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El nivel actual del bono amenaza la economía del país, pero es una oportunidad de inversión. La deuda europea sufre más por la dependencia energética.
Las últimas turbulencias en el mercado de deuda han acercado la rentabilidad del bono estadounidense a la cota del 5% (ayer permaneció el 4,78%, ya que Wall Street cerró por el Día del Trabajador). Para Wall Street, este rendimiento supone una amenaza. Para los inversores de bonos, sin embargo, una suculenta oportunidad, según XTB.
La última vez que el bono americano a 10 años rozó el 5% fue en julio del 2007. En octubre de 2023, el título de deuda estadounidense tocó el 4,99% y se quedó a las puertas del 5%, tras el despliegue de la Reserva Federal de EEUU de la política monetaria más agresiva de las últimas cuatro décadas en marzo del 2022.
En lo que va de año, el bono ha incrementado su rentabilidad más de 60 puntos básicos. Aunque es bueno para el ahorrador, hay otras derivadas. "El vencimiento a diez años todavía no ha alcanzado el 5%, pero la proximidad de ese umbral está aumentando la preocupación por sus posibles consecuencias para la economía y las bolsas", opinan desde XTB. Desde la firma explican que, si la deuda de EEUU supera ese nivel y permaneciese por encima durante un periodo prolongado, el coste marginal de emitir nueva deuda podría aproximarse o superar el crecimiento nominal esperado de la economía. "Esto no convertiría inmediatamente la deuda estadounidense en insostenible, porque el tipo medio pagado por el Tesoro es inferior y aumenta gradualmente conforme se refinancian los vencimientos. Sin embargo, sí aceleraría el crecimiento de la factura por intereses y reduciría el margen presupuestario del Gobierno", argumentan.
La velocidad, añaden, también será importante. Si el Treasury a diez años supera el 5% en noviembre, su rentabilidad habría aumentado más de 75 puntos básicos en apenas seis meses. Según XTB, históricamente, movimientos de esta magnitud han endurecido considerablemente las condiciones financieras y, en algunos episodios, han coincidido con el final de mercados alcistas. "El 5% no es una línea que provoque automáticamente una caída, pero alcanzarlo con demasiada rapidez podría cambiar la relación entre riesgo y rentabilidad de todos los activos", subrayan.
Lo que supone un riesgo para la economía americana y la Bolsa, representa una oportunidad para el inversor. Comprar el bono americano en el nivel actual puede ofrecer protección a los nuevos inversores, según XTB.
La renta fija europea
La situación actual es especialmente perjudicial para la renta fija europea. La dependencia energética de Europa y los riesgos políticos en los países del continente aumentan la presión sobre la deuda.
La deuda de Francia, Italia, Reino Unido y España alcanza rentabilidades máximas de los últimos años (ver ilustración). Tampoco escapa la alemana: los inversores exigen el rendimiento más elevado a sus bonos desde 2011.
"La dependencia energética de Europa ha vuelto a tener protagonismo", opinan desde Allianz. Los expertos añaden que Europa está particularmente expuesta al alza del gas. Desde el inicio de la guerra en Irán, los precios del gas se han disparado un 130% y marcan su nivel más alto desde 2023, la última gran crisis energética. El Brent, de referencia en Europa, roza de nuevo los 100 dólares por barril, tras subir un 38% desde marzo. La subida de los precios de la energía presiona al alza la inflación y hace temer una actuación más dura del Banco Central Europeo.
Los operadores de bonos también están preocupados por la política europea, ya que los gobiernos preparan presupuestos para 2027 en un contexto de crecientes presiones de gasto y elecciones inminentes en varios países.
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