Ecologistas advierten de la presencia de «escombreras incontroladas» en numerosos parajes y cauces de arroyos de la ciudad
Regala esta noticia Añádenos en Google Escombrera que han descubierto unos senderistas en el paraje de la desembocadura del Guadalhorce. (Sur)Málaga
20/05/2026 Actualizado a las 13:34h.Unos senderistas que caminaban por el paraje de la desembocadura del Guadalhorce han descubierto un grave vertido de escombros a pocos metros del cauce, en ... el entorno de Sacaba. La montaña de restos de ladrillos y azulejos rotos, entre otros materiales, es tan extensa que, según estos testigos, si no se retiran antes de la próxima temporada de lluvias, podría dar lugar a un «dique» que taponara el curso del agua y derivar en el inundaciones en la zona.
«Este es el pan nuestro de cada día», asegura Francis Cervantes, miembro de la asociación Andalimpia, una ONG que organiza batidas frecuentes en entornos naturales como el del Guadalhorce para limpiarlos de 'basuraleza'. A su juicio, esta situación tiene varias causas, empezando porque hay gente «con pocos escrúpulos», capaz de arrojar escombros «por todas partes». Al respecto, cita puntos calientes como el mencionado de la desembocadura, pero también junto a la sede de la Protectora de Animales, en La Virreina; en Guadalmar y en los mismos barrios, al lado de los contenedores de basura, «donde se abandonan continuamente sacos de obra».
«Hay mucha falta de civismo, pasan los años y no hay manera de solucionar estos problemas, como no sea con más control y multas fuertes para quienes dejan muebles y escombros, no hay otra fórmula», se lamenta Cervantes. En este punto, el ecologista recuerda que hubo una iniciativa del Ayuntamiento para indentificar dichos sacos mediante códigos QR, para conocer a los titulares y poder controlar su depósito correcto, «pero de esa iniciativa no se ha sabido nada más, y sería una buena fórmula para controlar posibles vertidos».
Puntos limpios
Otra cuestión es la falta de vigilancia en los puntos calientes que ya ha apuntado. «En el paraje del Guadalhorce y Guadalmar hay vertidos frecuentes, si la policía los pilla les multa, pero es difícil porque hace falta más vigilancia». Y todavía hay una tercera razón: según Cervantes, la entrega de restos en los puntos limpios es gratuita hasta una cierta cantidad, mientras que hay que pagar por cantidades mayores. «El Ayuntamiento tendría que abrir un poco la mano para ver si así se evitan estos vertidos». De hecho, asegura de que el entorno del punto limpio de La Palma es «una enorme escombrera».
Además de la «imagen terrible», en demasiadas ocasiones estas llegan a tardar incluso varios años en ser retiradas. «Los ríos y arroyos tienen supuestamente una protección especial, pero en realidad son un descontrol. El Ayuntamiento sigue con su proyecto de los puentes plaza, pero no limpian ni controlan nada en el Guadalmedina, donde hay mucha suciedad y vertidos continuos de aguas negras y de toallitas que van directos al cauce».
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