En Vox se han agarrado este lunes a la actualidad judicial para desviar el foco de atención que, desde hace unas semanas, apunta una y otra vez a la sede de la calle Bambú. "Comienza la semana fantástica de la corrupción del bipartidismo", ha sostenido el portavoz nacional del partido, José Antonio Fúster, al inicio de la rueda de prensa que ha ofrecido en esta vuelta de Semana Santa, marcada por el inicio de los juicios a la operación Kitchen y el caso Koldo.
Aprovechando que estas causas salpican de alguna manera a populares -la cúpula de Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy- y socialistas -José Luis Ábalos se sienta en el banquillo-, Fúster ha presentado a PP y PSOE como "dos partidos indistinguibles". En este sentido, el dirigente de la formación de Santiago Abascal también ha lanzado un reproche a los populares, pues considera que la operación Kitchen y el juicio que ahora comienza sobre este caso será un "balón de oxígeno" para el PSOE. "El Gobierno de Sánchez no va a acabar esta semana porque la corrupción del PP, o parte de ella, va a ser juzgada".
En contraposición, Fúster ha defendido que Vox es un "partido limpio" y lo ha dibujado como "la única alternativa a esa corrupción". Unas palabras que cobran un doble sentido después de semanas en las que voces críticas de Vox han venido cuestionando la contabilidad del partido.
Fúster también se ha referido a esta convulsión interna que atraviesa la formación. Aunque lo ha hecho para tildarla de "campaña" en su contra y relacionarla, de alguna forma, con el inicio de los juicios a la operación Kitchen y al caso Koldo. El portavoz ha hablado de "ataques" a su partido y ha deslizado que estos podrían producirse "para que se generará en torno a Vox una idea de que nosotros somos un partido más como ellos".
La pasada semana, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, remitió una carta a los afiliados del partido defendiéndose de las insinuaciones que distintos ex dirigentes de Vox han venido pronunciando en las últimas semanas. Una misiva en la que hablaba de estas personas como "despechados" y atribuía a Génova el origen de ese supuesto "ataque". Este lunes, Fúster ha justificado el envío de aquella carta porque, considera, la "campaña coordinada necesitaba, merecía, una respuesta". Ha alegado que sus afiliados "no son insensibles al bombardeo mediático" y ha señalado que la motivación de aquella misiva era trasladar a su militancia "de dónde viene y a qué criterios obedece" esa presunta "campaña" en su contra.
No pretenden ahondar más en Vox en la respuesta a sus ex dirigentes críticos, que reclaman la convocatoria de un congreso extraordinario en el partido para aclarar las insinuaciones sobre su contabilidad que han expuesto y repensar el rumbo de la formación. "No, no", ha sostenido tajante Fúster sobre la posibilidad de celebrar esa asamblea, que piden, entre otros, dos de los impulsores del partido, Javier Ortega Smith e Iván Espinosa de los Monteros, ambos ahora en proceso de ser expulsados de Vox.