Alarma en la izquierda alternativa al PSOE. Las elecciones de Aragón han dejado en evidencia el alto coste que tiene para el espacio la fragmentación en varias candidaturas y han disparado la preocupación y el debate sobre cómo se debe hacer frente al espectacular crecimiento de Vox. Sin un plan ni un liderazgo que desaten la ilusión en el votante, Gabriel Rufián ha irrumpido en escena espoleando su proyecto para unir a todas las izquierdas, también las independentistas, bajo una candidatura única para las generales.
"Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos", ha proclamado el portavoz de ERC en el Congreso, quien se ha preguntado en voz alta si "no vale la pena intentar hacer algo diferente" para frenar que Vox llegue a entrar en el Gobierno de España y sume "200 diputados" con el PP. Su apelación va a Sumar, IU, Podemos, EH Bildu, BNG, Compromís, Chunta Aragonesista, Més per Mallorca, Adelante Andalucía...
La apuesta de Rufián por este frente común no es una novedad, sin embargo, sí lo es que el político catalán haya empezado a dar pasos para promover esa unidad y para postularse de una manera más o menos explícita para liderarla. En las próximas semanas y meses va a emprender reuniones con dirigentes de partidos de izquierdas y arrancará este 18 de febrero con un acto público junto a Emilio Delgado, una figura al alza de Más Madrid que en los últimos meses ha cogido una proyección tal que se le ha colocado como rival de Mónica García para liderar la candidatura de su formación contra Isabel Díaz Ayuso en las autonómicas madrileñas o que bien podría tomar el camino de saltar a la política nacional.
La cuestión es que dos figuras de moda en la izquierda, y con un público cada vez mayor, se van a sentar juntos en un acto en Madrid para debatir de lo que viene y de lo que hay que hacer en estas circunstancias extraordinarias por el auge de Vox. Y los dos han sido explícitos en las últimas horas a cuenta de los resultados de Aragón.
"Quien no vea que hay que hacer algo o no ve bien o ya le va bien que no lo haya", ha avisado Rufián en un mensaje en X. En el que dice que "lo que viene no se para con siglas", sino con "pueblos".
El portavoz republicano en el Congreso, que en la promoción de la candidatura conjunta no cuenta con el aval de ERC, apela a que "basta estar en la calle 5 minutos para escuchar" lo que opina el votante progresista, que pide "más cabeza y menos pureza". "Creer que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque vota diferente es magia negligente", ha sentenciado. Pues de nada "sirve" tener más diputados o un resultado "mejor" si gobierna Abascal y "te van a ilegalizar".
Rufián ha negado que vaya a hacer una gira de actos. "Yo sólo voy a hablar con quien me llame para hablar de lo que hay y de lo que viene. Como siempre. Por todos y contra nadie", remata su mensaje en las redes sociales.
El asunto es que Emilio Delgado da también alas a esa candidatura de unidad de todas las izquierdas, incluidas las independentistas. "Toca pensar, arriesgar y volver a disputar el poder de verdad", sentencia.
"La peor deshonestidad -y la mayor cobardía- sería cruzarse de brazos y esperar el siguiente batacazo. La izquierda no puede limitarse a repetir fórmulas, discursos y liderazgos que ya no funcionan", ha incidido el dirigente de Más Madrid en un mensaje en X.
Sea una gira o no, el movimiento de Rufián de dar pasos en la agitación del debate de la unidad en las izquierdas es una bomba dentro del espacio político alternativo al PSOE, donde a día de hoy los referentes y los liderazgos están en un profunda crisis. Y precisamente lo ponía de relevancia este pasado domingo Alberto Garzón. El que fuera líder de IU y ministro de Consumo publicaba un gráfico con la preferencia de este votante para ser presidente del Gobierno con los datos del CIS. En este recorrido por los últimos seis años se ve cómo Yolanda Díaz pegó con fuerza (llegó al 19%) y cómo ahora ha hundido su crédito y está en mínimos (3,1%), en una caída libre, siendo superada por Rufián (4,2%).
El acto de Rufián con Delgado se ha colado en las valoraciones de los partidos en el día después de las elecciones de Aragón.
El líder de IU, Antonio Maíllo, ha advertido de que la gente "está harta de las telenovelas de la izquierda" y de "personalismos" y ha abogado por pergeñar un proyecto ilusionante "desde abajo", con las militancias de las formaciones políticas.
"La gente está harta de que hablemos todos de lo mismo desde arriba. Hay que hablar desde abajo", ha reivindicado Maíllo, con "menos protagonismo personal y más protagonismo colectivo".
En rueda de prensa desde Sevilla, ha criticado la apuesta por los "hiperliderazgos" y ha reivindicado que la construcción desde abajo es la que puede alumbrar algo "sólido" que evite que luego, cuando aparece el desgaste de esa persona, los proyectos se diluyan porque no hay "nada debajo". En todo caso, ha afirmado que "nadie sobra" y que todo el mundo puede unir cada uno desde sus carriles" pero contando con la "gente del común". En este sentido, ha subrayado que su propuesta es "lanzar un movimiento de diálogo entre las militancias" para armar "complicidades y conexiones".
El movimiento de Rufián tampoco convence a Podemos, a pesar de que la afinidad entre el catalán y las dirigentes de este partido ha sido muy evidente en estos años atrás. La formación morada resta trascendencia política al acto con Delgado y lo reduce a una "charla" de la que duda que tenga el "aval" de ERC y Más Madrid. O sea, que la rebaja a una charla de dos personas y no de dos organizaciones.
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha dicho desconocer si el acto encierra otra "finalidad" que debatir. Ha negado haber mantenido algún contacto con Rufián al respecto o tener algún tipo de información más allá de lo expuesto en las redes sociales. No obstante, el dirigente sí ha recalcado que el diputado de EH Bildu Oskar Matute ha escrito un mensaje "desentendiéndose" de esa charla.
Con esta alusión, Fernández ha tratado de pinchar la idea de que se esconda el embrión de un proyecto de unidad de las izquierdas. No en vano, en su mensaje en X el diputado vasco zanja que el ámbito de EH Bildu es "Euskal Herria". "Nuestro proyecto, EH Bildu, es y será un proyecto por y para nuestro país: Euskal Herria y su gente. Seguiremos aportando y empujando en esa dirección para hacer frente al autoritarismo y dignificar la vida de la ciudadanía vasca. Y, siempre que esté en nuestras manos, también de las buenas gentes trabajadoras de todo el Estado", dice Matute.
Para Podemos las elecciones de Aragón no han cambiado sus planes. El resultado ha sido "muy malo", en su propias palabras, sin embargo, Fernández ha reafirmado que la estrategia se mantiene como hasta ahora para poner a la "izquierda en pie". Eufemismo con el que se descarta alianzas con Sumar y Yolanda Díaz.