“SpudCell demuestra que muchos de los procesos centrales de la vida se pueden reconstituir a partir de componentes completamente especificados y purificados individualmente. Si bien, todavía hay mucho más trabajo por hacer, el enfoque de alimentación basado en nanovesículas proporciona los cimientos sobre los que podemos construir”, dijeron los autores en una nota de prensa.
adquiera propiedades asociadas con la vida, una frontera que la ciencia lleva siglos intentando definir.Pero más allá de las cuestiones filosóficas, las células sintéticas, si algún día llegan, podrían funcionar como plataformas programables o “piezas de hardware” para cumplir tareas específicas. Por ejemplo, los científicos podrían diseñar células capaces de sintetizar proteínas y, con ello, mejorar la fabricación de medicamentos, producir vacunas, degradar contaminantes o generar combustibles. Crear una célula desde cero también permitiría prescindir de muchas funciones que la evolución incorporó para sobrevivir en la naturaleza, pero que podrían resultar innecesarias para aplicaciones concretas.
vida de novo. Lo que se demuestra es la capacidad de ensamblar manualmente, utilizando componentes bioquímicos y partes celulares preexistentes, un sistema similar a una célula que reproduce algunas de sus funciones”.Mientras tanto, Andrés Moya, Catedrático de Genética en la Universitat de València, señaló: “El trabajo presenta un avance significativo en la construcción de células sintéticas al integrar, en un mismo sistema, procesos de crecimiento, captación de nutrientes, replicación del DNA, expresión génica y división. Más que reproducir funciones celulares aisladas, los autores consiguen coordinar estas actividades en un ciclo funcional que aproxima el comportamiento de una célula mínima”.
principales validaciones de una investigación, ya que implica que otros científicos y editores revisaron el trabajo antes de su difusión. Después de ese proceso, los periodistas pueden informar sobre sus hallazgos con un mayor grado de confianza. Adamala dice que su investigación pronto superará este paso.Además, el equipo detrás de SpudCell optó por una estrategia que algunos investigadores califican, con diplomacia, como “un poco heterodoxa”. En lugar de esperar a la publicación formal y seguir los tiempos habituales de la ciencia, lentos, pero diseñados para validar los resultados, publicaron el manuscrito en su propio sitio web y distribuyeron comunicados de prensa antes de que el estudio pasara por revisión por pares. La respuesta fue predecible. Días después, titulares como “crean una célula sintética desde cero” o “la creación de la vida ya es posible” comenzaron a aparecer en medios de todo el mundo.
“No voy a opinar sobre resultados que no han superado revisión por pares. Publicar en prensa antes que en revistas científicas es marketing, no ciencia. Mi opinión no se centra en la validez científica del hallazgo, sino en el proceso de comunicación, que considero profundamente problemático", dijo Ángel Raya, profesor de investigación ICREA y coordinador del programa de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), al SMC España.
Colossal Biosciences, la empresa que afirma buscar la “desextinción” de especies. En ambos casos, la discusión dejó de centrarse exclusivamente en los resultados científicos para incluir la forma en que estos se presentaron al público. Mientras Colossal mantiene gran parte de sus datos fuera del escrutinio de otros laboratorios, SpudCell optó por divulgar una investigación que todavía no supera la revisión por pares.Si el trabajo supera ese proceso, SpudCell podría convertirse en uno de los avances técnicos más importantes de la biología sintética de los últimos años. Hasta entonces, la discusión no gira únicamente en torno a lo que realmente logró la célula, sino también a la manera en que ese logro fue comunicado.