una sola forma de moléculas quirales.
Algunas moléculas, como los aminoácidos, existen en dos variantes simétricas, imágenes especulares la una de la otra. Sin embargo, los organismos vivos utilizan de manera casi exclusiva una de estas dos alternativas (fenómeno conocido como homoquiralidad), uno de los grandes enigmas de la química y ha atraído la atención de la comunidad científica durante décadas.
El origen de tal asimetría química fue un misterio para los químicos dureante décadas, enigma que desentrañaron los hoy laureados Henri B. Kagan y Kenso Soai, descubriendo el origen de tal asimetría mediante el estudio de los efectos no lineales (NLE) y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica, que permitió el desarrollo la química moderna.
Durante mucho tiempo, los químicos se preguntaron cómo podía surgir la homoquiralidad. Al experimentar con reacciones químicas que podían formar dos moléculas simétricas, siempre obtenían proporciones iguales de ambas en sus tubos de ensayo. Sin embargo, se esforzaban por producir solo una de estas imágenes especulares, ya que en el desarrollo de moléculas que interactuarán con seres vivos -como en los fármacos- solo una imagen especular tendrá el efecto deseado. El Nobel de Química 2026 reconoce los descubrimientos que han permitido a estos químicos que consiguieron impulsar reacciones químicas que conducen a esta homoquiralidad.
“Los efectos no lineales, descubiertos y racionalizados por Henri Kagan, han supuesto un avance fundamental en la comprensión de la catálisis asimétrica. Estos fenómenos ponen de manifiesto que la relación entre la pureza enantiomérica del catalizador y la del producto no siempre es proporcional", ahonda en SMC España José María Andrés García, catedrático del departamento de Química Orgánica de la Universidad de Valladolid.
"En algunos casos, catalizadores de moderada pureza enantiomérica pueden generar productos con excesos enantioméricos mucho más elevados, mientras que en otros ocurre lo contrario. Además de su interés práctico, los efectos no lineales constituyen una herramienta muy valiosa para estudiar los mecanismos de reacción y la naturaleza de las especies catalíticamente activas".
"Por su parte, la autocatálisis asimétrica desarrollada por Kenso Soai representa uno de los descubrimientos más sorprendentes de la química moderna. En este proceso, el producto de la reacción participa en la formación de nuevas moléculas de sí mismo, actuando como catalizador y haciendo que su concentración aumente a medida que avanza la reacción".
"Lo más extraordinario es que una diferencia enantiomérica inicial extremadamente pequeña puede amplificarse hasta producir un producto con una pureza enantiomérica extraordinariamente elevada. Este fenómeno proporciona un modelo experimental único para estudiar cómo pudo haber surgido la homoquiralidad, es decir, el predominio de una de las dos formas enantioméricas en las biomoléculas de los seres vivos —como los aminoácidos y los carbohidratos— a partir de fluctuaciones quirales prácticamente insignificantes”.
Nazario Martín, catedrático de Química Orgánica de la Universidad Complutense de Madrid y académico de número de la Real Academia de Ciencias, resaltala genialidad de los premiados. "Realmente da respuesta a uno de los grandes interrogantes en ciencia: ¿por qué la naturaleza es quiral? La respuesta estaba ahí y solo ellos lo vieron. La propia reacción puede generar homoquiralidad mediante efectos no lineales y autocatalíticos, que son las aportaciones de Kagan y Soai, respectivamente”.
"El descubrimiento de efectos no lineales y de procesos de autocatálisis, en el marco de la catálisis asimétrica, ha permitido desarrollar reacciones capaces de generar y amplificar de forma directa una determinada forma quiral frente a su imagen especular.
Este merecido galardón pone de manifiesto la extraordinaria importancia de la catálisis asimétrica, no sólo como una herramienta esencial para la síntesis de productos farmacéuticos y otras moléculas de interés, sino también como una vía para abordar algunas de las cuestiones más profundas de la química", añade Javier Adrio, catedrático y director del departamento de Química Orgánica de la Universidad Autónoma de Madrid & Institute for Advanced Research in Chemical Sciences (IAdChem).
"El premio refuerza la necesidad y la relevancia de profundizar en el entendimiento de los mecanismos que gobiernan la quiralidad molecular, un área con implicaciones directas para el desarrollo de nuevos compuestos, materiales y aplicaciones farmacéuticas", apunta Raquel Pérez Herrera, investigadora científica del Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (ISQCH, Unizar-CSIC), donde es la investigadora principal del grupo Organocatálisis Asimétrica. "Además, demuestra cómo la investigación fundamental en química puede ayudar a explicar cuestiones tan fascinantes e intrigantes como el origen de la homoquiralidad en la naturaleza. Quienes trabajamos en este ámbito sentimos este reconocimiento como algo muy cercano".
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