- VICTOR R.G.
Las fintech han ayudado a democratizar servicios que antes exigían requisitos mínimos.
Las fintech, (fin- de finanzas y -tech de tecnología), son empresas que buscan aplicar tecnología al sector financiero, entrando en servicios muy nicho. Existen tanto en servicios al minorista como para las empresas.
Su secreto es la especialización, las fintech se centran en un producto o servicio concreto y lo explotan al máximo. Pagos internacionales baratos, inversión automatizada, seguros digitales o cambio de divisas sin comisiones: cada fintech ataca una casilla específica de la matriz financiera. En España, aunque el mercado es pequeño y todavía muy bancarizado, ya hay ejemplos de fintech que acumulan millones de usuarios.
Neobancos
Son sin duda las fintech que más ruido hacen hoy en día. Como su nombre indica, son bancos de nueva creación, pero muy diferentes de los bancos tradicionales aunque también cuentan con IBAN o licencia bancaria española. Funcionan 100% online, son nativos digitales. Operan sin oficinas físicas ni cajeros propios, lo que les permite reducir costes operativos y ofrecer tarifas competitivas. Esto se traduce en cuentas sin comisiones, transferencias internacionales baratas y cambios de divisa a tipos de cambio reales.
Solo en España, según datos del Banco de España, se estima que se han creado más de 421 nuevas 'fintech' hasta el año 2025, que supone un aumento de más del 40% frente a las 300 de 2020. Su impacto en el mercado de crédito es muy reducido.El más grande es Revolut. El neobanco británico fundado en 2015 cuenta ya con 70 millones de usuarios a nivel mundial, de los cuales más de 6 millones están en España.
Empezó especializado en pagos con tarjeta a nivel internacional, pero ha evolucionado hacia un banco universal que ofrece inversión en acciones y criptomonedas, cuentas remuneradas, seguros y servicios para empresas.
Su competidor directo es el alemán N26. En España alcanza ya el medio millón de usuarios. Apuesta por un modelo más sencillo y menos diversificado: cuenta gratuita, IBAN español y licencia bancaria alemana con protección de depósitos hasta 100.000 euros.
La opción española se llama MyInvestor. Está especializada en inversión para el pequeño ahorrador, con cerca de 200.000 clientes. Combina cuenta corriente remunerada con acceso a una amplia gama de fondos, ETF y carteras automatizadas.
El británico Monzo tiene planes de entrar al mercado español en los próximos meses. Destaca por sus herramientas de presupuestos. Su app categoriza automáticamente gastos, establece presupuestos, y alerta cuando se llega a un límite establecido.
Del lado de las empresas, destaca Qonto, el neobanco francés líder para autónomos y pymes. Ofrece multicuentas, facturación electrónica integrada y conexión directa con el software de contabilidad.
Pagos y transferencias
En la última década, según KPMG, este es el gran segmento del mundo fintech. Las firmas especializadas buscan cubrir los huecos que la banca tradicional solía atender como un simple instrumento de canal y convertirlo en un negocio per se.
La pionera este segmento es Paypal. La americana, fundada en 1998, fue la primera gran fintech de la historia y la que estableció el modelo de pagos digitales tal como lo conocemos. Maneja un 25% de las transacciones globales de comercio online con 400 millones de usuarios y 35 millones de comercios adheridos.
La opción española se llama Sipay. Trabaja en la sombra como una pasarela de pagos omnicanal que conecta comercios, hoteles y restaurantes con más de 55 métodos de pago diferentes.
Para dividir pagos, aparece la francesa Tricount. España es su segundo mercado después de Francia. Su propuesta es simple: crear grupos y dividir pagos automáticamente.
La respuesta de la banca tradicional a las fintech de pago es Bizum. Lanzada en 2016, como una iniciativa conjunta de 27 entidades bancarias (hoy casi 40), permite enviar dinero instantáneo y gratuito entre móviles solo con el número de teléfono, sin IBAN.
Para transferencias internacionales y envío de dinero al extranjero, hay dos nombres relevantes. Wise, que permite enviar dinero a más de 80 países diferentes y Remitly, centrado en envíos rápidos hacia países emergentes de América Latina, Asia y África.
Inversión y servicios
Más allá de los pagos y las cuentas corrientes, las fintech han entrado en servicios financieros más sofisticados: inversión, acceso a Bolsa y otros servicios.
La gestión automatizada permite acceder a carteras de inversión sin pasar por un asesor tradicional. Indexa Capital, española especializada en gestión patrimonial automatizada, con más de 4.600 millones de euros bajo gestión y 138.000 clientes, ofrece carteras diversificadas de fondos indexados y ETF y de planes de pensiones, todo con bajas comisiones.
Finizens opera con un modelo similar, añadiendo exposición inmobiliaria a través de fondos de inversión.
Ambas utilizan algoritmos para construir carteras según el perfil de riesgo. Permiten aportaciones periódicas desde importes bajos.
Por otra parte, del lado de los brókeres digitales, las fintech entran en el segmento de la inversiones, sin casi requisitos de inversión mínimos. Aparecen tres grandes nombres. DeGiro es el más usado en España, ofrece comisiones bajas y acceso a mercados internacionales. Trade Republic destaca por su app 100% móvil, remunerar el efectivo al 2,02% TAE e invertir desde 1 euro. eToro se diferencia por el tráding social: permite copiar automáticamente las estrategias de inversores experimentados.
Más allá de la inversión, las fintech también han entrado en el segmento de los servicios. En la parte de seguros, insurtech, sobresale la española Tuio. En febrero se convirtió en la primera aseguradora del mundo que permite contratar seguros directamente dentro de ChatGPT.
Otro nicho son los comparadores. iAhorro ofrece hasta 20 ofertas de hipotecas personalizadas de diferentes bancos en una misma búsqueda, Trioteca combina simulación con seguimiento personalizado del proceso, e Idealista Hipotecas actúa como bróker integrado en el propio portal inmobiliario.
Criptomonedas
El ecosistema cripto va mucho más allá de bitcoin o ethereum. El sector de las criptomonedas ha madurado, pasando de la especulación a la búsqueda de plataformas reguladas.
En 2014 apareció Bit2Me, que con más de un millón de usuarios, permite comprar, vender, recibir intereses (definido como staking) y hasta una tarjeta para pagar en comercios con criptos.
Con más de 300 millones de cuentas creadas, Binance ofrece un ecosistema de productos más amplio:, tarjeta de débito cripto, su propia blockchain, y herramientas de inversión pasiva (Earn).
Por último, Kraken. Su oferta se centra en la transparencia: auditorías públicas semestrales de sus reservas. Ofrece tarjeta de débito, inversiones pasivas, etcétera.
Bancos digitales, la respuesta de la banca tradicional
La respuesta de la banca tradicional al empuje de las fintech ha sido crear sus propias marcas digitales, aunque bajo ese término caben modelos muy diferentes. Algunos son bancos independientes con licencia propia, otros simples canales digitales del banco matriz, y otros, una solución intermedia.
Openbank
Creado como banco telefónico en 1995 y relanzado como entidad digital en 2017, es el caso más independiente. Santander inició el pasado año su fusión legal con Consumer para canalizar su negocio de Consumo en Europa bajo la marca Openbank. La enseña ya opera en España, Alemania, Portugal, Países Bajos, Estados Unidos y México, con productos propios como roboadvisor, bróker con IA y compraventa de criptos.
Imagin
Nació en 2016 y está integrado en CaixaBank. No es un banco independiente ni tiene estructura jurídica separada: es una marca comercial para segmentar clientes jóvenes, y recientemente abierta a un público mas adulto, con una app diferente.
CaixaBank busca convertir Imagin en un ecosistema ampliado para viajes, criptomonedas y cashback, pero toda la gestión financiera está integrada dentro de CaixaBank.
B100
Abanca lanzó en 2024 esta marca con autonomía operativa, aunque integrada en la estructura del banco. Su propuesta mezcla banca digital sin comisiones con gamificación de la salud: ofrece tres cuentas, día a día, ahorro remunerado al 2,70% TAE y una Cuenta Health al 3,40% TAE que premia caminar con remuneración.
Nickel
Lanzado en España en 2020 tras su éxito en Francia desde 2014, es un modelo híbrido peculiar: una marca de BNP Paribas que permite abrir cuentas en estancos y loterías.
Filial al 95% de BNP Paribas, su diferencial es la red física de puntos de venta, más de 2.000 establecimientos en España. Ofrece una cuenta corriente básica sin comisiones, pero con presencia física para depósitos y retiradas en efectivo.
En este entorno y pese al reto de la competencia que plantean los neobancos, estos afrontan un problema estructural: atraen clientes con ofertas agresivas pero no se convierten en banco principal de cliente. Según un análisis de Citi, aunque los neobancos concentran entre el 5% y el 6% de los flujos netos de depósitos desde 2024, su cuota final sigue siendo marginal. Los clientes los usan como "aparcamiento temporal" para aprovechar tipos altos, pero mantienen su nómina, hipoteca y productos principales en la banca tradicional.
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