Satoshi Nakamoto, los gemelos Winklevoss o Michael Saylor comparten pódium con una nueva generación de criptoinversores que más allá del bitcoin también apuestan por ethereum o solana.
La fortuna de Satoshi Nakamoto, el misterioso creador del bitcoin, está repartida en miles de direcciones asociadas a su anónimo perfil. Nadie sabe quién es, pero acumula más de un millón de bitcoins, valorados en más de 75.000 millones de euros. Si vendiera su monedero podría adquirir, de golpe, la mitad de las compañías que integran el Ibex 35.
No se sabe con certeza quién es Nakamoto, si sigue vivo o si conserva las claves necesarias para disponer de esa fortuna dormida capaz de provocar un tsunami en los mercados bursátiles si de pronto despertara.
Es la versión extrema de lo que popularmente se ha bautizado con el término ballenas: grandes propietarios de criptoactivos cuya capacidad de comprar o vender es suficientemente importante como para influir no solo en la cotización del propio token, sino también en los mercados tradicionales, cada vez más interconectados con el mundo de las finanzas virtuales.
No existe un umbral universal, aunque Glassnode, una de las firmas de análisis más utilizadas por los inversores institucionales, define como ballena de bitcoins a una entidad que controla al menos 1.000 tókenes, excluyendo de ese cálculo a los exchanges.
Las primeras ballenas fueron esencialmente personas que llegaron extraordinariamente pronto al bitcoin, como sus creadores, los mineros y los inversores pioneros en el mundo cripto. Después llegaron millonarios como los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss o el inversor de Silicon Valley Tim Draper.
Pero el mapa ha cambiado radicalmente desde entonces, especialmente tras la pandemia del Covid y el apoyo de muchos reguladores a los criptoactivos, especialmente en EEUU. Ahora, las mayores ballenas identificables incluyen compañías cotizadas, fondos y vehículos de inversión de todo tipo. Y el gran responsable de esa transformación tiene nombre propio: Michael Saylor.
En agosto de 2020, MicroStrategy, posteriormente rebautizada como Strategy, comenzó a utilizar su tesorería para comprar bitcoins. Saylor argumentaba que mantener el dinero de la compañía en efectivo en un contexto de tipos extremadamente bajos e inflación suponía conservar capital en un "cubo de hielo derritiéndose".
Seis años después, la apuesta ha transformado por completo la empresa. Según la documentación presentada ante la SEC, Strategy poseía 840.447 bitcoins en agosto de este año, adquiridos por un total de 63.360 millones de dólares, a un coste medio de 75.385 dólares. La cifra equivale aproximadamente al 4% del máximo teórico de 21 millones de bitcoins que podrán existir.
Saylor es, además, una ballena por derecho propio. En 2020 reveló que poseía personalmente 17.732 bitcoins. En una entrevista con Bloomberg años después, aseguró que no había vendido ninguno y que había continuado comprando, aunque se negó a revelar la cifra exacta actual.
Nueva estrategia
Capitaneada por Saylor, Strategy creo un nuevo modelo de gestión de tesorería que terminó eclipsando su negocio principal (el software de gestión de datos). Utilizó deuda, acciones ordinarias y diferentes clases de acciones preferentes para captar capital y convertirlo en bitcoins. Decenas de compañías, e incluso gobiernos, copiaron posteriormente la fórmula. El resultado fue el nacimiento de las llamadas empresas de gestión de activos digitales, cuya cotización en Bolsa está estrechamente relacionada con la criptomoneda que acumulan, lejos ya de su línea de negocio original.
La estrategia funcionó extraordinariamente bien mientras subían simultáneamente bitcoins y las acciones de estas compañías en Bolsa. Pero también creó un nuevo riesgo. Bloomberg advertía hace unos meses de que las compañías de tesorería cripto que habían contribuido a impulsar el mercado podían convertirse en una fuente de contagio si la caída de las criptomonedas terminaba obligándolas a vender.
Y esa posibilidad ha dejado de ser puramente teórica. Financial Times calcula que las 50 mayores compañías corporativas de bitcoins han perdido más de 80.000 millones de dólares de capitalización bursátil desde mediados de 2025. Strategy ha comenzado además a vender parte de sus bitcoins para atender obligaciones financieras, rompiendo con la imagen de acumulador permanente que había caracterizado a Saylor.
Ahora que los criptoactivos vuelven a repuntar tras el rally estival, inversores y analistas no pierden de vista lo que hacen las ballenas, capaces de seguir alimentando la euforia por los tókenes, pero también de provocar una nueva crisis en su cotización si se ven la necesidad de capitalizar sus beneficios para prepararse para el criptoinvierno con el que amenaza una posible subida de tipos por parte de la Reserva Federal y otros bancos centrales en todo el mundo.
Satoshi Nakamoto | La 'ballena' fantasma
- Criptomoneda: Bitcoin
- Posición estimada: 1,1 millones bitcoins
- Valor estimado: 75.000 millones de euros
El creador de Bitcoin es también su mayor propietario. Distintas firmas de análisis atribuyen a Satoshi alrededor de 1,1 millones de tókenes, obtenidos mediante la minería en los primeros años de la red. La enorme diferencia respecto a otras 'ballenas' es que sus monederos permanecen casi dormidos. Nadie conoce su identidad real ni se puede asegurar que las claves continúen existiendo, pero controla teóricamente alrededor del 5% del máximo de 21 millones de bitcoins. Cualquier movimiento de monedas atribuidas a Satoshi Nakamoto tendría una enorme repercusión sobre el mercado.
Michael Saylor y Strategy | El evangelista del bitcoin
- Criptomoneda: Bitcoin
- Posición: 840.000 bitcoins en el monedero corporativo y 17.732 bitcoins a título personal
- Valor estimado: 58.000 millones de euros
Saylor reveló en 2020 que poseía personalmente 17.732 Bircoins y años después aseguró que no solo no había vendido ningún token sino que ha seguido acumulando. Sin embargo, no ha confirmado la cifra actual. Aunque su monedero es relevante a título individual, la clave de su influencia como 'ballena cripto' está en su control como fundador, presidente y consejero delegado de Strategy, compañía de software que utiliza toda su tesorería para comprar bitcoins y que a día de hoy acumula más de 840.000 tókenes, es decir, el 4% de bitcoins. Por lo tanto, es el mayor inversor conocido de esta criptomoneda.
Gobierno de EEUU | El 'Fort Knox digital'
- Criptomoneda: mayoritariamente bitcoins
- Valor estimado: más de 20.000 millones de dólares en criptoactivos en 2026.
EEUU se ha convertido en una de las mayores 'ballenas' de bitcoins del planeta, pero no lo ha logrado comprando activos digitales, sino confiscánselos a delincuentes. Hasta el año pasado, lo habitual era subastar esos activos, pero todo cambió con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025. Bajo su nueva presidencia, esos activos digitales confiscados pasan ahora a formar parte de la denominada Reserva Estratégica de Bitcoins de EEUU. Popularmente se le conoce como el 'Fort Knox digital', en referencia al lugar donde se custodian las mayores reservas de oro del país.
Ruja Ignatova | La misteriosa 'cryptoqueen'
- Criptomoneda: Bitcoin
- Posición: 230.000 bitcoins
- Valor estimado: 15.550 millones de euros
Figura en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI desde 2022. También en la de Europol. Estafadora convicta, Ruja Ignatova es también una de las figuras con mayor fortuna en criptomonedas, valorada en más de 15.000 millones de euros. Gran parte de ese dinero procede de su vinculación con OneCoin, una empresa que fundó junto a su hermano para estafar a inversores a través de un esquema Ponzi. Ya había sido condenada previamente por otra estafa 'cripto' en Alemania. Huida de la justicia desde hace años, el FBI ofrece una recompensa de 5 millones de dólares para dar con su paradero.
Tom Lee / BitMine | El abanderado de Ethereum
- Criptomoneda: Ethereum
- Posición de BitMine: 5,8 millones ethereums
- Valor estimado: 12.300 millones de euros
Tom Lee preside BitMine, compañía que ha puesto en marcha una estrategia de tesorería muy similar a la que emplea Strategy, aunque con una diferencia sustancial, ya que compra ethereums en lugar de bitcoins. Más allá de la cotización del token, este cambio de apuesta le permite obtener otros ingresos adicionales vía 'staking', una fórmula que permite lograr una rentabilidad adicional de hasta el 10% "prestando" el activo para que haga otras funciones dentro de la misma red 'blockchain' (Bitcoin no lo permite). Paradójicamente, BitMine nació como una empresa de minería de Bitcoin; ahora su objetivo es hacerse con un control del 5% de los tókenes de Ethereum.
Gemelos Winklevoss | Primeros criptomillonarios
- Criptomoneda: Bitcoin
- Posición estimada: 70.000 bitcoins
- Valor estimado: 4.750 millones de euros
Cameron y Tyler Winklevoss utilizaron parte de los 65 millones de dólares recibidos en 2011 tras su disputa con Mark Zuckerberg por Facebook para comprar bitcoins cuando todavía era un activo minoritario. Invirtieron 10 millones de dólares cuando el token costaba menos de ocho dólares. Hoy, cotiza por encima de los 80.000 dólares. 'Forbes' estima conservan conjuntamente unos 70.000 Bitcoins, además de otros activos digitales, equivalentes a cerca de 4.750 millones de euros. En 2014, fundaron Gemini, una plataforma de intercambio de criptoactivos en la que se pueden negociar más de 150 tókenes diferentes, y posteriormente un fondo de inversión.
Tim Draper | El botín que subastó Barack Obama
- Criptomoneda: Bitcoin
- Posición estimada: 29.656 bitcoins
- Valor estimado: 2.005 millones de euros
En junio de 2014, la Casa Blanca liderada por Barack Obama subastó casi 30.000 bitcoins que había confiscado a Silk Road, el polémico mercado negro de Internet clausurado por el FBI en 2013. Finalmente, el Gobierno subastó el botín. El paquete mayoritario se lo quedó el multimillonario Tim Draper por unos 18 millones de dólares (15,5 millones de euros). En ese momento, se trató de una pequeña operación, casi simbólica, para uno de los inversores más ricos de Silicon Valley, accionista de un sinfín de 'start up' tecnológicas. Doce años después, los criptoactivos incautados y adquiridos por Draper valen más de 2.000 millones de euros.
SharpLink | Un cambio radical de negocio
- Criptomoneda: Ethereum
- Posición: 888.938 ethereums
- Valor estimado: 1.900 millones de euros
SharpLink se ha convertido en una de las mayores ballenas corporativas de Ethereum, solo por detrás de BitMine. Cotiza en el Nasdaq y su transformación resulta llamativa porque no nació como una compañía de criptomonedas. Fundada en 2019, era una firma de márketing de apuestas deportivas. Ese negocio todavía existe, pero ha quedado relegado a un segundo plano frente a la gestión de su gigantesca cartera de ethereums. La propia compañía reconoce que la gestión de su tesorería constituye su principal foco operativo desde hace un año, después de que el cofundador de Ethereum Joseph Lubin (en la imagen) asumiera la presidencia.
Forward Industries | La gran 'ballena' de Solana
- Criptomoneda: Solana
- Posición: 7.807.022 solanas
- Valor estimado: 720 millones de euros
Liderada por Kyle Samani (en la imagen), Forward lanzó su estrategia 'cripto' hace un año. Su modelo va más allá de almacenar Solana, de la que controla alrededor de un 1,3% de todos sus tókenes en circulación. Además, hace 'staking', opera infraestructura de validación y contempla utilizar sus activos en protocolos DeFi, préstamos y otras operaciones. Antes de convertirse en una 'ballena cripto', era una veterana compañía estadounidense de diseño e ingeniería. Hace justo un año, anunció una gigantesca colocación privada de 1.650 millones de dólares destinada a financiar la compra de solanas y convertir la gestión de activos digitales en su principal línea de negocio.
Rain Lõhmus | Un millonario sin acceso a su fortuna
- Criptomoneda: Ethereum
- Posición: 250.000 ethereums
- Valor estimado: 530 millones de euros
Cofundador del banco estonio LHV, Rain Lõhmus participó en la preventa de Ethereum de 2014, haciéndose con un monedero de 250.000 tókenes. El problema es que pese a que son suyos, ha perdido las claves que le dan acceso a esa cartera, por lo que no puede acceder a su fortuna, valorada en más de 500 millones de euros. Su caso es emblemático, pero no único. Se calcula que alrededor de 1,5 millones de bitcoins se han perdido para siempre, sobre todo antes de 2020, cuando su gestión estaba poco profesionalizada. Ahora, gracias a los 'exchange' existe mayor control y facilidad para accedera los monederos custodiados por estas plataformas.