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Unos 100.000 malagueños viven con trastornos depresivos de distinta gravedad

Unos 100.000 malagueños viven con trastornos depresivos de distinta gravedad
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La dispensación de antidepresivos en las farmacias malagueñas encadena dos años de crecimiento, con un 6,7% más en el último ejercicio
Unos 100.000 malagueños viven con trastornos depresivos de distinta gravedad

La dispensación de antidepresivos en las farmacias malagueñas encadena dos años de crecimiento, con un 6,7% más en el último ejercicio

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José Antonio Sau

04/10/2026 a las 00:01h.

«La mayoría de las guías estiman la depresión en torno a un 5% de la población». La frase del doctor Jesús Herrera Imbroda, especialista ... de Psiquiatría del Hospital Quirónsalud Málaga, refleja una realidad que afecta a unos 100.000 malagueños, estima. Además, hay otros datos que indican, a las claras, que esta enfermedad es ya, y desde hace años, uno de los grandes problemas de salud pública: la dispensación de antidepresivos en las farmacias malagueñas creció un 6,7 % entre septiembre de 2025 y el mismo mes de 2026 con relación al periodo de tiempo idéntico del año anterior (24-25), doce meses en los que este indicador ya se había incrementado en un 5,8 %.

Alberto Barrionuevo, vocal de Oficina de Farmacia del Colegio de Farmacéuticos, señala que «esto tuvo su punto álgido con el covid, pero no termina de bajar». Muchas veces, explica, los pacientes no toman correctamente los antidepresivos: el tratamiento debe mantenerse durante meses, incluso entre seis meses y un año en función de la gravedad y la evolución, y nunca debe interrumpirse de forma brusca ni sin supervisión médica.

Este 4 de octubre es el Día Europeo de la Depresión. La sanidad pública tiene obligación por decreto de atender una demanda de salud mental en menos de 60 días desde que el paciente es derivado por su médico, aunque los profesionales exigen recursos en las plantillas de las unidades. El volumen de demanda es cada vez mayor. Fuentes psicológicas distintas a las ya citadas estiman que una de cada 12 personas presenta un diagnóstico depresivo.

«Hay personas que mantienen aparentemente su trabajo, sus relaciones y responsabilidades, pero lo hacen a costa de un gran esfuerzo y sufrimiento interno»

Dr. Jesús Herrera Imbroda

Psiquiatra del Hospital Quirónsalud Málaga

De los casi 100.000 afectados, un 60% podrían estar tomando antidepresivos, según estima el doctor Herrera. «Es un trastorno que puede producir tristeza persistente, vacío emocional, irritabilidad, pérdida de interés o placer, falta de energía, alteraciones del sueño y del apetito, dificultades de concentración, sentimientos de culpa o inutilidad y pensamientos relacionados con la muerte. No es simplemente tristeza», explica el psicólogo y presidente de El Teléfono de la Esperanza, Juan Sánchez.

Causas

¿La causa? «Una interacción compleja entre factores biológicos, psicológicos y sociales. No es solo un desequilibrio de serotonina», dice Sánchez. La tristeza es una emoción, la depresión mayor es un trastorno que puede ser intenso y discapacitante y la distimia, «un estado depresivo persistente y prolongado», reseña.

El doctor Herrera subraya que es «un trastorno del estado de ánimo: va mucho más allá de estar triste. Pierden interés, capacidad para disfrutar, hay menos energía y aparecen problemas de sueño, apetito, concentración, etc.». «Para que hablemos de un episodio depresivo, estos síntomas se deben mantener la mayor parte del día durante al menos dos semanas», reflexiona. Mientras que la tristeza suele ser transitoria, la frontera entre esta y la depresión se traza cuando «ya hay una interferencia y dejamos de hacer las cosas que hacíamos antes».

Apariencia

Es más, una persona puede estar deprimida y seguir relacionándose con normalidad. «Hay personas que mantienen aparentemente su trabajo, sus relaciones, sus responsabilidades, pero lo hacen a costa de un gran esfuerzo y sufrimiento interno», aclara el doctor, mientras que el psicólogo asegura que «no siempre resulta visible fuera: una persona puede acudir todos los días a su trabajo, cuidar de sus hijos, quedar con amigos e incluso hacer bromas mientras internamente experimenta una pérdida profunda de energía, placer o esperanza». Aparentar normalidad es parte del esfuerzo del enfermo.

La buena noticia es que tiene tratamiento, dice Sánchez. Entre otros caminos terapéuticos apunta a la terapia cognitivo-conductual, la psicoterapia interpersonal y determinadas intervenciones de resolución de problemas. Aboga por un tratamiento personalizado. El doctor Herrera, por su parte, dice que en las depresiones leves la psicoterapia puede ser igual de eficaz o más que los fármacos. «Cuando es moderada o grave, tenemos que empezar a introducir fármacos», agrega. Y hay otra técnica: la neuromodulación, es decir, estimulación cerebral para mejorar los circuitos implicados en esta enfermedad.

«Si no se trata, una depresión puede remitir, pero también prolongarse, hacerse recurrente y deteriorar la vida de la persona»

Juan Sánchez

Psicólogo y presidente del Teléfono de la Esperanza

Si no se trata, «una depresión puede remitir, pero también prolongarse, hacerse recurrente y deteriorar progresivamente diferentes áreas de la vida», dice Juan Sánchez, mientras que Herrera recuerda que la persona se aísla cada vez más y ello trae problemas familiares, sociales y laborales, además de ser «uno de los principales trastornos asociados a la conducta suicida». Eso sí, no todas las personas deprimidas tienen pensamientos suicidas. Muchas veces, incluso, cursa con otros trastornos. «Se trata de la comorbilidad: es frecuente que coexista con ansiedad, adicciones, trastornos de la personalidad, de la conducta alimentaria o con enfermedades físicas como el dolor o las oncológicas», precisa el psiquiatra.

Mejora

«La mayoría de las personas pueden mejorar mucho o recuperarse del todo con el tratamiento adecuado», dice Herrera, aunque la evidencia «apunta a que, al menos en la mitad de las personas, puede aparecer otro episodio con el tiempo».

La depresión es más frecuente en mujeres que en hombres. Así, los trastornos del estado de ánimo (depresión más trastorno bipolar) tienen una prevalencia en los malagueños del 2,2%, frente al 5% entre las malagueñas, más del doble, según la Base Poblacional de Salud de la Junta de Andalucía.

La prevalencia de los trastornos del estado de ánimo es más del doble entre las mujeres que entre los hombres

Sánchez explica que en El Teléfono de la Esperanza «hay una demanda de apoyo emocional claramente mayor que antes de la pandemia» y agrega que «el sufrimiento se manifiesta mediante ansiedad, depresión, soledad, crisis vitales, suicidio, autolesiones, alimentación y adicciones». Ahora, muchos jóvenes piden ayuda a través de los canales digitales de la asociación.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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