Viernes, 01 de mayo de 2026 Vie 01/05/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Alerta de estanflación en la eurozona: el PIB se enfría al 0,1% y el IPC sube al 3%

Alerta de estanflación en la eurozona: el PIB se enfría al 0,1% y el IPC sube al 3%
Artículo Completo 1,213 palabras
La guerra en Irán y la crisis energética frenan en seco el crecimiento de la zona euro en el primer trimestre y disparan los precios de consumo en abril hasta cotas inéditas desde septiembre de 2023. Leer
ECONOMÍAAlerta de estanflación en la eurozona: el PIB se enfría al 0,1% y el IPC sube al 3%Actualizado 1 MAY. 2026 - 01:03DREAMSTIMEEXPANSION

La guerra en Irán y la crisis energética frenan en seco el crecimiento de la zona euro en el primer trimestre y disparan los precios de consumo en abril hasta cotas inéditas desde septiembre de 2023.

Europa se frena en seco. Ya lo anticipaban la OCDE, el FMI o los índices PMI, uno de los termómetros más representativos del estado de salud de la actividad económica, y también la propia Comisión Europea, cuyo responsable de Economía, Valdis Dombrovskis, advertía el pasado miércoles en una entrevista con EXPANSIÓN de que "estamos enfrentando un escenario de estanflación en la Unión Europea".

Eurostat corroboró ayer que esos augurios no solo estaban fundados, sino que ya han empezado a materializarse, mostrando los primeros efectos de la guerra en Irán, que amenaza con enquistarse, y la grave crisis que ha provocado en los mercados energéticos. Y estos efectos no son otros que un crecimiento anémico y a la baja y una inflación que cada vez presiona más al alza.

El PIB de la eurozona se enfrió hasta el 0,1% en el primer trimestre de este año, una décima menos que en la recta final de 2025 (0,2%) y el ritmo de crecimiento más pobre desde el segundo trimestre de ese ejercicio, mientras que el IPC armonizado se disparó en abril hasta el 3%, cuatro décimas más que en marzo y la tasa de inflación más elevada desde septiembre de 2023, cuando fue del 4,3%, de acuerdo con los datos de la oficina estadística europea.

Y es que en Europa sigue lloviendo sobre mojado. Al impacto de la guerra comercial declarada por la Administración Trump, plasmada en el caso de la UE en un desequilibrado pacto comercial que está pasando una abultada factura a sus exportaciones, se ha sumado ahora el mazazo energético derivado del conflicto en Oriente Próximo que, según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha disparado en más de 27.000 millones de euros extra el gasto europeo en combustibles fósiles en los dos primeros meses de guerra sin adquirir ni "una sola molécula de energía adicional". Es decir, Europa paga ahora unos 450 millones más al día por el mismo petróleo y gas que consumía antes de la ofensiva militar sobre Irán.

El dato de PIB publicado ayer por Eurostat solo recoge los efectos del primer mes de conflicto, lo que significa que, en un escenario de prolongado bloqueo del estrecho de Ormuz como el que se perfila, lo peor para la economía europea aún estaría por llegar. La propia Von der Leyen advirtió de que "las consecuencias de este conflicto pueden repercutir durante meses o incluso años".

Evolución dispar

Con este telón de fondo, las mayores economías del euro han mostrado un comportamiento muy dispar en el arranque de 2026. De un lado, España ha resistido mejor la embestida. Con un crecimiento del 0,6% intertrimestral, ha liderado el avance del PIB en el bloque del euro, aunque con una evidente pérdida de fuelle en los principales componentes del PIB. Mientras, Alemania repuntó un 0,3%, una décima más que en el último cuarto de 2025, gracias al consumo de los hogares germanos pero también al mayor gasto de su Gobierno. Un escenario que está a punto de cambiar tras el anuncio del Ejecutivo alemán de un controvertido plan para ahorrar hasta 40.000 millones de euros de aquí a 2030 y que implicará recortes en sanidad, pensiones o servicios sociales.

De otro lado, Francia, que sigue inmersa en su zozobra política interna mientras pugna por reducir sus elevados niveles de déficit y deuda, se estancó en el primer trimestre tras haber crecido un 0,2% en el previo. En su caso, restaron tanto la demanda nacional, con una caída del 0,1% del consumo de los hogares franceses, como la exterior, donde las exportaciones galas se hundieron un 3,8%. En Italia, la cuarta mayor economía del bloque, el PIB aminoró la marcha al 0,2%, frente al 0,3% del cuarto anterior. En el país transalpino, la debilidad de la demanda interna se vio parcialmente compensada por "la contribución positiva de las exportaciones netas", según el Instituto Nacional de Estadística de Italia (Istat, por sus siglas en italiano).

Fiebre inflacionaria

Las estadísticas evidencian que Europa vuelve a resfriarse, pero aún peor noticia es que lo hace con una fiebre inflacionaria cada vez más alta, provocada esencialmente por el súbito incremento de los precios energéticos, que en abril se dispararon un 10,9%, más del doble que en marzo (5,1%), mostrando que los estragos de la crisis en Oriente Próximo van in crescendo.

Los alimentos frescos también presionaron al alza, con un encarecimiento del 4,7%, cinco décimas más que en marzo. Los servicios, por contra, se moderaron al 3%, dos décimas menos que el mes anterior, mientras que los bienes industriales no energéticos subieron un 0,8%, tres décimas más que en marzo pero en niveles todavía acotados.

Esto ha permitido que, de momento, la inflación subyacente (descontando energía y alimentos frescos) se modere al 2,1%, una décima por debajo de los niveles de marzo, aunque si la crisis energética persiste es solo cuestión de tiempo que las alzas de precios se contagien a los componentes más estructurales de la cesta de la compra.

Entre las cuatro mayores economías del euro, España fue la más inflacionista, con un IPC armonizado del 3,5% interanual, una décima superior al de marzo; frente al 2,9% de Alemania (una décima más); el 2,9% de Italia (+1,3 puntos superior), y el 2,5% de Francia (0,5 puntos más).

Si el conflicto en Irán persiste, los malos datos de PIB e inflación del primer trimestre no serán más que la punta del iceberg de una crisis mucho mayor. De hecho, según los últimos PMI, la actividad económica en la zona euro ya se contrajo en abril por primera vez desde finales de 2024, hasta el punto de que, según S&P Global, lo primeros indicadores del segundo trimestre apuntan ya una caída trimestral del PIB del 0,1%.

La factura energética de la UE se dispara en 27.000 millones extra en dos meses de guerraLa inflación de la eurozona, en su cota más alta desde 2024 por la guerraLos salarios suben menos que el IPC por primera vez en casi dos años Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir