Zapatero, sus negocios, sus influencias, sus presuntas comisiones han inundado el Congreso. La sesión de control ha estado marcada por el ex presidente del Gobierno y el auto del juez Calama que lo sitúa como el vértice de una trama corrupta. En el ambiente, una mezcla de pesadumbre y vergüenza y, también, de máxima expectación a la espera de la reacción y las primeras palabras del presidente del Gobierno.
Pedro Sánchez ha asegurado que prestará "toda la colaboración con la Justicia", que tendrá "todo el respeto a la presunción de inocencia" y, además, dará "todo su apoyo al presidente Zapatero" que, ha señalado en un ejercicio claro del y tú más, "no nos metió en una guerra ilegal y no mintió a los españoles ante un atentado terrorista y, además, acabó con ETA". Así que, ha apuntado: "Lecciones de quienes tanto tienen que tapar y tantas vergüenzas que ocultar, ninguna".
Sánchez se ha aferrado a la estrategia del y tú más y ha arremetido contra Feijóo y el PP sacando a relucir la foto del líder del PP con el narco Marcial Dorado, la guerra de Irak y hasta el atentado del 11-M para hacer comparaciones entre los gobiernos socialistas y los del PP.
Después, el presidente ha insistido en que no convocará elecciones hasta 2027 y, además, que está dispuesto a seguir al frente del país cuatro u ocho años más. Sánchez ha insistido ante el líder popular en que "lo que va p'alante con este Gobierno es el crecimiento y la creación de empleo y lo que va p'atrás son sus acuerdos con la ultraderecha". Y ha añadido: "Al Gobierno se llega con votos y no con atajos".
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha ido al grano. "Han imputado a su faro moral", ha espetado al presidente del Gobierno a quien ha preguntado qué influencia ejercía Zapatero en el Gobierno y si este, ahora, va a arremeter contra los jueces. Y para rematar: "Qué hacen todavía ahí manchando un día más la presidencia del Gobierno de España".
Y es que, para Feijóo, sin Sánchez y su Gobierno, ni Zapatero ni Ábalos ni Cerdán habrían podido delinquir. Y ha acusado: "Quieren el poder para saquearlo todo". En opinión del líder de los populares, el lema del Gobierno socialista es "el que pueda robar, que robe". Feijóo se ha lanzado así contra Sánchez a pecho descubierto: "Usted nunca quiso llegar al poder para limpiar nada, sino para saquearlo todo, incluso la decencia".
Tras el encontronazo entre el líder de la oposición y el presidente del Gobierno, ha llegado el turno del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, uno de los más firmes apoyos del Ejecutivo de coalición. Rufián se ha declarado "muy jodido" tras leer las 88 páginas del auto del juez Calama. "Yo no soy objetivo; tengo un enorme respeto y afecto por Zapatero pero", ha puntualizado, "también tengo ojos en la cara".
Sin embargo, lo que parecía un reproche hacia los socialistas, se ha convertido rápidamente en una defensa que poco a poco se ha deslizado hacia el terreno del lawfare contra los jueces. "Esto no existiría", ha dicho Rufián, "si Zapatero no fuera un enorme activo político, si no hubiera una enorme cacería judicial contra la izquierda". "Y, además", ha recalcado, "Felipe, Aznar y Rajoy se lo merecen mucho más".
"Si esto es verdad", ha dicho el portavoz republicano blandiendo el auto, "es una mierda, pero si es mentira, es una mierda aún mayor". "La izquierda somos otra cosa", ha afirmado Rufián, para quien es imprescindible que el Gobierno dé explicaciones porque, ha recalcado, "esto a la gente progresista le rompe el corazón".