Silencio sepulcral en las últimas horas en la nueva dirección del PSOE de Extremadura después de que se hayan conocido nuevos datos del caso del presunto acoso laboral del presidente de la gestora, José Luis Quintana, íntimo amigo de Pedro Sánchez. El más relevante es el que publicó ayer este periódico, que desveló que la presunta víctima, la concejal Mar Costa -máxima responsable de la candidatura de primarias de Sánchez en la provincia de Badajoz en el año 2017- trasladó la denuncia el pasado 25 de diciembre al propio presidente del Gobierno, por Instagram. Ese día, a la misma vez que lo hizo en el canal telemático de Ferraz abierto para este tipo de casos, alertó al presidente del Gobierno sobre su despido profesional de la sede del PSOE de Extremadura en Mérida, que ocurrió el 16 de mayo de 2025 después de haber sufrido, según su versión, amenazas y difamaciones, por parte del delegado del Gobierno en esta comunidad autónoma. «Pedro, no puede ser presidente de la gestora, ¡ya está bien!», le escribió en un mensaje directo por Instagram el día de Navidad.
Después de las primeras publicaciones del caso, adelantado en exclusiva por EL MUNDO, tanto la propia gestora como el acusado por la edil negaron con rotundidad los hechos y el propio Quintana amenazó con emprender acciones judiciales contra quien «lance o difundan difunda estos bulos». Ayer, su cuenta en Twitter no se movió, ni tan siquiera para opinar sobre la detención en Venezuela de Nicolás Maduro y su mujer. Tampoco el perfil oficial del PSOE de Extremadura, cuyo último post es de hace dos días y se refiere al discurso de fin de año de la presidenta en funciones de la Junta, María Guardiola.
La edil extremeña, entre Francisco Salazar y Santos Cerdán.E.M.Fuentes próximas a la nueva dirección regional socialista, constituida en Nochebuena tras la renuncia de Miguel Ángel Gallardo tras su fracaso electoral, advierten de que el partido se encuentra en estado de shock tras hacerse público la denuncia de la concejal, ferviente seguidora del presidente Gobierno y que podría haber aportado en su comunicación alguna prueba en forma de mensaje de una tercera persona protagonista en los hechos. Sin embargo, en el seno del PSOE extremeño, donde también se libra una batalla por la sucesión de Gallardo, se temen que el caso de las acusaciones contra el delegado del Gobierno no sean las únicas que se hayan producido contra dirigentes del partido en los últimos tiempos y, en concreto, contra algún miembro precisamente de la nueva gestora con respecto a otro caso de acoso laboral y también donde pudiera estar afectada una mujer. Por tanto, se teme que el caso de Mar Costa no sea el único en Extremadura que afecte al PSOE.
Un ex militante constata el choque entre Quintana y la denunciante
Hay que recordar que la edil, a pesar de que oficialmente fue despedida por Miguel Ángel Gallardo, que era el máximo responsable del PSOE de Extremadura cuando se decidió su baja, atribuye su salida laboral a las presiones realizadas por parte de Quintana para conseguir su objetivo de echarla de la sede del partido, después de haber trabajado un año, de 15 de mayo de 2024 al 16 de mayo de 2025. De esta manera, si llegara el caso y si la denuncia emprende la vía judicial, será clave el testimonio del ex secretario general de los socialistas extremeños y ex alcalde de Villanueva de la Serena, localidad muy próxima a Don Benito. De hecho, tanto Quintana como Gallardo intentaron en 2022, cuando eran alcaldes de ambas localidades, la fusión en un solo municipio.
José Luis Quintana y Pedro Sánchez, en un acto del PSOE en Don Benito (Badajoz) en 2017.Soledad GómezEfeEnrique Pérez Romero, que lideró en 2017 la plataforma en apoyo a Pedro Sánchez en Extremadura, y fue máximo responsable de su candidatura a las primarias de 2017 en la provincia de Cáceres, señaló ayer a este diario que él conocía «la angustia que padecía» ya en aquella época la ahora denunciante, Mar Costa, por los desencuentros que mantenían desde hace años ambos en Don Benito. Luego, dejó de tener relación con ella. «El enfrentamiento viene de lejos y ella me transmitía que Quintana iba a por ella, como contra quienes intentábamos hacer cosas nuevas, porque él pertenece al viejo partido», critica.
En este sentido, Pérez Romero advierte de que a él no le afectó porque trabaja en otro territorio, «pero Mar, por cercanía, lo sufrió bastante». Y pone como ejemplo: «Es como cuando te hacen la vida imposible en un trabajo para que te acabes marchando tú porque no te pueden echar». Además, el ya ex militante socialista (se dio de baja ante «la deriva del sanchismo») considera que la edil «es bastante impulsiva», pero considera que «debe de tener alguna prueba concreta para realizar esa denuncia», que «otra cosa es que sea suficiente», pero que en todo caso no tiene «conocimiento de ello». Además, subraya que «acusar falsamente de un delito también es un delito».
Supuestamente, Quintana le atribuye a la concejal el haber «manchado su imagen» durante mucho tiempo, coincidiendo posteriormente con la polémica surgida en Don Benito en la celebración de las últimas primarias de la Agrupación Local Socialista para sustituir precisamente como líder al delegado del Gobierno. Hubo denuncias del sector crítico a Quintana de posibles afiliaciones irregulares a través de empadronamientos en «fraude de ley», un asunto que, sin resultado alguno, fue puesto en conocimiento de Santos Cerdán, entonces secretario de Organización del partido, por parte del aspirante Francisco Dávila, ex concejal en dicha localidad. El ganador fue el candidato oficial del aparato, Manuel Gómez. Años atrás, la denunciante estuvo integrada en la Agrupación Local del PSOE de Don Benito como vocal en el equipo del propio Quintana, en el año 2012.