- El cierre de Ormuz llevaría el petróleo a más de 100 dólares y dañaría las bolsas
- Cuánto sube el petróleo por cada barril que drena la tensión geopolítica
- Revolución en el índice de las 'commodities' para paliar el efecto Trump
La vía de contagio de las tensiones geopolíticas a la economía y la Bolsa vuelve a estar a prueba.
La intervención de Estados Unidos en Venezuela para deponer a Nicolás Maduro parece haber convencido al mercado de que Donald Trump va a actuar también en Irán, como castigo al Gobierno de Teherán por la represión de las últimas protestas populares en el país islámico.
Según Goldman Sachs, el mercado de predicciones Polymarket da un 70% de opciones a que Estados Unidos ataque Irán antes del final de enero, pero solo un 13% a una caída del régimen de los ayatolás.
Es decir, los inversores anticipan una especie de ataque quirúrgico o simbólico (similar al de junio de 2025), más que un conflicto total en Oriente Medio.
Pero cualquier noticia de tensión en esa zona del planeta pone en alerta a los mercados, por su importancia para el suministro global de petróleo. Ayer mismo, los analistas de Citi elevaron a 70 dólares su previsión de precio para el barril de Brent (ahora en 65 dólares).
"Las protestas en Irán crean el riesgo de estrechar el equilibrio del mercado de petróleo en el mundo por la pérdida de suministro a corto plazo, aunque principalmente por una creciente prima de riesgo geopolítico", dicen en Citi.
El ataque estadounidense sobre Irán del año pasado provocó un repunte súbito del 7% en el crudo, aunque al no haber una escalada bélica el precio se moderó a los pocos días.
Ahora, el mercado parece esperar algo similar. Goldman Sachs dijo ayer que mantiene su previsión de una producción iraní de 3,5 millones de barriles diarios en 2026, pese a la posible intervención de Trump.
Ese nivel de bombeo multiplica por más de 4 el de Venezuela, lo que explica la mayor sensibilidad del mercado petrolero a la crisis iraní. Además, si Irán cierra el estrecho de Ormuz, afectaría al transporte del 20% del petróleo que consume el mundo, lo que llevaría el barril a los 100 dólares.
Mientras un conflicto en Oriente Medio pondría en peligro ese suministro, el mercado ve la situación en Venezuela como positiva para la futura oferta de crudo si se reinvierte en los yacimientos del país.
Según Deutsche Bank, un aumento del precio del crudo es el gran canal de contagio de las crisis geopolíticas al resto de los mercados incluida la Bolsa (por su potencial efecto en inflación, tipos de interés y crecimiento económico), como sucedió con el embargo petrolero de 1973, la invasión de Kuwait en 1990 y el ataque ruso a Ucrania en 2022. Por ello, una escalada en Irán subiría el pulso de los inversores. Quizá, el potencial impacto en el mercado puede ser lo que haga pensarse dos veces a Trump si debe ser tan agresivo en ese país como en Venezuela.
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