El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband. REUTERS/Isabel Infantes
Europa Reino Unido prohíbe el comercio con los asentamientos ilegales de Cisjordania mientras Israel le acusa de "injerencia"El presidente israelí Herzog acusa al gobierno de Burnham de ponerse del "lado equivocado de la historia".
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P. Fava Publicada 8 septiembre 2026 14:50h Actualizada 8 septiembre 2026 15:43h Las claves SíguenosLas claves Generado con IA
El Gobierno británico prohibió este martes el comercio de bienes y servicios con los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, al considerar que la expansión de estas colonias perjudica una solución de dos Estados al conflicto palestino-israelí.
El ministro de Exteriores, Ed Miliband, ha hecho público el anuncio que constituye uno de los giros más significativos del nuevo gobierno del laborista Andy Burnham, después de que el anterior gabinete de su correligionario Keir Starmer fuera acusado de demasiada complacencia con el Gobierno israelí.
Según la BBC, los productos más exportados desde estos asentamientos ilegales son dátiles, mangos, aguacates, uvas, vino, aceite de oliva y productos de consumo. Estos son fáciles de identificar, pero las sanciones serán más complicadas en el caso de los servicios.
Miliband declaró ante el Parlamento que quedará vetada la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes y "se tomarán medidas contra las empresas e individuos que proporcionen servicios a los asentamientos", incluidos de construcción, asesoría o publicidad.
El ministro, que se declaró él mismo un "judío orgulloso", afirmó además que el Gobierno británico adoptará como postura oficial la decisión del Tribunal de Justicia de la ONU de julio de 2024 de considerar ilegal toda la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel.
También lamentó la situación en Gaza, donde dijo que "parecen haberse cometido crímenes de guerra" en la ofensiva lanzada por Israel tras los atentados del movimiento extremista Hamás en territorio israelí el 7 de octubre de 2023, y acusó al Gobierno israelí de permitir una "limpieza étnica" por parte de los colonos de los asentamientos.
El ministro subrayó que la iniciativa de prohibir las transacciones con los asentamientos no tiene nada que ver con el apoyo del Reino Unido al Estado de Israel y su pueblo, ni en su combate contra el antisemitismo.
Ante sus críticos, Miliband, descendiente de judíos polacos, defendió asimismo que no es una contradicción por su parte apoyar un Estado de Israel al mismo tiempo que un Estado palestino, ni defender al pueblo israelí mientras critica los actos ilegítimos de su Gobierno.
Reino Unido replica así un movimiento similar llevado a cabo por países como España, Irlanda, Bélgica y Holanda, aunque cada uno con distintos matices. La Unión Europea ha sido incapaz de tomar una postura única al respecto pese a los requerimientos de Francia y Suecia, principalmente.
Once países europeos, entre ellos España, y Canadá han expresado su preocupación por el deterioro de la situación en Cisjordania y han anunciado su intención de restringir el comercio de bienes procedentes de asentamientos israelíes considerados ilegales bajo el derecho internacional.
En una declaración conjunta publicada en París, Francia, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia afirmaron que la expansión de los asentamientos y la violencia de los colonos están poniendo en riesgo la posibilidad de alcanzar una solución de dos Estados.
"El lado equivocado de la historia"
El presidente israelí, Isaac Herzog, advirtió contra las sanciones comerciales, considerando que se trata de un "grave error de cálculo" y una "injerencia flagrante" en las elecciones de Israel.
"Si esto sucede -y otras naciones podrían sumarse-, creo que demostrará ser un grave error de cálculo, una decisión que quedará en el lado equivocado de la historia", afirmó Herzog durante una ceremonia en Jerusalén recogida por Presidencia en un comunicado.
El presidente israelí sostuvo que, en el contexto actual, las posibles sanciones supondrían "una injerencia flagrante" en los comicios generales que se celebrarán en Israel en octubre, y aseguró que no beneficiarían a ninguna de las partes.
Según Herzog, las medidas afectarían directamente a los palestinos al "privarles de negocios y empleo". También reaccionó al anuncio el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien calificó la acción de "irracional".
"Si el Reino Unido está realmente interesado en abordar los problemas que considera injustos, ¿dónde están las sanciones contra Corea del Norte, China y Rusia?", se preguntó en una entrevista con la cadena británica BBC difundida en sus redes.