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Inma Molina, impulsora de la iniciativa 'Cáncer y punto', durante la sesión de fotos en el plató de SUR. Salvador Salas Iniciativa solidaria Tejer en el hospital: la propuesta de una malagueña para calmar las esperas del cáncerCuando la enfermedad llamó por segunda vez a su puerta, Inma Molina se refugió entre agujas y ovillos para combatir el desasosiego de sesiones y pruebas. Ahora impulsa una iniciativa que pretende llevar la práctica del punto a pacientes y familiares. «Relaja, reduce la ansiedad, y te ayuda a estar presente»
Málaga
Sábado, 25 de abril 2026, 00:35 | Actualizado 00:59h.
Sigue a Diario SUR en Google DiscoverDespués de dar esas primeras puntadas, esta profesora de instituto y madre de dos niños de primaria —José y Julián— abrió un perfil de Instagram (@cancerypunto) con la idea original de compartir sus creaciones y la evolución del tratamiento hasta su recuperación. Para entonces ya se le había encendido una bombilla interna. Lo vio claro: ¿y si se ofreciera la lana y las agujas para tejer como actividad de acompañamiento para pacientes oncológicos y sus familiares? Pensó entonces que no se requería mucha inversión y que su práctica entrañaba «muchos beneficios». Todo eran ventajas en su cabeza.
«Creo que el tejer te hace más llevaderos esos momentos, y que incluso puedes llegar a ver esas esperas como un momento para ti», reflexiona esta malagueña de 44 años. «Cuando tienes quimio o pruebas no acabas de meterte en el libro que te llevas. Leer requiere un ejercicio intelectual que, quizá, cueste en determinados momentos relacionados con el cáncer. Tejer, en cambio, es mecánico: te evades y, además, creas algo para ti o para regalar», apostilla. Su deseo es que los pacientes puedan experimentar «algo de paz y sosiego» mientras esperan su turno iniciándose en una actividad que también evoca, explica Inma, tradición y conexión con el pasado: «Nuestras abuelas ya tejían lana o crochet, forma parte de nuestros antepasados y a la vez sigue siendo muy actual», defiende.
Inma posa para el reportaje de SUR. En la última foto muestra uno de los sobres que van a repartirse en hospitales con el material para tejer. Salvador SalasDicho y hecho. Se remangó para ponerse manos a la obra. Llamada tras llamada, reunión tras reunión, publicación tras publicación en redes, el proyecto pronto tomó cuerpo en colaboración con asociaciones autorizadas para actuar en entornos hospitalarios. En Antequera la iniciativa ya ha arrancado de la mano de Corazones Solidarios, un colectivo sin ánimo de lucro que realiza actividades de promoción de la salud y solidarias en favor de pacientes y familiares. «En breve esperamos ofrecer la iniciativa en el Comarcal de allí, ya lo han aprobado», insiste ilusionada Molina que también ha mantenido varias reuniones con la Fundación Malagueña de Asistencia a Enfermos de Cáncer (FMAEC), entidad que trabaja desde hace años en el apoyo psicológico y el acompañamiento a pacientes oncológicos y familiares en el Clínico, donde llevan su caso y donde también han empezado a llegar algunos sobres. «Se han puesto en contacto conmigo también de otros hospitales a los que tengo que mandarles el proyecto».
Apoyo ciudadano y voluntarias
El hospital de Antequera va a ser el primero en recibir lo que ella llama «sobres de labores» que se ofrecerán gratuitamente a pacientes que deseen probar a tejer. Ya tiene listos muchos de ellos para entregar. «Dentro de ese sobre hay agujas, un ovillo de lana e hilo, así como un patrón sencillo de seguir. También una carta explicando la iniciativa y un QR que conduce a la web de Cáncer y punto, que me ha hecho mi marido, donde se ofrecen videotutoriales para iniciarse», relata ilusionada.
La iniciativa usa material para tejer donado anónimamente por usuarios que han contactado con ella a través de redes sociales. Aclara la impulsora que no existe ninguna finalidad económica más allá de arropar y tender una mano a los pacientes oncológicos. Y, de paso, también divulgar esta técnica milenaria, fomentando su valor como actividad creativa, terapéutica y social. De hecho, el proyecto cuenta con un nutrido grupo de tejedoras voluntarias deseando enseñar a hacer punto. El segundo fin de semana de junio, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de Tejer en Público, avanza Inma, están barajando la posibilidad de hacer alguna acción para dar protagonismo a ovillos y agujas. «La respuesta con Cáncer y Punto ha sido maravillosa, me he encontrado con gente decidida a ayudar a los demás», concluye satisfecha.
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