'La Virgen de la Faja' formará parte de la nueva muestra organizada por la Fundación Unicaja, que se inaugurará la próxima semana
Regala esta noticia Añádenos en Google Detalle del Murillo que se expondrá en Málaga. (SUR) 23/07/2026 a las 17:13h.Tras casi una década fuera, 'La Virgen de la Faja', una de las obras más singulares e íntimas de Murillo, regresa a España. El cuadro, ... cuyo último propietario español fue el duque de Montpensier, inició en plena Guerra Civil un periplo internacional por colecciones privadas de medio mundo, desde Japón hasta Suiza, atraídas por una de las composiciones religiosas más celebradas del maestro sevillano: la Virgen inclinada sobre el Niño Jesús mientras le coloca las fajas con las que tradicionalmente se envolvía a los recién nacidos, ambos entre ángeles músicos y querubines.
El regreso de 'La Virgen de la Faja' tiene un componente simbólico. Se trata de una de las composiciones religiosas más conocidas de Murillo, una imagen que tuvo una enorme difusión ya desde finales del siglo XVII. La historia conocida del cuadro comienza en Sevilla. Su primer propietario documentado fue el canónigo de la Catedral Juan Federigui Fantoni, arcediano de Carmona, quien en su testamento de 1673 legó la pintura a su sobrino Luis Federigui. En ese documento dejó escrita una frase que resume el aprecio que despertaba ya entonces la obra: pidió que la conservara «en mucha estimación por ser de mi devoción y hechura de Bartolomé Murillo».
Familia Federigui
La pintura permaneció durante generaciones en la familia Federigui antes de salir al mercado artístico a comienzos del siglo XIX. Hacia 1819 la adquirió el conde del Águila y, apenas dos décadas después, pasó a manos del barón Isidore Taylor, uno de los grandes impulsores de la pintura española en Francia, que la compró para Luis Felipe de Orleans, futuro rey de los franceses.
Tras la caída de la monarquía de Luis Felipe, la colección fue dispersada y 'La Virgen de la Faja' salió a subasta en Christie's de Londres en 1853. La adquirió la prestigiosa galería Colnaghi para Antonio María de Orleans, duque de Montpensier, que la incorporó a sus residencias de Sevilla y Sanlúcar de Barrameda. Allí permaneció hasta que uno de sus descendientes decidió venderla en París en 1937. Desde entonces inició un largo recorrido por distintas colecciones privadas de Francia, Alemania, Reino Unido, Japón y Suiza, donde se encuentra en la actualidad. Volvió a España en 2017 con motivo de la exposición 'Murillo y su estela en Sevilla', en el Espacio Santa Clara, y ahora pasará por Málaga.
Pero la importancia del lienzo va más allá de su recorrido. La composición tuvo una notable influencia en la pintura barroca andaluza y fue copiada en numerosas ocasiones. Entre las versiones más conocidas figuran la atribuida a Alonso Miguel de Tovar, conservada en el Museo de Cádiz, y otra atribuida a Bernardo Lorente Germán, perteneciente a una colección privada madrileña.
La obra, de hecho, circuló ampliamente por Europa gracias a las reproducciones gráficas que comenzaron a realizarse en el siglo XIX. Entre ellas figura una litografía conservada hoy en el Museo del Prado, realizada por el francés Louis Stanislas Marin-Lavigne e impresa por Lemercier & Cie. a partir del original del pintor sevillano. Este tipo de reproducciones jugaron un papel decisivo en la difusión internacional de las grandes obras de arte, permitiendo que composiciones como ésta de Murillo fuera conocida y admirada mucho más allá de los lugares en los que se encontraban los originales.
- Temas
- Fundación Unicaja
- Arte