- BEATRIZ TRECEÑO @beatriztreceno
La relajación en los hábitos de reciclaje, el mayor consumo fuera del hogar, los desplazamientos y la climatización elevan la huella medioambiental estos meses. Aunque el turismo está dando grandes pasos positivos.
La huella de carbono asociada al verano, especialmente al turismo, se hace más visible con el aumento de los desplazamientos, por la mayor ocupación hotelera, el incremento de las actividades de ocio y restauración y el aumento de la demanda energética derivada de la climatización. A esto se suma que los ciudadanos relajan sus hábitos más ecológicos durante los meses estivales. Uno de cada cuatro españoles reconoce que deja de reciclar envases de vidrio durante las vacaciones de verano. Así lo revela el estudio Usos y actitudes de los españoles ante el reciclaje de Ecovidrio, que gestiona la recogida selectiva de este tipo de envases.
Relajación de hábitos
El estudio alerta sobre una relajación de los hábitos de reciclaje precisamente en uno de los periodos de mayor generación de residuos del año. Durante el verano se concentra el 30% de los residuos de envases de vidrio de un solo uso generados anualmente, impulsado por el incremento del turismo, el mayor consumo fuera del hogar y la intensa actividad del sector hostelero en gran parte del territorio nacional. La mayoría asegura que desconoce la ubicación de los contenedores, mientras que un 13% apunta a la falta de espacio en los alojamientos y un 12% afirma hospedarse en lugares donde la gestión de los residuos depende de terceros. "El verano no puede ser una pausa para el reciclaje, precisamente cuando se generan más residuos", asegura Ana Cardona, directora de Operaciones de Ecovidrio.
Más implicación
Sin embargo, todos los agentes implicados en la cadena del turismo cada vez están más volcados en la reducción de huella, desde las hoteleras, la aviación, los vehículos con menos emisiones a los restaurantes con medidas que evitan el desperdicio
"Antes de la pandemia de Covid 19, la huella de carbono del turismo crecía muy rápidamente, más que la economía global. Sin embargo, la pandemia provocó una reducción sin precedentes de la actividad y, con ella, una caída drástica de las emisiones", explica Alberto Castilla, socio responsable de Sostenibilidad de EY.
Desde entonces, se ha podido observar un desacoplamiento parcial entre el crecimiento económico y las emisiones: el turismo mundial ya ha superado sus niveles económicos prepandemia, mientras que sus emisiones continúan por debajo de las registradas en 2019. "Esta es una señal muy positiva, responde a mejoras en eficiencia, uso de energía renovable, modernización de infraestructura y una gestión más eficiente de los recursos, a lo que se le suma la integración creciente de objetivos de descarbonización en las estrategias empresariales", añade Castilla.
En parte por el impulso del SAF (Sustainable Aviation Fuel o combustible sostenible de aviación), que tiene gran potencial de reducir la huella de carbono del sector turístico. Desde una perspectiva ESG y de transición energética, el SAF se está convirtiendo en la principal palanca de descarbonización del transporte aéreo a corto y medio plazo, especialmente en España, donde el turismo depende fuertemente de la conectividad aérea. El SAF disponible actualmente puede reducir las emisiones de CO2 entre un 65% y un 80% o más respecto al queroseno convencional, dependiendo de la materia, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Hoteleras
El sector hotelero es la segunda gran palanca de reducción de emisiones dentro del turismo. Los datos muestran que la intensidad de carbono de los hoteles está disminuyendo de forma significativa, aunque todavía queda recorrido para alcanzar los objetivos climáticos. Los hoteles españoles han conseguido reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en aproximadamente un 40% respecto a hace una década, gracias a mejoras de eficiencia energética, gestión de recursos y transformación operativa. "La aguja ya se mueve, y ahí está la oportunidad. El sector crece hoy generando más valor con menos emisiones: su intensidad de carbono (lo que emite por cada euro de valor generado) ha caído un 15% desde 2019, prueba de que descarbonizar y crecer están relacionados", destaca Castilla con datos de World Travel & Tourism Council (WTTC).
Queda camino
Pese a los avances, la ONU advierte de que sin una aceleración de las medidas de mitigación, las emisiones asociadas al turismo podrían aumentar un 25% antes de 2030.
Los microplásticos son otro gran enemigo. Cada año se producen más de 430 millones de toneladas de plástico y dos tercios están destinados a productos de vida útil muy corta. Una parte termina fragmentándose hasta convertirse en microplásticos, partículas de menos de 5 milímetros prácticamente imposibles de retirar del medio ambiente. Las altas temperaturas, la radiación solar y el oleaje aceleran la degradación de muchos residuos abandonados en playas y costas, favoreciendo la formación de estos fragmentos. Una vez liberados, permanecen durante décadas.
Así utiliza Dia la inteligencia artificial para reducir el desperdicioLas renovables sólo cubrieron el 15,3% de la demanda eléctrica catalana en 2025Celega y Porto-Muiños, Premios BBVA a "Mejores Productores Sostenibles" Comentar ÚLTIMA HORA-
01:31
Netflix compra la empresa de IA de Ben Affleck
-
01:28
Puigdemont denuncia a España ante la Comisión Europea por no aplicar la ley de amnistía
-
00:57
Así cambió la fragata Mercedes las reglas del patrimonio submarino
-
00:57
El 'lobby' eléctrico apuntala una revolución energética en la UE
-
00:30
El precio de los pisos de segunda mano sube un 17,2% en un año