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Philippe Aghion: "La IA es una revolución industrial, traerá más crecimiento y empleo"

Philippe Aghion: "La IA es una revolución industrial, traerá más crecimiento y empleo"
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El último Premio Nobel de Economía calcula que la IA elevará el avance económico "como mínimo un 0,7% anual durante 10 años" e insta a paliar sus efectos a corto plazo con prestaciones y formación". Leer
El nuevo orden económicoPhilippe Aghion: "La IA es una revolución industrial, traerá más crecimiento y empleo" 14 FEB. 2026 - 00:18Philippe Aghion, último premio Nobel de Economía.

El último Premio Nobel de Economía calcula que la IA elevará el avance económico "como mínimo un 0,7% anual durante 10 años" e insta a paliar sus efectos a corto plazo con prestaciones y formación".

"La Inteligencia Artificial acelerará los descubrimientos. Si se usa bien, es una herramienta fantástica. En mi investigación me ha ahorrado muchísimo tiempo", asevera Philippe Aghion (París, Francia, 1956), último ganador del Premio Nobel de Economía, junto con el canadiense Peter Howitt y el estadounidense Joel Mokyr, por sus investigaciones sobre el papel de la innovación como motor del crecimiento económico: la llamada destrucción creativa. Aghion, que recibe a EXPANSIÓN en un céntrico café parisino, ya ganó el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2020 en Economía, y asegura que el Nobel fue "inesperado", un "cuento de hadas" por el que se siente "afortunado, agradecido y aliviado". Hoy centra sus investigaciones en "los efectos económicos y ambientales de la IA, la transición verde y la política industrial".

- ¿Cómo resumiría su teoría del poder de la destrucción creativa para los lectores no familiarizados con ella?

El crecimiento a largo plazo está impulsado por un proceso acumulativo de innovaciones, cada una basada en la anterior, pero que vuelve obsoletas las previas. Eso es la destrucción creativa. Existe una contradicción en su corazón: el innovador busca las rentas monopolísticas de su creación, sea un mejor producto o una mejor forma de producir, y, de un lado, esas rentas son necesarias para impulsar la innovación y fomentar la inversión en ella. Pero, por otro lado, los innovadores de ayer se ven tentados de utilizar esas rentas para impedir innovaciones posteriores. Regular una economía de mercado consiste en gestionar esta contradicción: todo el tiempo surgen nuevas empresas que innovan, pero hay que asegurarse de que, cuando crezcan, no impidan la entrada de la siguiente generación de talentos.

- ¿Y cómo deben los gobiernos evitar que esos monopolios usen su poder para bloquear la innovación?

Principalmente con una política de competencia que no solo se guíe por la cuota de mercado, sino que se asegure de que las fusiones y adquisiciones no asfixien la innovación futura. Y, por supuesto, con reglas sobre la financiación de campañas políticas que aseguren que no se pueda comprar el poder y controlar el lobbying.

Con IA, los niños no se esfuerzan hay que asegurarse de que aprenden a pensar

- Y, a su vez, ¿qué políticas públicas favorecen un crecimiento económico basado en la innovación?

Un gran motor es la educación. Muchos niños inteligentes nacidos en familias pobres no pueden convertirse en innovadores porque carecen de los conocimientos y las aspiraciones. Se necesita un sistema educativo con buenos resultados en las pruebas PISA, donde se aprenda a aprender. Esto será difícil con la Inteligencia Artificial (IA), porque con ella muchos niños ya no hacen esfuerzos. Hay que asegurarse de que las clases sean sin IA. Se puede enseñar algo de IA, pero hay que asegurarse de que los niños sigan aprendiendo a pensar por sí mismos y a resolver problemas. Además, se necesita una buena política de competencia y un buen sistema de flexiseguridad en el mercado laboral para que cuando la gente pierde su empleo tenga un seguro de desempleo alto y también formación, como en Dinamarca. Con la IA, esto será muy importante para aprovechar el poder de la destrucción creativa, para hacerla más eficiente, más productiva y más aceptable socialmente. Esas políticas son clave y, por supuesto, Europa tendrá que impulsar una política industrial inteligente, que hasta ahora, en nombre de la política de competencia, hemos estado excluyendo, a diferencia de EE UU y China.

Hacen falta ingresos pero rechazo la tasa Zucman a los ricos y gravar los robots

- ¿Qué marco fiscal favorece la innovación y qué medidas tributarias evitaría?

Se necesitan, por supuesto, ingresos fiscales para financiar un buen sistema educativo, sanitario o la flexiseguridad [laboral]. Se necesita una buena política fiscal redistributiva, los más ricos deben contribuir más que los pobres, pero estoy en contra de la fiscalidad expropiatoria. Tenemos todo un debate sobre la tasa [a los ultrarricos del economista Gabriel] Zucman. Mi problema con él es que grava las valoraciones. Si gravo a Mistral, por ejemplo, que es un unicornio francés de IA valorado actualmente en 12.000 millones de euros, y le pido a Arthur Mensch, su propietario, que pague impuestos sobre esos 12.000 millones, tendrá que pedir prestado y dedicar la mayor parte de su esfuerzo y pensamientos pagar el impuesto, mientras sus competidores en otros países pedirán prestado para invertir y expandirse. Obviamente, perderá la carrera y, anticipando eso, simplemente cerrará. Así que es una idea muy mala porque Zucman no sabe mucho de crecimiento y no entiende que hay personas que asumen muchos riesgos y con su impuesto se les desincentiva.

- ¿Diría que la IA es la nueva gran revolución industrial?

Sin duda, es una gran revolución industrial porque afecta a todos los sectores de la economía: a los servicios públicos, a los medios de comunicación, a todos los ámbitos de la vida... Y hay varias revoluciones dentro de la revolución, porque la IA generativa es una revolución dentro de la IA. Puede traer un alto potencial de crecimiento porque automatiza tareas no solo en la producción de bienes y servicios, sino en la producción de ideas; pero requiere una política de competencia adecuada. Si no, inicialmente hay crecimiento, pero luego se estanca por el hecho de tener a [gigantes tecnológicos como] Google, Microsoft o Amazon desincentivando nuevas entradas. No queremos que ocurra lo mismo con la IA y por eso es muy importante permitir la entrada de nuevas empresas. Necesitamos más que nunca una buena política de competencia y en IA eso significa código abierto; no demasiada regulación, porque las firmas ya establecidos saben lidiar con ella pero las nuevos no; e intercambio de datos.

- ¿Qué impacto tendrá la IA sobre el crecimiento económico?

La IA tiene un gran potencial de crecimiento, como mínimo supondrá un 0,7% adicional de crecimiento anual durante 10 años. Ahora en Francia está cerca del 1%. Casi duplicaría nuestra tasa de crecimiento. Y es el límite inferior, sin tener en cuenta la automatización de ideas, solo la de bienes y servicios.

- Y del otro lado, ¿qué destrucción de empleo traerá esta innovación?

Como toda revolución, destruirá empleos y creará otros. Pero en la mayoría de empleos, la IA sustituirá algunas tareas para que se pueda dedicar más tiempo a otras más creativas. También habrá creación de empleo porque las empresas que adoptan la IA se vuelven más productivas y competitivas, y porque con la IA habrá nuevas actividades. En los casos en que los empleos mismos están en peligro, es importante la flexiseguridad y un buen sistema educativo para suavizar la transición de los viejos a los nuevos empleos.

Cuando eres firme con Trump, retrocede como en Groenlandia. Hay que plantarle cara

- ¿Deberían los Estados financiar esa red de apoyo a los trabajadores afectados con impuestos a los robots?

No estoy a favor porque las empresas que adoptan robots vuelven a ser más productivas y competitivas, y emplean a más gente, como he demostrado. Gravar los robots desincentivaría a esas empresas que crean empleo. Pero es cierto que Dinamarca tiene un tipo impositivo alto para financiar el modelo danés [de flexiseguridad laboral]. Lo hicieron de forma que no desincentivara la innovación y esa es la cuestión. Y, por supuesto, las medidas se financiarán con el propio crecimiento de la productividad y de la tasa de empleo.

- ¿Cuál será la siguiente revolución tras la de la IA?

Una dentro de la propia IA. Hay gente que quiere ir más lejos, como Yann LeCun que acaba de dejar Meta y cree que puede ir más allá de los modelos de lenguaje para tener una IA más inteligente. El martes estuve en una cena sobre IA en el Palacio del Eliseo con [el presidente de Francia Emmanuel] Macron y todos los grandes actores del sector, y la robótica con IA se percibe como algo muy importante. Lo está trabajando China. Tenemos un problema de disminución demográfica y esto ayudará.

- En su libro explica que el crecimiento económico es un fenómeno reciente, que surge en el siglo XIX con la primera revolución industrial tras siglos de estancamiento y se alimentó con las revoluciones posteriores. ¿Se acelerarán esas revoluciones con la IA?

Es cierto que la IA hace que las ideas sean más fáciles de encontrar y recombinar, puede haber un gran potencial en ello, pero es difícil de predecir.

Si el crecimiento no es inclusivo surge el populismo y llega el caos

- ¿Cuándo diría que la destrucción creativa deja de ser creativa y se convierte en mera destrucción?

Cuando se dan prácticas predatorias y se innova solo para desalentar el nuevo talento. Eso es que no tienes buena política de competencia que fomente la innovación.

- ¿Qué opina de la situación de la economía española?

No la conozco bien, pero visto desde aquí, han hecho reformas valientes que en Francia aún no hemos realizado, como la de pensiones. Miramos a España pensando que deberíamos emular su ejemplo. Y sus finanzas públicas están presumiblemente bien.

"EEUU ya no es un país plenamente democrático"

J. Portillo. París

"Existe el peligro hoy día de colusión entre las grandes tecnológicas y el poder político en EEUU, lo cual es muy preocupante porque puede destruir nuestros valores", advierte Philippe Aghion, último premio Nobel de Economía, que se muestra muy crítico con la segunda Administración de Donald Trump: "EEUU ya no es un país plenamente democrático".

- ¿Piensa que las decisiones de Trump de las que alerta persistirán tras su mandato?

No sé qué pasará en EEUU y no quisiera caer en lo que llamo "Nobelitis" y hablar de cosas fuera de mi especialidad. Solo puedo esperar que en EEUU haya gente que se interponga y diga "hasta aquí". He notado que cuando eres firme con Trump, él retrocede, sucedió con Groenlandia. Hay que plantarle cara y espero que haya fuerzas dentro de EEUU que lo hagan. En el libro hablamos del triángulo entre las empresas, que innovan; el Estado, que asegura el sistema educativo, la competencia y la flexiseguridad; y la sociedad civil, que es importante para reducir el margen de ocrrupción y la colusión de las empresas establecidas con el gobierno. En EEUU estamos ahí, esperando a ver qué hará la sociedad civil, porque el país se está moviendo hacia un capitalismo de amigos.

- ¿Cómo impactarán políticas proteccionistas como la imposición de aranceles?

Hay que remodelar las cadenas de valor y diversificar. Antes decidías qué producir y dónde basándote en la minimización de costes. Ahora hay que tener en cuenta la resiliencia, la seguridad de suministro y evitar chantajes. La única forma de afrontarlo es tener un núcleo de países que comparatan valores, comprometidos con la democracia y la libertad, el modelo social, las políticas verdes y la lucha contra el cambio climático, que puedan trabajar juntos. Luego podemos llegar a acuerdos con EEUU o China si quieren cooperar y benefician a todos. La UE ha llegado a acuerdos con la India importantes para diversificar.

- ¿Qué debe hacer la UE para no terminar de perder la carrera tecnológica frente a EEUU y China?

Lo que dice Draghi: tener un mercado único de bienes y servicios y eliminar la burocracia. También un ecosistema financiero con capital riesgo y fondos de pensiones que fomenten la innovación, y crear una agencia conjunta como [la estadounidense] Darpa, que una Defensa e IA. En Defensa, los aviones [americanos] F-35 te vuelven totalmente dependiente. No los puedes usar si EEUU apaga los sistemas. Los países europeos deberían dejar de comprarlos. Y otra agencia para transición energética. Europa debe comprometerse con la energía nuclear y limpia.

- En su libro dice que el capitalismo sufre una crisis de identidad, pero que no hay que reemplazarlo, sino regularlo mejor. ¿De qué forma?

La idea es lograr un crecimiento inclusivo y verde. El sistema de mercado es el mejor que tenemos, gana la prueba darwiniana. Probamos el socialismo y la planificación central y no funcionó bien. Pero si el crecimiento no es inclusivo, surge el populismo: los excluidos votan a la extrema derecha o izquierda y llega el caos.

¿Cuál es la mayor amenaza para la economía europea?

"La mayor amenaza para Europa es la división, porque EEUU y China intentarán dividirnos, y también el populismo. De hecho, están relacionados porque EEUU apoya movimientos populistas en Europa sabiendo que si llegan al poder lograrán su objetivo de dividirnos. Europa debe definir sus valores. Haré todo lo posible para evitar que la extrema derecha tome el poder en Francia el año que viene, porque sería un desastre total. Estos tipos son peligrosos. También la extrema izquierda, pero ellos no están a las puertas del poder. Aunque les ayudan, creen que el caos les dará una oportunidad. Siempre van juntos. Mi objetivo es evitarlo, porque si la extrema derecha llega al poder, el informe Draghi habrá muerto. Todo lo que hemos dicho sobre la recuperación de Europa estaría muerto. Ese es el gran peligro".

¿Cuál es la mayor oportunidad para la economía europea?

"La gran oportunidad de Europa, nuestro gran activo, es que tenemos un gran poder de atracción. La democracia y la libertad se encuentran en Europa más que en ningún otro sitio, igual que el modelo social y el compromiso verde. Podemos atraer a los mejores investigadores e inventores que quieran vivir bajo esos valores. Tenemos investigadores fantásticos y, si nos unimos, podemos hacer un uso increíble de nuestro "poder blando". En Europa somos muy buenos en investigación básica, pero las innovaciones revolucionarias se hacen en EEUU o China. Nuestro problema no es quedarnos sin ideas, sino tener un ecosistema que las convierta en realidad. Además, la IA acelerará los descubrimientos. Nuestro problema es convertir la investigación en innovaciones hechas aquí".

Philippe Aghion, Premio Nobel de Economía 2025

-Nacido en: París (Francia), 1956

-Ganó el Premio Nobel de Economía en 2025, junto a Peter Howitt y Joel Mokyr, por sus investigaciones sobre el crecimiento económico impulsado por la innovación a través del proceso schumpeteriano de la destrucción creativa.

-Fue galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2020 en Economía.

-Es catedrático del Collège de France, lo fue de Harvard, y autor de El poder de la destrucción creativa (Deusto), junto a Cèline Antonin y Simon Bunel.

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Fuente original: Leer en Expansión
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