Establecimiento Jaime J. Renobell, a 29 de enero de 2026, en Barcelona, Cataluña (España). David Zorrakino Europa Press
Distribución Bruselas reprende a España: la excesiva regulación es un lastre para abrir tiendas o tener más flexibilidad horaria en el retailCritica que las reglas sobre etiquetado y envases obligan a los comercios a adaptar productos específicamente para el mercado español.
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Sandra Tobar Publicada 8 junio 2026 01:46h Las clavesLas claves Generado con IA
La Comisión Europea da un tirón de orejas a España por la situación del sector del retail, donde se mantienen demasiadas barreras regulatorias y administrativas frente al estándar europeo. Algo que supone un problema para, por ejemplo, abrir tiendas.
Así se desprende de un informe publicado esta semana por la Comisión Europea sobre la economía española y en el que hace una radiografía bastante contundente de la situación del sector retail.
Para Bruselas hay una excesiva restricción regulatoria, lo que implica sobre todo trabas para abrir tiendas, la lentitud de las autorizaciones y la fragmentación entre comunidades autónomas.
Nestlé reduce el ERE a 242 personas con el compromiso de crear nuevas vacantes“Los procedimientos de licencia y autorización para establecer negocios son gravosos y crean obstáculos adicionales para la entrada en el mercado y la inversión”, señala.
De hecho, hay 13 CCAA que mantienen la doble licencia autonómica y municipal o controles administrativos similares. Eso dificulta y ralentiza el proceso para abrir una tienda, según La Distribución (antigua Anged).
Bruselas también incide en que hay poca flexibilidad para operar con mayor libertad horaria.
En España se combina un régimen general bastante regulado con algunas excepciones amplias para pequeños comercios y zonas turísticas.
Este último caso es lo que se conoce como zonas de gran afluencia turística (ZGAT). Esta calificación es la que da a los comercios y tiendas plena libertad para determinar los días y horas en que permanecerán abiertos al público en todo el territorio nacional.
Todo ello, además, se ve agravado por la existencia de una regulación fragmentada donde hay normas distintas en función de cada región de España.
Stradivarius y Lefties, las más ‘low cost’ de Inditex, se afianzan: mantienen su red de tiendas estable sin recortes“Las diferencias en la regulación entre comunidades autónomas aumentan los costes de cumplimiento y crean barreras para las empresas que operan entre regiones”, añade el informe de la Comisión Europea.
Algo en lo que también coincide La Distribución, patronal de El Corte Inglés o Ikea, que señala que existen decenas de regulaciones comerciales distintas en España que varían drásticamente según la comunidad autónoma o el municipio. Esto destruye la unidad de mercado y ralentiza la expansión de cadenas comerciales.
Y lo cierto es que la presión legislativa ha ido en aumento. Durante 2025 se aprobaron o modificaron 1.411 textos normativos (leyes, reglamentos u otro tipo de normas jurídicas de distinto signo).
Lo que significa que cualquier comercio tuvo que conocer y ejecutar 3,8 nuevas normas cada día, según datos de Asedas, la patronal de Mercadona, Dia o Lidl.
Tienda de barrio.
Pese a la reprimenda de la Comisión Europea, se calcula que el pasado año hubo 453 normas procedentes de Europa que afectaron al comercio.
En el ámbito nacional, las Comunidades Autónomas se situaron a la cabeza con 547 normas, seguidas de la administración central con 326 nuevas leyes o modificaciones y la administración local con 85.
Etiquetado
Pero la cosa no queda sólo aquí. Bruselas recrimina que las reglas sobre etiquetado y envases obligan a adaptar productos específicamente para el mercado español.
“Las empresas señalan que las normas nacionales sobre envases y gestión de residuos, incluidos los etiquetados obligatorios de clasificación para envases en la legislación española, obligan a adaptar el etiquetado del producto específicamente al mercado español”.
Y aquí la fragmentación regional también afecta de forma negativa.
Cuando hay diferencias entre comunidades autónomas, algunas empresas deben añadir etiquetado en la lengua regional, lo que aumenta el coste y la complejidad de operar en varias regiones.
Bodegas Riojanas, González Byass (Tío Pepe), Freixenet... La crisis del vino ya atrapa a las históricas del sectorY, por último, reprende a España por ocupar el último puesto entre los 27 Estados miembros en la transposición de las directivas al derecho nacional.
Situación que refleja retrasos persistentes en la adaptación de la normativa europea y genera un entorno menos previsible para empresas e inversores.
Recomendaciones
Ante este escenario, el organismo europeo recomienda a nuestro país reducir las trabas en el sector del retail.
¿Cómo? Pues por ejemplo simplificando la regulación y reduciendo la fragmentación entre comunidades autónomas.
En su lista de recomendaciones añade acelerar y coordinar los trámites de apertura, licencias y autorizaciones.
Y también bajar la carga burocrática que afecta especialmente a las pymes y al comercio minorista y hacer más previsible el entorno regulatorio para empresas e inversores.
Por último, cree que es necesario armonizar el etiquetado y las normas de envases y residuos, para que las empresas no tengan que adaptar el producto a múltiples marcos regulatorios.