El presidente del Gobierno ha acotado cuándo podría producirse la visita de Felipe VI a Ceuta, y también a Melilla, uno de los asuntos que ha transitado todo este mes de crisis desde la avalancha en la frontera con Marruecos, después de que Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, desvelara el "compromiso personal" del Monarca de realizarla: "en las próximas semanas" y para "transmitir el compromiso absoluto del Estado con estas dos ciudades autónomas", ha dicho Pedro Sánchez durante su intervención este jueves en el Congreso.
En una entrevista en la Cadena Ser, el jefe del Ejecutivo subrayó el lunes que el Rey lleva 20 años sin ir a Ceuta. "Lo que hizo no fue ningún reproche, sino que constató una realidad", tuvo que excusarlo al día siguiente la portavoz de La Moncloa, Elma Saiz, ante la polémica desatada por sus palabras.
Hasta ahora, el Gobierno no había hecho ninguna precisión de cuándo podría producir ese viaje oficial de Felipe VI a la ciudad autónoma sobre el que el presidente aseguró que no hay "ninguna complicación", aunque previsiblemente supondría un nuevo conflicto diplomático con Marruecos. Al respecto, se habían limitado a zanjar: "Lo importante es que esa visita va a tener lugar".
Para tratar de desactivar la interpretación de las palabras de Sánchez, en el Ejecutivo central insistieron en que la última vez que el Rey Emérito estuvo en Ceuta fue en 2007 y que ni él ni su hijo -que accedió al trono en 2014- han vuelto a ir en dos décadas en las que "ha habido distintos gobiernos liderados por el PP y PSOE". De esta forma, argumentaron, lo que trató fue de evidenciar en la citada entrevista es que no ha puesto impedimentos a que se produzca.
"Es una falsa polémica provocada por la derecha política y mediática, que nos ha acusado de haber vetado la visita", sostuvieron en La Moncloa, visiblemente molestos con el "vuelo" que se le había dado a este asunto. En todo caso, evitaron dar la más mínima aproximación sobre las fechas en las que tendrá lugar un viaje que, subrayaron, "aún no está organizado".