Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sube al Air Force One camino de Florida, este viernes. Reuters
Oriente Próximo Trump rechaza la última oferta de paz iraní y ataca a España e Italia porque "les parece bien que Irán tenga armas nucleares"Vuelve a mostrar su enfado con sus aliados europeos el mismo día que Araqchi iniciaba una ronda de llamadas para explicar la nueva propuesta de paz.
Más información:Trump dice que a España e Italia "les parece bien que Irán tenga armas nucleares" y que "eso no es muy inteligente".
Guillermo Ortiz Publicada 2 mayo 2026 04:07h Las clavesLas claves Generado con IA
El presidente estadounidense, Donald Trump, se asomó este viernes a los micrófonos de los medios que cubren la actualidad de la Casa Blanca para lanzar el que quizá sea su ataque más furibundo contra dos aliados de la OTAN desde el inicio de la guerra. El argumento no es nuevo, pero enfría aún más la relación entre socios: según Trump, sus "llamados aliados" no han querido participar en los esfuerzos para "eliminar la amenaza nuclear iraní". "Quieren que Irán tenga un arma nuclear. Eso no es muy inteligente", concluyó.
Las declaraciones van en línea a lo afirmado el pasado jueves, cuando Trump aseguró que "Italia no nos ha ayudado en absoluto, yEspaña ha sido horrible. Absolutamente horrible", antes de confirmar que sí, que probablemente retiraría las tropas estadounidenses de ambos países. Con Italia, el agravio viene de lejos: Roma denegó a la aviación estadounidense el uso de la base en Sicilia en los primeros días de la Operación Furia Épica, y Trump respondió con lo que quedó grabado en la relación bilateral: "Italia no estuvo ahí para nosotros; nosotros no estaremos ahí para ellos".
Luego llegó la polémica con el Papa. Cuando Trump calificó a León XIV de "terrible para la política exterior" y "muy débil en materia de seguridad", Giorgia Meloni -hasta entonces la única líder europea invitada a su toma de posesión, la que le llamaba "hombre brillante"- dijo que sus palabras le resultaban "inaceptables". Trump le contestó en el Corriere della Sera: "Inaceptable es ella", porque "no le importa que Irán tenga una bomba nuclear". El desencuentro ya apuntaba maneras.
Trump dice que a España e Italia "les parece bien que Irán tenga armas nucleares" y que "eso no es muy inteligente"Con España, el conflicto tiene raíces más profundas: el presidente Pedro Sánchez criticó los bombardeos desde el primer día, se negó a elevar el gasto en Defensa al 5% del PIB cuando todos los demás socios aceptaron, y sus bases de Rota y Morón quedaron vetadas a las operaciones contra Irán. El resultado es que ahora Trump amenaza con retirar los 3.814 soldados estadounidenses en suelo español y a los 12.662 que permanecen en Italia. Es un número pequeño comparado con los 36.436 de Alemania, el tercer país que ha caído en desgracia esta semana después de que el canciller Friedrich Merz calificara la estrategia de guerra de Trump de "mal concebida".
Araqchi juega sus bazas con la UE
Horas antes de que Trump lanzara sus diatribas, la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas —ex primera ministra de Estonia y jefa de la diplomacia comunitaria—, hablaba por teléfono con Abás Araqchi, ministro de Asuntos Exteriores del régimen iraní. Según el comunicado de su oficina, trataron los "esfuerzos diplomáticos en curso para reabrir el estrecho de Ormuz y los acuerdos de seguridad a largo plazo".
La sincronía entre el ataque de Trump a los europeos y esa llamada puede leerse de dos maneras: o bien Trump está al corriente de que Araqchi tiende puentes hacia Bruselas e intensifica la presión sobre sus aliados para cortocircuitar ese canal, o bien es Teherán quien busca activamente a la UE precisamente porque sabe que la relación transatlántica está en su momento más tenso.
Irán mueve ficha y envía a EEUU una nueva propuesta de negociación a través de PakistánAraqchi no habló sólo con Kallas este viernes. Llamó también a los ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, Egipto, Qatar, Arabia Saudí, Irak y Azerbaiyán para lo que él mismo describió como “una ronda de actualización sobre las últimas iniciativas de Irán para poner fin a la guerra". Teherán está construyendo metódicamente una red de interlocutores alternativos a Estados Unidos.
Kallas, por su parte, lleva semanas advirtiendo que cualquier acuerdo nuclear que no incluya a expertos de la AIEA "terminará siendo más débil que el JCPOA,", en referencia al acuerdo al que llegó Barack Obama en 2015 con Irán, calificado por Trump como “el peor acuerdo de la historia”. La posición europea no es neutral, sino que hay que entenderla como un mensaje directo a Washington de que la solución unilateral que busca Trump carece de respaldo internacional.
Irán envía una nueva y desconocida oferta de paz
La pregunta de fondo es si Araqchi está proponiendo precisamente una vuelta al espíritu del JCPOA o si simplemente intenta matizar las recientes palabras del ayatolá Mojtaba Jamenei en las que defendía el derecho de su país a controlar el estrecho de Ormuz, algo que no ha gustado nada ni en Europa ni mucho menos entre los vecinos del país persa, especialmente Arabia Saudí, que ya sufrió esta semana el desaire de la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP y se enfrenta a otro lío diplomático de envergadura.
Mientras tanto, según informó la agencia oficial IRNA, el régimen iraní enviaba una nueva propuesta de paz a Estados Unidos a través de sus negociadores pakistaníes, pero su contenido aún no se ha hecho público: ni Estados Unidos ni Pakistán han dado información al respecto, y la cadena CNN señala que "no está claro qué hay en la propuesta actualizada". El propio Trump dijo que “no estaba satisfecho", sin precisar exactamente por qué.
Lo que sí sabemos es el marco general en el que se mueve Teherán: quiere mantener su derecho al enriquecimiento de uranio -posición que no ha abandonado públicamente en ningún momento- mientras que Trump exige una moratoria de 20 años y la entrega del arsenal enriquecido al 60%, además de la reapertura total del Estrecho de Ormuz y un acuerdo sobre la limitación de los misiles balísticos que pueden alcanzar Israel.
Trump se enfrenta al Congreso
Todo esto ocurrió el mismo día que la guerra contra Irán cumplía 60 días, lo cual tampoco parece una casualidad. La Resolución de Poderes de Guerra de 1973 establece que el Congreso debería haber autorizado o detenido ya las hostilidades. La ley es clara: desde que el presidente notifica al Congreso el inicio de las operaciones -Trump lo hizo el 2 de marzo-, hay 60 días para obtener autorización o retirar las fuerzas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, argumentó esta semana en el Senado que el alto el fuego "detiene el contador”, una interpretación que demócratas y juristas rechazan: la ley no contempla ninguna pausa. La cámara alta rechazó por sexta vez -47 votos frente a 50- una resolución para limitar las operaciones, aunque esta vez se sumó a la petición la republicana Susan Collins, presidenta del Comité de Apropiaciones, que exigió "una misión clara, objetivos alcanzables y una estrategia definida".
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, optó a su vez por ignorar el problema: "No estamos en guerra. Estamos intentando negociar la paz". La consecuencia práctica es que, si Trump rechaza la propuesta iraní y quiere reanudar los bombardeos, deberá pedirle permiso al Congreso, aunque el presidente ya ha dejado claro que no lo hará: "Hay algunas personas que la consideran inconstitucional", dijo sobre la ley. "Siempre estamos en contacto con el Congreso, pero nadie lo ha solicitado nunca antes (...) ¿Por qué deberíamos ser diferentes?", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca, según informa Efe.
¿'America First' o 'America Alone'?
En su tarea por aislar diplomáticamente a Estados Unidos en caso de que rechace su última propuesta de paz, Irán ha encontrado un aliado involuntario el propio Trump. Cada ataque a Meloni, a Sánchez o a Merz refuerza exactamente el argumento que Teherán lleva meses sembrando en capitales de todo el mundo. Scott Bessent intentó en Davos, en enero, poner un cortafuegos ante esa narrativa con una frase que se ha convertido en el eslogan oficial del Gobierno: America First no significa America Alone. Tres meses después, el inquilino de la Casa Blanca parece empeñado en desmentirle.
La ironía es que la frase más pertinente al respecto la pronunció Winston Churchill, el mayor aliado que Estados Unidos tuvo en el siglo XX: "Lo único peor que tener aliados es no tenerlos". Henry Kissinger, el arquitecto de la diplomacia americana moderna, lo expresó de manera más filosófica: "Los imperios no tienen ningún interés en funcionar dentro de un sistema internacional; aspiran a ser ellos mismos el sistema internacional".
Estados Unidos construyó ese sistema durante 80 años. Ahora lo está dinamitando desde dentro, y el régimen de Teherán -que lleva cinco décadas esperando su oportunidad- se maneja de maravilla entre los escombros.