A partir de la cresta, los investigadores proponen que estaba cubierta de queratina y que probablemente exhibía colores intensos, curvándose hacia arriba como un estandarte. Los dientes que encajan en la reconstrucción muestran que la mandíbula inferior sobresalía ligeramente hacia afuera, una adaptación común entre los dinosaurios que comían peces porque funciona como una trampa eficaz para capturar presas resbalosas.
investigación.El artículo también propone una historia evolutiva del grupo. Los espinosaurios atravesaron tres grandes etapas de cambio. En la primera, durante el Jurásico, desarrollaron su rasgo más característico: un hocico largo y estrecho, ideal para pescar. Más tarde, en el Cretácico temprano, se convirtieron en los depredadores dominantes de los ambientes que rodeaban al antiguo mar de Tetis, prosperando en ríos, deltas y zonas inundables. La última etapa comenzó justo antes del Cretácico tardío, cuando el océano Atlántico empezó a abrirse: en ese periodo, los espinosaurios alcanzaron sus tamaños más imponentes y se especializaron en cazar, al acecho de presas en aguas poco profundas.