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Un test para descubrir si tus compras en Vinted enmascaran una adicciónEl problema no es tanto la cantidad que te gastas sino por qué lo haces
Domingo, 19 de abril 2026, 00:17
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Saray, abogada madrileña de 44 años, se abrió cuenta en Vinted en 2023. «Es adictivo, te pones a hacer 'scroll' y no hay límite». Así ... que el límite se lo ha puesto ella. «Solo me gasto lo que gano vendiendo ropa mía en la app». Y ha ganado (y gastado) unos 300 euros en dos años. «Voy a tiro hecho y compro, sobre todo, jerséis, abrigos y calzado. Me encantan las Stan Smith de Adidas, así que antes de pagar 80 euros en la tienda miro si tienen ese modelo en Vinted. He comprado zapatillas sin estrenar por 50 euros y también camisas vintage preciosas por entre 5 y 15».
Por eso, más que preguntarle a Saray cuánto se gasta, él le abordaría con otras cuestiones: ¿entras a la app de manera automática varias veces al día?, ¿sientes urgencia para no perder 'oportunidades'?, ¿compras cosas innecesarias o poco coherentes con tus necesidades?, ¿notas euforia o alivio antes de la compra y culpa después?, ¿te has prometido parar y no lo has conseguido?, ¿ocultas compras o dices que te has gastado menos de lo que en realidad te ha costado?, ¿acumulas artículos comprados sin usar?, ¿compras cuando estás triste o nerviosa o quieres despejarte?
«Es una ganga»
Tamayo explica cómo se desencadena la adicción a las plataformas tipo Vinted o Wallapop, un enganche muy similar al de las compras online en general. «En el caso de las apps de productos usados cuesta más ver el problema porque estas plataformas permiten una racionalización muy cómoda: 'no gasto tanto', 'es una ganga', 'estoy ahorrando', 'es ropa reutilizada', 'si no me vale la revendo'...». Hay parte de verdad en esto –según un estudio de la OCU, los compradores en estas plataformas adquirieron los artículos un 21% más baratos del precio anunciado–, pero «también puede convertirse en una coartada, ya que el hecho de que algo sea barato no impide que pueda volverse problemático».
El riesgo –prosigue el experto– «es que la persona no percibe el daño porque no ve un gran desembolso de golpe», pero ese daño existe «cuando se van acumulando compras innecesarias y se desarrolla una dependencia emocional de la aplicación, además de una sensación de pérdida de control».
Entonces estamos ante una adicción. «La frontera no la marca tanto la cantidad de compras como la pérdida de control. Una persona puede comprar con frecuencia en una plataforma de segunda mano y no tener un problema. Pero si comprar deja de ser una conducta útil o placentera y pasa a convertirse en algo que la persona siente que 'necesita' hacer, aunque luego le genere culpa, agobio, conflictos o problemas económicos, entonces sí hay un problema».
Clínicamente, se llama «trastorno de compra compulsiva» y la OMS lo incluye en el grupo de trastornos del control de los impulsos, «aunque todavía no existe un consenso tan amplio como en el caso de otras adicciones», advierte Tamayo.
– ¿Al ser apps online que no tienen tienda física, es más fácil engancharse?
– Sí. El formato online baja muchas barreras. Está disponible a cualquier hora, desde el sofá, desde la cama, no exige desplazamiento y favorece una compra mucho más rápida, repetitiva y casi automática. Además, las plataformas digitales están diseñadas para que uno siga mirando. Hay 'scroll' infinito, avisos, recomendaciones, sensación de oportunidad única y una dinámica muy parecida a la de 'a ver qué encuentro ahora'.
– ¿Qué se trabaja en terapia?
– No se trata solo de decirle a la persona 'deja de comprar'. Eso suele fracasar. Hay que entender qué función cumple esa conducta: si alivia su ansiedad, el vacío, el aburrimiento, la frustración, la soledad o la necesidad de gratificación inmediata. Una estrategia útil es la del aplazamiento: cuando aparece el impulso, no comprar y esperar 24 horas. También se pueden borrar métodos de pago guardados, desactivar notificaciones, fijar horarios sin acceso a la app o entrar con una lista cerrada de lo que se busca.
El negocio online de segunda mano, en cifras
75% de los españoles entre 18 y 64 años ha comprado al menos un producto de segunda mano en el último año, según un estudio de la OCU.
167 euros es la media de lo que han gastado las personas que compran en plataformas como Vinted o Wallapop en los últimos doce meses.
41% de los adultos vendió algún producto usado online el año pasado y obtuvo unos ingresos medios de 137 euros por estas ventas, según la OCU.
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