La prisión de máxima seguridad de Botafuegos de Algeciras también está sufriendo las consecuencias de la crisis que se vive al otro lado del Estrecho. En los últimos días las autoridades competentes han trasladado a 42 presos procedentes de la Ciudad Autónoma de Ceuta, de los que 22 ya han ingresado en la prisión algecireña. Actualmente, el número total de reclusos es de 1.294 cuando el centro está preparado para 1.000.
El sindicato mayoritario en prisiones, Acaip-UGT, ha denunciado esta situación ya que teme, incluso, que vaya a peor habida cuenta del complejo escenario que se vive en la localidad ceutí desde hace ya un mes.
Asimismo, denuncia que mientras esto ocurre en Botafuegos la cárcel ceutí dispone de ocho módulos para acoger internos y sólo dos de ellos están ocupados, es decir hay seis que se encuentran vacíos y con capacidad para acoger a presuntos delincuentes. Otro ejemplo que citan es la prisión de Archidona, a la que también han llegado migrantes, que sólo tiene abiertos cuatro de los 14 módulos disponibles.
Es por ello que advierten del problema que supone esta política de Instituciones Penitenciarias en un centro en el que, sólo en el presente año, se han contabilizado 1.300 incidentes, algunos de ellos de especial gravedad. A esto hay que sumar la falta de personal y otra serie de reivindicaciones que no son atendidas.
Preocupación en la justicia
Pero esta no es la única derivada que afecta a Algeciras por la situación de su ciudad hermana. Fuentes judiciales han confirmado a EL MUNDO que en breve, sino está ocurriendo ya, los expedientes que se acumulan en la administración de justicia ceutí y vinculados a los migrantes van a ser derivados, en un buen número, a un partido judicial que es ya uno de los que más carga de trabajo soporta de toda España. Las citadas fuentes indican que "algunos compañeros de Ceuta ya están advirtiendo de que esto va a suceder más pronto que tarde".