yHaciendo uso del altavoz del cierre de la campaña electoral de Aragón, Pedro Sánchez ha recurrido de nuevo al pulso que desde hace días mantiene con Elon Musk, propietario de X, y el dueño de Telegram, Pável Dúrov. "Volvemos a estar del lado correcto de la historia diciéndole a los tecnooligarcas que quiten sus sucias manos de los móviles de nuestros menores", ha proclamado el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE durante un mitin este viernes Zaragoza.
Según ha argumentado, "estos amos del algoritmo podrán manipularlo, expandir su desinformación, sus bulos y su zafiedad, podrán tener mucho dinero y tener mucho poder, pero no tienen el poder del voto". Y ha dicho que "responden con odio" a su anuncio de prohibir el acceso de las redes sociales hasta los 16 años, "una propuesta de sentido común que nada tiene que ver con lo ideológico", lo que, asegura, le "carga de razones" para "seguir plantándoles cara con la fuerza de la democracia".
Además, Sánchez ha utilizado la percha de su enfrentamiento con los "tecnooligarcas" para acusar a "la derecha y la ultraderecha" de ser "fuertes con los débiles y débiles con los fuertes". "El PP dice 'esto no va conmigo' y Vox hinca la rodilla y diciendo 'sí' a su amo", ha añadido el líder del PSOE, donde reconocen que la estrategia de aventar este asunto les viene bien porque ayuda a movilizar a su electorado en víspera de unas elecciones en las que todas las encuestas pronostican una caída de su partido y ninguna opción de alternancia en el Gobierno de Aragón.
De paso, el presidente ha sacado a relucir una vez más su oposición a Donald Trump, al que ha acusado de "poner en solfa la integridad territorial de un país europeo aliado de la OTAN como es Dinamarca con Groenlandia". Además, en el tono distendido que ha marcado una parte de su discurso, ha señalado que la última vez que en España el paro bajó de dos dígitos -como ahora- gobernaban los socialistas y se ganó la Eurocopa. A lo que ha apostillado: "Este año estamos a las puertas del Mundial... y ahí lo dejo. No me digáis que ganar además este Mundial en EEUU...".
El equipo de comunicación de Sánchez ha colgado posteriormente un vídeo en su cuenta oficial de X en el que, ya sin recurrir a la chanza, alerta entre otras cuestiones sobre "las plataformas que se forran amplificando el odio y la desinformación". "Las redes sociales, por desgracia, se han convertido en una suerte de Salvaje Oeste, de Estado fallido, y cuando las democracias empezamos a poner orden sus dueños se ponen nerviosos. Seguiremos adelante pese a sus amenazas", ha incidido el presidente.
De lo poco que Sánchez ha hablado específicamente de la comunidad que este domingo elige a la persona que estará al frente del Gobierno regional durante los próximos cuatro años ha sido para destacar que se necesita gente al frente de las instituciones como la candidata socialista en estas elecciones, Pilar Alegría. De ella ha dicho que "se curra la calle, está con la gente ,al pie del cañón, dando la cara con proximidad, con cercanía, con humildad, con trabajo, con dedicación, con compromiso, con política sana, que es lo que necesita Aragón y reclama también España".
Además, el jefe del Ejecutivo ha dedicado dos minutos de su discurso a reírse del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que en una visita el miércoles a la empresa Fribin de (Binéfar) Huesca se equivocó y dijo mal el nombre -Brifín- ocho veces. "Y, claro, la gente no sabía qué hacer para no partirse de risa en su cara... El que no fue presidente porque no quiso no mete más la pata porque no puede", ha añadido entre carcajadas, las suyas propias y la de los más de 1.000 asistentes al acto celebrado en un hotel de Zaragoza.
"Mentiras e infamias"
Por su parte, Alegría ha esgrimido que ella ha tratado de hacer una "campaña limpia y propositiva" porque su comunidad "no se merece menos", pero que "no todos han jugado con esas mismas cartas". "Lamento decir que no me ha sorprendido. La ultraderecha, la derecha y especialmente el PP del señor Azcón han hecho suya la máxima de el que pueda hacer, que haga", ha señalado en referencia a la ya célebre frase del ex dirigente popular José María Aznar para llamar a la movilización contra el Ejecutivo de Sánchez.
Según la ex ministra, el actual presidente de Aragón y aspirante a la reelección está "tan sediento de poder que se ha bebido el veneno del odio, la infamia y la polarización", que ha "competido" con Vox "para destruir a una adversaria política" y que no ha dudado en "utilizar la mentira y la infamia aun sabiendo que eran mentiras y eran infamias". Por ello ha apelado a "los votantes moderados que han visto como el señor Azcón está bebiendo esa pócima de odio" y quiere aplicar "esa política extremista que no ayuda en nada".
Alegría ha llamado a la movilización apelando a que la papeleta del PSOE "le da el poder a quienes no tienen poder, le da el poder a todos aquellos trabajadores y trabajadoras que quieren seguir teniendo oportunidades en Aragón, le da el poder a las mujeres que quieren sentirse libres y seguras, le da la posibilidad a los jóvenes de poder encontrar una vivienda digna y asequible y que le da a los pensionistas la garantía de que su pensión se va a revalorizar". "Que nadie se quede en casa, el futuro lo escribimos cada uno de nosotros y nosotras con este voto", ha agregado.
Polémica por Salazar
En la recta final de la campaña de Aragón el protagonismo se lo ha llevado la comparecencia en el Senado de Francisco Salazar, ex alto cargo de la Moncloa y ex miembro de la Ejecutiva del PSOE, donde fue interrogado sobre su relación estrecha con la ex ministra de Educación. Durante su declaración, el político sevillano dijo que en el almuerzo amistoso que ambos mantuvieron en Madrid después de que se hubieran conocido las denuncias de acoso contra él, la entonces también portavoz del Gobierno y ahora candidata no le reprochó en ningún momento su actitud hacia las mujeres, en contra de lo que ella misma había manifestado.
Alegría se ha visto abocada a volver a reiterar que aquel almuerzo fue un "error" y ha tratado de eludir la polémica presentándose como una víctima política. "Soy perfectamente consciente de la utilización que el PP lleva haciendo desde hace días, semanas y meses sobre esta cuestión con un clarísimo objetivo: señalarme, deshumanizarme y atacarme. Y para esa estrategia les ha valido todo", denunció el jueves en una entrevista en la Cadena Ser.