Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, este jueves en la Moncloa. Eduardo Parra Europa Press
Política Sánchez prioriza su propia continuidad al pactar con ERC y pone en riesgo el futuro de sus candidatos autonómicosMoncloa da por hecho que el PP rechazará la propuesta de financiación autonómica que hoy presenta Montero y cree que Junts no podrá impedir que se apruebe en el Congreso.
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Fernando Garea Publicada 9 enero 2026 02:54hLas claves nuevo Generado con IA
Pedro Sánchez ha pactado con ERC un nuevo sistema de financiación autonómica que otorga más recursos a Cataluña, buscando asegurar apoyos parlamentarios para avanzar en la legislatura.
El acuerdo pone en riesgo la posición de los candidatos socialistas en comunidades autónomas, ya que el PP acusa al PSOE de favorecer a Cataluña desde el Gobierno.
El nuevo sistema permitiría a Cataluña recaudar todos los impuestos y devolver una parte al Estado, acercándose al modelo vasco y navarro, y requiere la reforma de la LOFCA para entrar en vigor.
El Gobierno necesitará el apoyo de todos los partidos del bloque de investidura, incluido Junts, para aprobar la reforma en el Congreso, en medio de incertidumbre sobre algunos votos clave.
Pedro Sánchez ha vuelto de vacaciones dispuesto a echar a un lado los problemas judiciales y de escándalos que afectan al Gobierno y el PSOE.
Su intención es poner los pilares necesarios para cumplir su propósito de acabar la legislatura en 2027. Una nueva pirueta para resistir y hacer frente a la acumulación de adversidades.
En esa línea, ha culminado este jueves un paso fundamental al cerrar el acuerdo con ERC para poner en marcha un nuevo sistema de financiación autonómico.
De esta forma, Sánchez mantiene la confianza del partido de Oriol Junqueras y gana algunas opciones para obtener su voto a los Presupuestos Generales del Estado, que pretende presentar en el Congreso en los próximos meses.
Salvador Illa también depende de ERC para aprobar sus primeros Presupuestos en Cataluña desde que fue investido en el verano de 2024.
El riesgo que asume Sánchez con su acuerdo con Junqueras es lastrar la ya de por sí complicada situación de los candidatos socialistas en comunidades autónomas, especialmente los que proceden del Gobierno.
Es el caso de Pilar Alegría, que se presenta en Aragón el 8 de febrero; Carlos Martínez en Castilla y León, en marzo y, sobre todo, María Jesús Montero, que concurre en Andalucía en mayo o junio, y es la autora del acuerdo sellado este jueves en la Moncloa.
Junqueras anuncia un acuerdo con Sánchez y logra 4.700 M más para Cataluña: "Nadie pierde y todo el mundo gana"Esos candidatos se presentarán a las urnas teniendo que afrontar el argumento del PP de que el PSOE favorece desde el Gobierno a Cataluña.
El PSOE, por su parte, intentará explotar en cada comunidad el argumento de que el PP impide que llegue más dinero a los territorios, como ya intentó con el acuerdo de condonación de parte de la deuda autonómica.
El Gobierno ha dejado que sea ERC el que anuncie el acuerdo y hasta este viernes no será explicado directamente por Montero. Lo hará la ministra un día después de que los nacionalistas establezcan su relato de que marcan el paso y hacen respetar el principio de ordinalidad, que limita la solidaridad de Cataluña.
Junqueras pactó con el PSC en 2024 un sistema de financiación para Cataluña próximo al concierto vasco y el navarro, según el cual las comunidades recaudan todos los impuestos y luego devuelven una parte al Estado.
El líder de ERC habló este jueves de 4.800 millones más para Cataluña, dando idea de una situación privilegiada para esta comunidad. O, como mínimo, establece la idea de que el sistema lo pacta Sánchez con un partido que está en la oposición en Cataluña, imponiendo un modelo que le favorece.
El Gobierno insiste e insistirá en que se trata de un sistema extensible a todas las comunidades autónomas en el que todas ganan, porque el Estado aporta más recursos y se subsana la situación de comunidades que están claramente infrafinanciadas con el modelo que está en vigor, pero que ya caducó en 2015.
En todo caso, Cataluña es la única comunidad con capacidad para asumir la recaudación de todos los impuestos, con un periodo transitorio de cesión de medios materiales y personales de la Agencia Tributaria del Estado a la Agencia Tributaria de Cataluña.
Para que el pacto de Sánchez y Junqueras y el resto del nuevo sistema de financiación autonómica entre en vigor es necesario que la mayoría absoluta del Congreso apruebe la reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). Y eso es muy complicado.
El Gobierno da por hecho, y no se equivoca, que PP y Vox votarán en contra y, por tanto, es necesario el voto de todos los partidos del bloque de investidura. Se desconoce la posición de Podemos y hay dudas sobre el diputado de la Chunta y los de Compromís y, en todo caso, necesita los siete votos de Junts.
Moncloa entiende que, pese a las resistencias iniciales, los de Puigdemont terminarán apoyando el modelo, porque tendrían que justificar el rechazo a la llegada de más recursos a Cataluña. Además, Sánchez trabaja para lograr que Junts vuelva a pactar con el PSOE y ayude a mantener la legislatura.
Será clave la llegada a España de Carles Puigdemont, previa resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y del Tribunal Constitucional, y el avance de otras medidas acordadas y pactadas como el uso del catalán en las instituciones de la UE.