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Disfrutar, El Celler de Can Roca, DiverXO y Etxebarri alertan de que han detectado 'sites' clonados.
"Aviso importante. Hemos detectado una web fraudulenta que ofrece reservas solicitando una transferencia bancaria. No es nuestra web oficial. No solicitamos pagos por transferencia bancaria. No compartan sus datos ni realicen ningún pago", posteó la semana pasada El Celler de Can Roca en su perfil en Instagram. Una advertencia similar publicaron el barcelonés Disfrutar, el madrileño DiverXO y el vasco Etxebarri.
Sus dueños detectaron webs falsas de sus restaurantes con un réplica visual exacta y otra extensión del dominio, en las que se ofertaban plazas libres, cuya reserva solo era posible mediante el pago previo con datos bancarios o tarjeta. El llamado web spoofing o suplantación de sitios web ha llegado a la alta cocina, con delincuentes dispuestos a aprovecharse de gastrónomos deseosos de sentarse en las mejores mesas.
Mesas ultrademandadas
Este cuarteto del fine dining español equivale a las cuatro mesas más demandadas del país. Para sentarse en El Celler de Can Roca, hay que estar pendiente el 1 de cada mes, día en el que se abren reservas a once meses vista. En apenas quince minutos y a través de un sistema gestionado por CoverManager, las plazas del espacio de Joan, Josep y Jordi Roca se llenan con la única alternativa de apuntarse en su lista de espera. Así ocurre desde que en 2013 el triestrellado de Girona instauró este modelo con el fin de limitar el plazo de reserva, que se alargaba hasta más de un año tras ser premiado como mejor restaurante del mundo según The World's 50 Best Restaurants, marca que repitió en 2015. El afortunado que consiga mesa para probar su menú (320 euros) debe facilitar sus datos de tarjeta de crédito o débito como garantía de la reserva, algo absolutamente habitual hoy en hostelería, no solo en alta cocina.
El Celler de Can Roca (Girona) abre reservas a once meses vista.EXPANSIONDisfrutar, proyecto con triple estrella de Eduard Xatruch, Oriol Castro y Mateu Casañas en Barcelona, fue número uno del mundo en 2024 en 50 Best. Abre reservas online con doce meses de antelación; si entra en su web -con módulo de reservas gestionado por CoverManager-, verá todos los días llenos al cien por cien, con la opción de la lista de espera -puede liberarse alguna mesa por cancelación puntual-. Quien consiga mesa facilita sus datos de tarjeta, en la que solo se hace cargo por el precio del menú (325 euros) en caso de no show o cancelación con menos de veinticuatro horas.
Posicionado varios años en el Top 3 mundial de 50 Best -es actualmente segundo-, Etxebarri, asador de Bittor Arguinoniz en Axpe (Vizcaya), opta por un modelo diferente. "Estamos abriendo poco a poco nuestro calendario de reservas y cada día añadimos nuevas fechas disponibles para sus solicitudes de reserva. Para hacer su solicitud, elija una fecha disponible y envíenos su petición", señala su web. El cliente rellena un formulario -su plataforma está gestionada por SevenRooms- y solo le queda cruzar los dedos, ya que es realmente difícil conseguir mesa en Etxebarri. Solo si hay disponibilidad, recibe confirmación que, para formalizar la reserva, exige cobro previo con tarjeta del menú (300 euros), práctica habitual en la alta cocina global.
Liderado por Dabiz Muñoz, DiverXO, único triestrellado de Madrid y cuarto en 50 Best, es otra mesa ultrademandada, donde al reservar el cliente adquiere un tícket por 450 euros -equivale al precio del menú-.
'Modus operandi'
Justo, por la elevada demanda de mesas, estos negocios de fine dining son carne de cañón para los delincuentes tecnológicos que clonan sus webs. La estafa con las reservas en webs de alta cocina ya arrancó el pasado año en el mercado internacional, con afectados en Perú -como Maido y Astrid & Gastón- o Dinamarca -como Alchemist-. "Nos pasó hace meses y es algo realmente preocupante", señala Mitsuharu Tsumura Micha, dueño de Maido, mejor restaurante del mundo en 50 Best en 2025.
Siguen un patrón común en su modus operandi. Webs con el nombre de restaurantes conocidos y dominios diferentes -en vez de .com, quizás .info, .org o .net- replican su look & feel y, salvo por detalles, aparentan ser los sites habituales de esos destinos gastronómicos top; se valen de un posicionamiento potente en Google para que el usuario las encuentre en sus búsquedas. La diferencia llega en su motor de reservas: el cliente se sorprende al encontrar mesa libre en Etxebarri, Disfrutar, DiverXO o El Celler de Can Roca; incluso puede elegir entre varias fechas, algo impensable en estos negocios; elige día y, para confirmar su reserva, debe dar sus datos bancarios con los que se le carga el importe del menú como garantía de la reserva.
Etxebarri (Axpe) solo funciona bajo solicitud de reserva.EXPANSION¿Qué pueden hacer chefs y hosteleros? "Ni los dueños de los restaurantes afectados, ni las plataformas de reserva tienen una responsabilidad legal, pero sí es recomendable que hagan pública una advertencia para aclarar ante sus potenciales clientes cuál es la web real para reservar y, además, deben denunciar ante la policía, igual que han de hacerlo los clientes afectados, aparte de contactar con su banco para comunicar la estafa", coinciden fuentes jurídicas consultadas.
Medidas en Disfrutar
"Por desgracia, hemos sufrido varios intentos, que, por suerte, lo hemos ido resolviendo", señala Eduard Xatruch, que cuenta cómo han procedido en Disfrutar. "Lo primero fue contactar con nuestra asesora informática, Marga Vilalta, que también es perito judicial tecnológica; habló con el registrador del dominio para notificarle que se estaba haciendo uso fraudulento del nombre de dominio en una web que es falsa y notificó a la empresa de hosting de dicha web que se estaba haciendo un uso indebido. Así es cómo hemos conseguido que estas webs desaparezcan por ser ilegales". Además, los dueños de Disfrutar pusieron una denuncia ante los Mossos d'Esquadra.
Si esa es su forma de proceder desde el punto de vista legal, añaden más medidas. Un post fijado la semana en el perfil de Disfrutar en Instagram advierte: "Recordamos que el único canal oficial de reservas es a través de nuestra web: www.disfrutarbarcelona.com. Se solicitan datos de tarjeta como garantía, pero nunca se requiere un pago por adelantado". Hay una práctica que les preocupa, pero parece que menos habitual. "Incluso han contactado a personas apuntadas en nuestra lista de espera para ofrecerles una reserva a cambio de un pago, pero esto ha sido mucho más puntual", señala Xatruch.
Los dueños de los restaurantes se enteran por clientes, que o han caído en la trampa, o se dan cuenta y les han avisado. "Por desgracia, vemos que cada día más compañeros sufren los mismos actos", advierte Xatruch. "Una clienta nos llamó y nos alertó de que le estaban pidiendo dinero; tuvimos un par de llamadas más; no nos consta que nadie llegara a pagar. Pusimos la denuncia y lo publicamos en Instagram para lanzar la advertencia y tratar de neutralizarlo", señala Joan Roca.
Casi todos los chefs han logrado que las webs clonadas dejen de estar activas. "Pero vuelven a salir otras 'fake'; cada que logramos tumbar una, sale otra y lo volvemos a denunciar", añade Dabiz Muñoz. La última en su caso es diverxo-michelin.com.
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