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Por qué el pulgar de tu jefe da miedo y la calavera de un 'Gen Z' significa risa: la doble cara de los emojis

Por qué el pulgar de tu jefe da miedo y la calavera de un 'Gen Z' significa risa: la doble cara de los emojis
Artículo Completo 538 palabras
Nueve de cada diez empleados admiten haber tenido problemas de comunicación digital y los pictogramas suelen estar en el centro de la confusión por falta de contexto y diferencias generacionales
Por qué el pulgar de tu jefe da miedo y la calavera de un 'Gen Z' significa risa: la doble cara de los emojis

Nueve de cada diez empleados admiten haber tenido problemas de comunicación digital y los pictogramas suelen estar en el centro de la confusión por falta de contexto y diferencias generacionales

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Nuria Triguero

Málaga

08/10/2026 Actualizado a las 19:56h.

¿Es un simple pulgar hacia arriba una muestra de cariño, una indirecta pasivo-agresiva de tu jefe o una firma con validez legal? Depende ... de quién lo mande, a quién y en qué contexto. Los emojis son un lenguaje más complejo de lo que parece y suelen ser pasto de malentendidos digitales debido al diferente significado que atribuyen los usuarios a estos 'dibujitos' en función de su edad o el terreno en el que se utilicen. Virginia Calvo, cofundadora del club de esports y entretenimiento GIANTX, analiza así la transformación de los pictogramas digitales en un código complejo donde un fallo de interpretación puede dinamitar desde una relación laboral hasta una cita. Y cita una encuesta que reveló que el 91% de los trabajadores reconoce haber sufrido malentendidos en la comunicación digital de su día a día.

El verdadero secreto de esta comunicación es que un emoji jamás significa lo mismo en dos conversaciones distintas. Calvo ilustra esta ambivalencia con un icono cotidiano: el citado pulgar hacia arriba. «Si te lo manda tu padre por WhatsApp, es un gesto cariñoso y cercano. Si te lo manda tu jefe como respuesta a un correo electrónico, te deja pensando durante media hora si está enfadado o molesto. Y si te lo envía alguien con quien acabas de empezar a ligar, la sensación es sencillamente devastadora», explica. El símbolo no ha cambiado en absoluto; lo que cambia radicalmente es la atmósfera del mensaje.

Brecha generacional

A la complejidad del contexto se le añade la grieta generacional. La famosa cara que llora de risa ostenta el título del emoji más utilizado del planeta desde 2015. Sin embargo, para la Generación Z este pictograma suena completamente anticuado y carente de gracia. En su lugar, los jóvenes prefieren enviar la calavera. Lejos de tener una connotación macabra o morbosa, procede de la expresión «me muero de risa». Del mismo modo, el pulgar arriba entre grupos de jóvenes no transmite conformidad, sino una frialdad seca y casi pasivo-agresiva. «El símbolo no ha cambiado. Lo que ha cambiado es quién lo lee», resume la cofundadora de GIANTX. Y es que la inmediatez del formato digital elimina la entonación, la mirada y la postura corporal, trasladando todo ese peso no verbal a unos pocos píxeles.

Por ello, Calvo apela a una lectura reflexiva e inteligente de nuestra mensajería. Conviene analizar los emojis de la misma forma que leemos cualquier mensaje escrito: preguntándonos quién lo escribe, dónde lo escribe y a quién va dirigido. «El emoji es el mismo, pero el idioma cambia con cada conversación», concluye.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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