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Occidente contra el monopolio del litio: Tesla enciende en Texas la megarefinería con la que quiere romper el tablero de China

Occidente contra el monopolio del litio: Tesla enciende en Texas la megarefinería con la que quiere romper el tablero de China
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El mapa del poder global ya no se dibuja solo con pozos de petróleo, sino con las rutas de los minerales críticos. En un movimiento que redefine la industria automotriz y la geopolítica energética, Tesla ha anunciado que su refinería de litio en Texas ya es una realidad operativa. No es solo una fábrica más; es el primer gran intento de Occidente por arrebatarle a China las llaves de la movilidad del siglo XXI. El anuncio. Tesla lanzaba un mensaje contundente a través de sus canales oficiales: su refinería de litio ya está operativa. Según el propio Elon Musk, este hito "marca el comienzo de la independencia energética para América del Norte". La instalación, ubicada en Robstown, cerca del puerto Corpus Christi, no solo busca asegurar el suministro de componentes, sino también reducir las emisiones logísticas y generar empleo regionalizado. Tal como detalla el medio Spectrum News, la planta ha cumplido con los ambiciosos plazos fijados desde que se puso la primera piedra en mayo de 2023. Lo que entonces era un proyecto de más de 1.000 millones de dólares, hoy es, según palabras de Musk, la mayor y más avanzada instalación de su tipo en el continente. Una mirada hacia China. Para entender la magnitud de este paso, hay que mirar hacia el gigante asiático. Tesla está replicando la exitosa estrategia de la gigante china BYD: la integración vertical absoluta. Ya no se trata solo de diseñar software o ensamblar chasis; se trata de controlar toda la cadena de valor, desde que el mineral sale de la tierra hasta que se convierte en una celda de batería. La capacidad de esta planta es masiva. Según el medio especializado DiscoverAlert, la refinería cuenta con una capacidad de 50 GWh anuales, lo que se traduce en litio suficiente para fabricar aproximadamente un millón de paquetes de baterías al año. Al eliminar intermediarios, Tesla no solo asegura su ritmo de producción, sino que se blinda ante las fragilidades de la logística global y las tensiones geopolíticas. En Xataka China está ganando la carrera de los robots humanoides. El problema es que esa carrera en realidad no existe La alquimia de Texas. La verdadera revolución de esta planta no es solo su tamaño, sino su química. Según explica Jason Bevan, gerente de Tesla, la planta utiliza un proceso pionero en Estados Unidos: la lixiviación alcalina para convertir directamente el mineral de espodumena en hidróxido de litio apto para baterías. A diferencia del refinado tradicional —que suele depender de ácidos agresivos y genera residuos peligrosos como el sulfato de sodio—, el método de Tesla es acid-free (libre de ácidos).  Como explica el personal de la refinería en el video oficial difundido por la marca, este proceso elimina subproductos tóxicos. En su lugar, genera una mezcla de arena y piedra caliza conocida como "anhidrita". Este subproducto, lejos de ser un residuo, se está integrando en la economía circular. Tesla confirmó desde el inicio del proyecto que este material sería utilizado en la producción de materiales de construcción (hormigón), convirtiendo un flujo de residuos tradicional en un recurso útil.  ¿Es posible despegarse de la sombra de China? A pesar del optimismo en Texas, la realidad del mercado global sigue siendo abrumadoramente favorable a Asia. Como hemos desarrollado en Xataka, China controla actualmente el refinado de 19 de los 20 minerales estratégicos evaluados por la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Su dominio es casi total, ya que procesan el 95% del grafito y el 98% de las tierras raras del planeta. Además, la ventaja china no es casual, sino el resultado de décadas de inversión bajo el plan "Made in China 2025". Mientras que Tesla ha logrado levantar su refinería en un tiempo récord de 19 meses, la IEA advierte que, de media, una mina tarda hasta 17 años en ser operativa. No obstante, Estados Unidos ha empezado a jugar sus cartas con una agresividad inédita. Según OilPrice, la administración estadounidense ha pasado de los préstamos tradicionales a una participación directa, adquiriendo participaciones en empresas mineras como Lithium Americas. Este cambio de paradigma busca cerrar la brecha con China mediante una colaboración público-privada que incluye proyectos masivos como Thacker Pass en Nevada, que se espera sea el mayor suministro de litio del hemisferio occidental para 2027. El ecosistema minero: de Nevada a Texas. Hasta ahora, la producción de litio en Estados Unidos era casi testimonial. Según un reportaje de CNBC, la planta de Silver Peak en Nevada, propiedad de Albemarle, ha sido durante décadas la única fuente activa en el país. Su método, basado en la evaporación solar en piscinas gigantes que cubren 13.000 acres, es un proceso lento que requiere entre 18 y 24 meses para concentrar el mineral. La llegada de Tesla y otros actores como American Lithium (que recientemente expandió sus activos en Nevada según sus propios comunicados corporativos) está transformando el sector. Mientras que Albemarle se enfoca en la extracción de salmueras subterráneas, Tesla se centra en el refinado de roca dura (espodumena), creando un ecosistema diversificado que busca alimentar la creciente demanda de vehículos eléctricos. Un cambio de era. El éxito de la refinería de Texas no se medirá solo por las toneladas de hidróxido de litio que produzca, sino por su capacidad para demostrar que Occidente puede competir en costes y sostenibilidad sin depender de la infraestructura china. Tesla no solo está fabricando coches eléctricos; está construyendo los cimientos de una soberanía industrial. Este proyecto es el primer paso concreto para reducir una dependencia que hasta hace poco se consideraba inevitable. El tiempo dirá si 19 meses de ingeniería texana pueden batir a dos décadas de estrategia china, pero, por ahora, Tesla ya tiene una de las llaves.  Imagen | Tesla Xataka | Tesla necesita abaratar sus coches eléctricos con urgencia. Y su plan pasa por producir baterías en Alemania - La noticia Occidente contra el monopolio del litio: Tesla enciende en Texas la megarefinería con la que quiere romper el tablero de China fue publicada originalmente en Xataka por Alba Otero .
Occidente contra el monopolio del litio: Tesla enciende en Texas la megarefinería con la que quiere romper el tablero de China

Siguiendo los pasos de la china BYD, Tesla completa su integración vertical para blindarse ante la crisis de suministros y las tensiones entre Washington y Pekín

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Alba Otero

Editora - Energía

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El mapa del poder global ya no se dibuja solo con pozos de petróleo, sino con las rutas de los minerales críticos. En un movimiento que redefine la industria automotriz y la geopolítica energética, Tesla ha anunciado que su refinería de litio en Texas ya es una realidad operativa. No es solo una fábrica más; es el primer gran intento de Occidente por arrebatarle a China las llaves de la movilidad del siglo XXI.

El anuncio. Teslalanzaba un mensaje contundente a través de sus canales oficiales: su refinería de litio ya está operativa. Según el propio Elon Musk, este hito "marca el comienzo de la independencia energética para América del Norte". La instalación, ubicada en Robstown, cerca del puerto Corpus Christi, no solo busca asegurar el suministro de componentes, sino también reducir las emisiones logísticas y generar empleo regionalizado.

Tal como detalla el medio Spectrum News, la planta ha cumplido con los ambiciosos plazos fijados desde que se puso la primera piedra en mayo de 2023. Lo que entonces era un proyecto de más de 1.000 millones de dólares, hoy es, según palabras de Musk, la mayor y más avanzada instalación de su tipo en el continente.

Una mirada hacia China. Para entender la magnitud de este paso, hay que mirar hacia el gigante asiático. Tesla está replicando la exitosa estrategia de la gigante china BYD: la integración vertical absoluta. Ya no se trata solo de diseñar software o ensamblar chasis; se trata de controlar toda la cadena de valor, desde que el mineral sale de la tierra hasta que se convierte en una celda de batería.

La capacidad de esta planta es masiva. Según el medio especializado DiscoverAlert, la refinería cuenta con una capacidad de 50 GWh anuales, lo que se traduce en litio suficiente para fabricar aproximadamente un millón de paquetes de baterías al año. Al eliminar intermediarios, Tesla no solo asegura su ritmo de producción, sino que se blinda ante las fragilidades de la logística global y las tensiones geopolíticas.

En XatakaChina está ganando la carrera de los robots humanoides. El problema es que esa carrera en realidad no existe

La alquimia de Texas. La verdadera revolución de esta planta no es solo su tamaño, sino su química. Según explica Jason Bevan, gerente de Tesla, la planta utiliza un proceso pionero en Estados Unidos: la lixiviación alcalina para convertir directamente el mineral de espodumena en hidróxido de litio apto para baterías. A diferencia del refinado tradicional —que suele depender de ácidos agresivos y genera residuos peligrosos como el sulfato de sodio—, el método de Tesla es acid-free (libre de ácidos). 

Como explica el personal de la refinería en el video oficial difundido por la marca, este proceso elimina subproductos tóxicos. En su lugar, genera una mezcla de arena y piedra caliza conocida como "anhidrita". Este subproducto, lejos de ser un residuo, se está integrando en la economía circular. Tesla confirmó desde el inicio del proyecto que este material sería utilizado en la producción de materiales de construcción (hormigón), convirtiendo un flujo de residuos tradicional en un recurso útil. 

¿Es posible despegarse de la sombra de China? A pesar del optimismo en Texas, la realidad del mercado global sigue siendo abrumadoramente favorable a Asia. Como hemos desarrollado en Xataka, China controla actualmente el refinado de 19 de los 20 minerales estratégicos evaluados por la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Su dominio es casi total, ya que procesan el 95% del grafito y el 98% de las tierras raras del planeta. Además, la ventaja china no es casual, sino el resultado de décadas de inversión bajo el plan "Made in China 2025". Mientras que Tesla ha logrado levantar su refinería en un tiempo récord de 19 meses, la IEA advierte que, de media, una mina tarda hasta 17 años en ser operativa.

No obstante, Estados Unidos ha empezado a jugar sus cartas con una agresividad inédita. Según OilPrice, la administración estadounidense ha pasado de los préstamos tradicionales a una participación directa, adquiriendo participaciones en empresas mineras como Lithium Americas. Este cambio de paradigma busca cerrar la brecha con China mediante una colaboración público-privada que incluye proyectos masivos como Thacker Pass en Nevada, que se espera sea el mayor suministro de litio del hemisferio occidental para 2027.

El ecosistema minero: de Nevada a Texas. Hasta ahora, la producción de litio en Estados Unidos era casi testimonial. Según un reportaje de CNBC, la planta de Silver Peak en Nevada, propiedad de Albemarle, ha sido durante décadas la única fuente activa en el país. Su método, basado en la evaporación solar en piscinas gigantes que cubren 13.000 acres, es un proceso lento que requiere entre 18 y 24 meses para concentrar el mineral.

La llegada de Tesla y otros actores como American Lithium (que recientemente expandió sus activos en Nevada según sus propios comunicados corporativos) está transformando el sector. Mientras que Albemarle se enfoca en la extracción de salmueras subterráneas, Tesla se centra en el refinado de roca dura (espodumena), creando un ecosistema diversificado que busca alimentar la creciente demanda de vehículos eléctricos.

Un cambio de era. El éxito de la refinería de Texas no se medirá solo por las toneladas de hidróxido de litio que produzca, sino por su capacidad para demostrar que Occidente puede competir en costes y sostenibilidad sin depender de la infraestructura china.

Tesla no solo está fabricando coches eléctricos; está construyendo los cimientos de una soberanía industrial. Este proyecto es el primer paso concreto para reducir una dependencia que hasta hace poco se consideraba inevitable. El tiempo dirá si 19 meses de ingeniería texana pueden batir a dos décadas de estrategia china, pero, por ahora, Tesla ya tiene una de las llaves. 

Imagen | Tesla

Xataka | Tesla necesita abaratar sus coches eléctricos con urgencia. Y su plan pasa por producir baterías en Alemania

Fuente original: Leer en Xataka
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