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«Cuando Gregor Samsa despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró en su cama transformado en un monstruoso bicho». Así comienza 'La metamorfosis', de Franz Kafka, novela que cambió de un plumazo la historia de la literatura e inauguró una nueva ... realidad: esa zona gris donde la pesadilla de lo real y el sueño intranquilo forman un todo indistinto. Mucho se ha discutido sobre en qué bicho exactamente se convirtió Samsa. Kafka usa la palabra 'ungeziefer', que significa precisamente eso, 'bicho', 'alimaña'.
El mismo año en que fallecía Kafka, un pintor fracasado y loco megalomaníaco que pagaba condena en una cárcel de Baviera por haber intentado un golpe de Estado, dictaba un panfleto que tendría las más funestas consecuencias. Se trataba de 'Mi lucha', de Adolf Hitler. Allí, Hitler usa el mismo término 'ungeziefer' para referirse a los judíos que, según él, eran una raza impura causante de todos los males de Alemania y que merecía ser exterminada. Palabra que los nazis utilizarían después para referirse a los judíos deportados.
Sobre la condición oracular de la obra de Kafka, con respecto al totalitarismo del siglo XX, también ha corrido mucha tinta. Autores como Hanna Arendt, en 'Los orígenes del totalitarismo', o Victor Kemplerer, en 'La lengua del Tercer Reich', han dejado para nosotros reflexiones importantes sobre la manera en que ciertos usos del lenguaje anuncian las atrocidades del porvenir.
Un ejemplo reciente sería lo sucedido el 13 noviembre de 2023, cuando Donald Trump en su discurso del Día de los Veteranos dijo: «Les prometemos que erradicaremos a los comunistas, marxistas, fascistas y matones de la izquierda radical que viven como alimañas dentro de los confines de nuestro país». 'Alimañas', 'vermin', en inglés. 'Ungeziefer', en alemán. Esa deshumanización del otro, con la promesa de la erradicación, ya anunciaba las deportaciones y atropellos que está cometiendo hoy el ICE en Estados Unidos.
Desde la izquierda española también se están usando esos mismos términos para referirse a los inmigrantes venezolanos. 'Parásitos' llamó la diputada de Podemos Martina Velarde, en una publicación en X, a los venezolanos que se reunieron en la Puerta del Sol, en Madrid, a celebrar la caída del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero. Por su parte, Antonio Maestre, en un artículo publicado en La Sexta, se refirió a los venezolanos como una «gusanera fascista», «una caterva de parásitos», «una escoria desagradecida». Maestre habla «del proceso de radicalización del territorio que estamos viviendo con la llegada de miles de venezolanos de una ideología específica», y concluye que los venezolanos representan «un problema político de primer orden, no por su origen, sino por su ideología». Un matiz que Maestre cree que lo diferencia del enemigo fascista que, en realidad, lleva dentro de sí y que ha clamado a gritos en su artículo.
Si en un futuro cercano, yo y mis compatriotas venecos comenzamos a ser perseguidos y deportados de España, este artículo de Antonio Maestre será un útil panfleto en el que se podrán apoyar los totalitarismos de cualquier signo.
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