El PSOE pierde en Aragón cinco escaños. El PP se ha dejado dos parlamentarios en unas elecciones que convocó Jorge Azcón, presidente del PP y del Gobierno aragonés. Vox, el Podemos de este ciclo electoral que va como un tiro igual que lo iba Pablo Iglesias en el año 14, ha escalado hasta doblar su representación.
Vaya, hombre. Qué sorpresa. Las encuestas así lo pronosticaban. Para quien supiera verlo. Resulta que en Aragón pasó lo mismo que en Extremadura. Que un presidente autonómico del PP convocó unas elecciones para cumplir los deseos de la dirección nacional del partido. Alberto Núñez Feijóo quería encadenar un año de victorias electorales y que Sánchez mordiera el polvo para llevarlo exhausto a las generales del 27. Las elecciones en Castilla y León tocaban, las andaluzas, también. Pero el PP quiso buscar teloneros potentes para su zafarrancho contra Sánchez y los encontró en María Guardiola y Jorge Azcón. Dos presidentes consolidados sin excesivas dificultades ni conflictividad social en su gestión. No tenían Presupuestos, igual que otros, pero ellos utilizaron ese argumento para disolver las Cámaras autonómicas. A ambos el tiro del adelanto electoral les ha salido por la culata.
Elecciones Aragón 2026
Elecciones Aragón 2026 HemicicloSe quedan como estaban, pero peor. No podrán gobernar si Vox no les deja. Además, Vox ha doblado representación y su fortaleza negociadora ha aumentado de forma exponencial. Para más inri, el intento desesperado del último día de la campaña queriendo que el activista Vito Quiles les acarreara a las urnas los votos jóvenes que prefieren a Vox ha sido un fracaso rotundo. El PP se ha quedado como ese muchacho que quiere contentar a la chica volviéndose malote para parecerse a los que le gustan a ella, que naturalmente se va con el de verdad, no con la copia. El éxito de la estrategia de campaña de la dirección nacional está a la vista.
Aún fracasando en su objetivo, el PP se muestra encantado de haberse conocido. «El PP ha ganado en Aragón y Pedro Sánchez ha perdido», alegan los responsables de Génova, 13. Es cierto. Así es en sentido literal. Pero a ver cómo gobierna Azcón. El presidente aragonés es quien se quedará en Zaragoza. Porque los visitantes de la campaña procedentes de Madrid se volverán a la capital a seguir peleando contra Sánchez, pero el líder del PP aragonés tendrá que sudar tinta si quiere ser investido con el apoyo de los diputados de Vox. Y aún sudando tinta, quién sabe si lo logrará. Ahí está María Guardiola. El partido de Abascal no se lo pondrá fácil. Y Feijóo, que lo embarcó en estas elecciones, no podrá echarle una mano. No sabremos qué hubiera pasado si el candidato aragonés hubiera dicho a la dirección nacional que le dejaran hacer la campaña con los temas de Aragón. Porque, en este caso, la colonización de la campaña autonómica por la pelea nacional podrá satisfacer a la dirección nacional del PP, ya que Sánchez sí ha mordido el polvo. Pero al PP aragonés lo dejan al pairo. Pendiente para seguir en el Gobierno de una formación crecida como nunca y con motivos para estarlo. No parece que la dirección nacional le haya hecho un favor al PP aragonés.
Elecciones Aragón 2026
Buscar Elecciones Aragón 2026 MapaExactamente lo mismo que la agenda política de Pedro Sánchez en el Gobierno de coalición progresista está destruyendo las expectativas electorales del PSOE en las comunidades autónomas. Galicia, Extremadura, Aragón y aún faltan Castilla y León y Andalucía. Y quizá para mucho tiempo. El resultado aragonés canta, con cinco escaños menos. La decisión del presidente del Gobierno de proceder al cambio de liderazgos regionales, sustituyendo a los que había por sus ministros, no es precisamente un éxito. Conformarse con perder cinco escaños en lugar de siete es engañarse. Es verdad que cada uno se engaña como quiere. Y, otra cosa no, pero Sánchez y su Moncloa son unos maestros en perder las elecciones y ganar el relato. Justamente lo contrario del PP. Como la expectativa era quedarse en 16 y han sacado 18, aleluya en Ferraz. Puede parecer mentira, pero lo veremos. El presidente del Gobierno dirá que las urnas en Aragón han dicho que es muy buena idea que él siga gobernando hasta completar la legislatura porque tiene 18 escaños y podía haberse quedado como partido extraparlamentario. Sánchez tiene la inmensa suerte de que los socialistas aragoneses celebren con aplausos haber perdido cinco escaños. Nadie le pedirá cuentas.
El bipartidismo entró en crisis en 2015 por la aparición de Podemos y Ciudadanos. PSOE y PP creyeron haber sorteado las dificultades con la desaparición de Ciudadanos y la práctica destrucción de Podemos como gran agente agitador para la impugnación del sistema político. Los partidos mayoritarios, que pasaron grandes apuros -el PSOE con Podemos y el PP con Ciudadanos- creyeron haber sorteado las dificultades. La seria amenaza al sistema de la Transición no se consumó. Ambos partidos sobrevivieron. Sin embargo, por debajo del radar de las satisfechas direcciones de los partidos había una indignación desde la crisis de 2008. La indignación no ha remitido. Sólo ha cambiado de bando y de líderes.