En su primera aparición pública en un mes, Pedro Sánchez ha hecho este lunes una defensa cerrada de Marruecos exculpándolo de cualquier posible responsabilidad en la avalancha de 72.000 personas que el 30 de julio cruzaron de manera ilegal la frontera con Ceuta. "Si no hay cooperación esta crisis no se soluciona; al contrario, se agravaría", ha advertido el presidente del Gobierno en una entrevista en la cadena Ser incidiendo en que "la falta de confianza" sólo empeoraría la situación.
Durante su intervención, en la que ha evitado volver a hablar de "ataque a la integridad territorial de España" como sí hizo el día después de la llegada masiva a la ciudad autónoma, el jefe del Ejecutivo ha reprochado que se estén haciendo "acusaciones graves, peligrosas y gratuitas" al país vecino, a lo que ha apostillado: "No hay ninguna información de las Fuerzas de Seguridad del Estado, del CNI, ni de ningún centro de Inteligencia que alumbre alguna duda sobre la participación de una u otra forma de las autoridades marroquíes".
Además, Sánchez se ha comprometido a que el Rey visitará Ceuta, aunque sin concretar fecha. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, manifestó tras su recepción en el Palacio de Marivent, en Mallorca, que Felipe VI le había trasladado su compromiso de hacer una visita oficial, que depende de la autorización del Gobierno.
Sobre el choque de versiones entre sus propios ministros acerca de si el CNI alertó -cómo sostiene Margarita Robles (Defensa)- o no de lo que podía pasar en la frontera, el líder socialista ha evitado ahondar en la polémica afirmando que "nadie ha negado que haya habido informes de situación" -algo que Fernando Grande-Marlaska (Interior) no admitió hasta su comparecencia el viernes en el Congreso- y que "esos informes hicieron que se activara el refuerzo" en los días previos al 30 de julio.