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Podemos intenta recomponer una izquierda devastada

Podemos intenta recomponer una izquierda devastada
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La semana pasada, Irene Montero anunció su intención de presentarse a las próximas elecciones generales y reclamó la convocatoria de unas primarias abiertas para todos los partidos a la izquierda del PSOE. Leer
La aguja de marearPodemos intenta recomponer una izquierda devastada
  • JAVIER AYUSO
Actualizado 17 SEP. 2026 - 02:10Ione Belarra e Irene Montero.David de HaroEuropa PressSeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

La semana pasada, Irene Montero anunció su intención de presentarse a las próximas elecciones generales y reclamó la convocatoria de unas primarias abiertas para todos los partidos a la izquierda del PSOE.

Un movimiento que ha pillado desprevenido a Sumar y al resto de las formaciones que llevan meses sin avanzar en una candidatura unitaria. Aunque no hay fecha para los comicios, todo parece indicar que serán durante el primer trimestre de 2027, antes de las autonómicas y municipales de mayo, y empieza a haber nervios entre los políticos de izquierdas.

Las encuestas son machaconas respecto a la caída en picado de todas las formaciones progresistas, incluidas las nacionalistas. Desde el PSOE hasta Sumar, la intención de voto sigue a la baja y no tiene pinta de que vaya a cambiar en los próximos meses. Y menos si siguen presentándose de forma separada. En la formación morada son conscientes de que la única forma de combatir esa debacle es intentar una candidatura unitaria de todas las fuerzas de izquierda; algo muy complicado por el excesivo protagonismo de las personas frente a los programas.

Desde 2018, en que Unidas Podemos entró en el primer Gobierno de Pedro Sánchez, su poder e influencia han ido cayendo poco a poco hasta llegar a la irrelevancia. Lejos quedan los 70 diputados en el Parlamento y las encuestas en las que no paraban de subir. Su paso de la oposición a las instituciones no les sentó nada bien y, todo hay que decirlo, las maniobras del PSOE para relegarles a papeles secundarios en el Consejo de Ministros les fue haciendo mella. Sin embargo, Pablo Iglesias y sus compañeros en el Ejecutivo consiguieron dejar una huella importante en las decisiones que se tomaron en esa legislatura en lo relativo a políticas sociales.

Pero llegó la falta de entendimiento entre Sánchez e Iglesias y el primer gran error del líder de Podemos al abandonar el Gobierno para presentarse a las elecciones autonómicas de Madrid. Tras su fracaso estrepitoso, cometió su segundo error al elegir a Yolanda Díaz como su sucesora al frente de la formación morada. El resto de la historia es de sobra conocida.

Mientras Iglesias emprendía su aventura de activista y tabernero, Díaz destrozaba la formación morada y lanzaba Sumar para consolidarse como vicepresidenta del Gobierno. Todo ello desencadenó una guerra sin cuartel entre las distintas formaciones de izquierdas que las ha llevado prácticamente a la irrelevancia, tanto en la política nacional como en la autonómica y municipal. Tampoco hay que olvidar que sus propios socios de Gobierno han facilitado su caída en picado. Pedro Sánchez ha arrastrado a Sumar hacia el abismo electoral. Unos piensan que lo ha hecho intencionadamente, para hacerse con esos votos a su izquierda, pero lo que está claro es que formar parte del Gobierno progresista de coalición ha contribuido a su caída en las encuestas. Las demostraciones de oposición a determinadas políticas del Ejecutivo, al que pertenecen, no les han servido para fijar una posición política, porque tanto Yolanda Díaz como sus cuatro ministros se han aferrado al cargo.

Tras los últimos fracasos electorales y la renuncia de Díaz a la dirección de Sumar, manteniendo la vicepresidencia del Gobierno, ha habido varios intentos de reunificación de todos los partidos de izquierdas. Pero, una vez más, los egos y las viejas heridas han impedido avanzar en un proyecto común, aunque todos saben que es la única solución para recuperar parte de la influencia perdida.

El anuncio de Irene Montero, unido a los de Ione Belarra y Pablo Fernández para ser candidatos a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, puede ser un revulsivo para que la izquierda reaccione. Tanto Izquierda Unida como Más Madrid, Sumar y el resto de las fuerzas de la izquierda deberían ser conscientes de que esta es la última oportunidad para evitar un epitafio en su tumba que ponga: "Murió por negarse a buscar la unidad".

En las recientes elecciones autonómicas en Andalucía ha quedado demostrado que hay hueco para una propuesta de izquierdas diferente al PSOE y los partidos comunistas escindidos de Podemos. Una nueva formación, Adelante Andalucía, consiguió más de 400.000 votos y ocho escaños, impidiendo la mayoría absoluta del PP en la región. Si se hubieran presentado unidos a Por Andalucía hubieran sumado 263.000 votos más, superando en papeletas y escaños a Vox. En unas generales, la Ley D'Hont castiga la dispersión de candidaturas y en las municipales, quedas fuera si no obtienes el 5% de los votos.

Todos los líderes de la izquierda deberían ser conscientes de que el enfrentamiento entre ellos y la presentación de candidaturas separadas solo les conduce a la desaparición del mapa político español. Son las bases las que tienen que decidir quién o quiénes deben encabezar las listas para las elecciones de 2027, pero es una exigencia que se celebren primarias abiertas a sus militantes y simpatizantes.

Mientras tanto, desde La Moncloa siguen jugando contra los partidos a su izquierda. Esta misma semana, el Gobierno ha aprobado el decreto por el que se regula el Comité de Inversiones Estratégicas, cuya función es agilizar las inversiones en España, y ha excluido del mismo a los ministerios de Sumar. Formarán parte, además de la Presidencia del Gobierno, las carteras de Economía, Hacienda, Industria y Turismo, Energía y Transformación Digital, quedando fuera la vicepresidenta y ministra de Trabajo. Una nueva marginación para Yolanda Díaz y sus camaradas, que quedan excluidos de las actividades de control de inversiones extranjeras en nuestro país.

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Fuente original: Leer en Expansión
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