El cadáver de un español de 33 años fue descubierto en la madrugada del martes descuartizado en una casa de la ciudad de Saint Denis, en el extrarradio norte de París, por la policía, que ha detenido a su casero como sospechoso de haber perpetrado el crimen, indica el diario Le Parisien.
El asesinado, que según la prensa vasca es originario de la ciudad guipuzcoana de Tolosa pero vivía desde hace seis años en Francia, había sido desmembrado y los agentes encontraron diferentes partes de su cuerpo en varios lugares de la vivienda de dos plantas que había alquilado, localizada en el número 9 de la villa Bel Air, según Le Parisien.
Según las fuentes policiales citadas por el diario francés, una cabeza que correspondía a la descripción de la víctima estaba en el cuarto de baño, el tronco en una caja de plástico y había más restos debajo de una lona manchada de sangre, así como carne de origen no identificado dentro de una cacerola.
La alerta la dio la tía del español, que llevaba varios días sin noticias de él, y que avisó a la policía después de haberse desplazado a la casa, en la que nadie le respondía, y de haber visto que su sobrino tenía aparcado su coche allí.
Los bomberos que acudieron en primer lugar se encontraron al propietario, un hombre de 50 años, que tras negarse en un primer momento a darles acceso, lo permitió cuando llegaron las fuerzas del orden, a las que reconoció haber sido el autor de la muerte.
En su confesión, contó que los hechos ocurrieron el pasado viernes durante una pelea por una discusión en la que golpeó a la víctima y falleció.
Para transportar y deshacerse del cuerpo, decidió seccionarlo. De hecho, los policías se ha incautado de un cuchillo de cocina y otros elementos susceptibles de haber sido utilizados.
Aunque no es una pista privilegiada, los investigadores tienen dudas sobre las intenciones del presunto asesino, y sobre eventuales prácticas de canibalismo, al haber encontrado restos en diferentes recipientes, incluida una cacerola.
Otro elemento pendiente de esclarecimiento, según Le Parisien, es que el sospechoso tenía en su poder el carné de identidad de otra persona a la que se estaba tratando de localizar.
La policía judicial que se encarga del caso ha interrogado a personas del vecindario para tratar de obtener informaciones, en particular del detenido.