- SIMON FOY Y ORTENCA ALIAJ
La presidenta del mayor banco de la Unión Europea critica la política de gravar al sector con impuestos adicionales.
Ana Botín, presidenta de Santander, ha criticado duramente los impuestos a la banca en Reino Unido, afirmando que el régimen actual "no tiene sentido económico", mientras las entidades financieras se preparan para un impacto mayor si Sir Keir Starmer es sustituido por un primer ministro más a la izquierda.
Botín, presidenta ejecutiva del grupo español, declaró a Financial Times que si el objetivo del Gobierno británico es impulsar el crecimiento, entonces "gravar a los bancos más que a otras empresas no tiene sentido económico".
Según las normas introducidas tras la crisis financiera de 2008, los bancos que operan en Reino Unido deben pagar un impuesto sobre sus balances y un recargo sobre los beneficios, además del impuesto de sociedades habitual.
Botín aseguró que "La pregunta es: ¿por qué señalar a los bancos en particular e imponerles impuestos adicionales? Ya pagamos un impuesto de sociedades de alrededor del 30%, nuestros márgenes de beneficio están muy lejos de los de los monopolios y no estamos obteniendo ganancias extraordinarias. Si las autoridades buscan sectores que generen rendimientos excepcionales, hay otros sitios por donde empezar".
La presidenta de Santander añadió que los préstamos bancarios a las empresas "impulsan la inversión y la creación de empleo".
La intervención de Botín, una de las voces más influyentes de las finanzas europeas, llega en un momento de creciente preocupación en el sector ante la posibilidad de que los bancos sean objeto de un régimen fiscal aún más punitivo si Starmer es destituido y el Partido Laborista opta por un nuevo líder aún más hacia la izquierda.
El alcalde de Manchester, Andy Burnham, que se presenta a las elecciones parciales parlamentarias en Makerfield de cara a un esperado desafío por el liderazgo del número 10 de Downing Street, es el gran favorito en las apuestas para suceder a Starmer.
Aunque Burnham no ha señalado directamente a los bancos para nuevas subidas de impuestos, Angela Rayner, la exviceprimera ministra considerada aliada de Burnham, propuso el año pasado aumentar el recargo fiscal a la banca.
Las entidades financieras se libraron por poco de las subidas de impuestos en el presupuesto de noviembre del año pasado, después de que la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, buscara garantías de que estas impulsarían el crédito en Reino Unido y apoyarían públicamente sus planes fiscales.
Los beneficios bancarios se han disparado en los últimos años gracias a los tipos de interés más altos, lo que los ha convertido en el blanco de subidas de impuestos en varios países europeos.
Botín es la última alta ejecutiva de la banca en arremeter contra el régimen fiscal de Reino Unido.
El consejero delegado de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, declaró el mes pasado que cancelaría los planes de invertir 3.000 millones de libras en una nueva sede en Londres si se incrementaban aún más los impuestos a las entidades financieras. El CEO de Barclays, C.S. Venkatakrishnan, también advirtió al Ejecutivo sobre las consecuencias de aumentar los impuestos a la banca.
Santander, el banco más valioso de Europa continental por capitalización bursátil, lleva más de dos décadas presente en el mercado de la banca minorista de Reino Unido.
El mes pasado completó la compra del banco británico TSB por 2.650 millones de libras, una operación que aumentó el número de clientes de Santander en Reino Unido a unos 19 millones.
La adquisición de TSB fue la cuarta compra importante del banco español en el Reino Unido desde 2004, elevando su inversión total en el país a más de 20.000 millones de libras esterlinas y convirtiéndolo en uno de los principales inversores extranjeros en el sector de servicios financieros británico en los últimos 20 años.
El acuerdo con TSB, cerrado el año pasado, se produjo meses después de que Santander estudiara ofertas para vender su división minorista en el Reino Unido, debido a la frustración por la menor rentabilidad de la división en comparación con otros mercados, así como por ciertos aspectos del marco regulatorio británico, según informó Financial Times.
El ministerio de Finanzas británico declaró que "Los bancos desempeñan un papel crucial en el crecimiento de la economía, ayudando a las empresas a invertir y sosteniendo las finanzas públicas".
Añadió que había relajado la presión sobre el sector mediante reformas políticas y la simplificación de la burocracia, reforzando al mismo tiempo la capacidad de los bancos para respaldar la concesión de créditos y la inversión.
El Ejecutivo mantendrá bajo revisión los impuestos bancarios mientras busca el equilibrio entre la necesidad de inversión y crédito para empresas y consumidores y la generación de fondos para financiar los servicios públicos, según una fuente cercana al ministerio.
© The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Santander prepara su desembarco en el mercado de seguros de EEUUSantander y BBVA se llevan cuatro de las siete mayores salidas a Bolsa del mundoSantander superará 190 millones de clientes con Webster y TSB Comentar ÚLTIMA HORA-
10:35
Repsol ataca resistencias
-
10:29
El precio del Bitcoin hoy, 8 de junio: el Bitcoin desciende hasta los 62.947,89 dólares
-
10:17
Apple se enfrenta hoy a la prueba definitiva de su IA: la última oportunidad de Tim Cook
-
09:51
Precio Gasolina hoy, 8 de junio: Consulte los precios en las principales ciudades
-
09:44
Ana Botín, presidenta de Santander: "Los impuestos a la banca británica no tienen sentido económico"