Ampliar
Kiara Arancibia y Julián Villagrán en 'La buena hija'. Un drama sobre la violencia machista convence en MálagaJúlia de Paz muestra en 'La buena hija' los efectos del maltrato en una adolescente, que irá descubriendo la verdadera faz del padre
Málaga
Jueves, 12 de marzo 2026, 16:00
... clausura este sábado. Como aquélla, 'La buena hija' también está dirigida por una mujer, Júlia de Paz, que debutó hace cinco años con 'Ama', y trata de meterse en la cabeza de su joven protagonista, una cría de doce años que asiste a la separación de sus padres (la debutante Kiara Arancibia). Tráiler de 'La buena hija'.«Quería que el público hiciera el mismo camino que la protagonista, que pasara del amor al desamor con el padre y el camino inverso con la madre», explica la directora catalana, de 31 años. Como en 'Querer', el suspense y el ambiente malsano se prolongan, a la espera de que entendamos las causas de la aflicción de la protagonista. «Desde fuera, en una relación de maltrato se responsabiliza a la víctima, se dice que por qué no se ha ido antes. Pero es que también hay momentos de luz y amor. El público vive ese enamoramiento hasta asistir al desenmascaramiento a través de pequeños gestos».
La película, que se estrena el 10 de abril en cines, llega en un momento oportuno. En lo que llevamos de año, recuerda la directora, se han producido 18 feminicidios y dos niños han sido asesinados a manos de sus padres. Júlia de Paz y la coguionista Núria Dunjó realizaron durante seis años un trabajo de investigación. Hablaron con mújeres víctimas de la violencia machista, maltratadores, abogados y psicólogos. «Descubrimos que los niños no están siendo escuchados y de ahí surgió la motivación de la película. La violencia machista no se centra exclusivamente en la pareja, hay muchas víctimas que son niños y niñas. No hace falta que la sufran directamente, física o sexualmente, para ser considerada violencia».
Ampliar
El equipo de 'La buena hija' en el Festival de Málaga. EfeJulián Villagrán, un actor que suele bordar los personajes de excéntricos, bohemios y simpáticos, encarna a este pintor inestable, aferrado a un botellín de cerveza, al que su hija admira hasta que va descubriendo su auténtico rostro. El filme demuestra que los hijos no solo pagan las mierdas de los padres, sino que sufren ante la idea de haber heredado de ellos el carácter violento. «Como en 'Querer', aquí también he intentado hacer preguntas más que dar respuestas», remarca Júlia de Paz. «Se trataba de no ser demasiado explícito y que el espectador llene esos vacíos que dejamos a propósito».
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión
- Temas
- Festival de Málaga