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¿Cómo pudo no ver el conductor del Iryo que el Alvia había chocado contra él a 210 km/h? Del 'efecto lazo' al 'bogie' volador

¿Cómo pudo no ver el conductor del Iryo que el Alvia había chocado contra él a 210 km/h? Del 'efecto lazo' al 'bogie' volador
Artículo Completo 895 palabras
Los audios muestran que el maquinista del primer tren descarrilado ni siquiera notó que el segundo chocaba contra él. Tres expertos explican cómo puede producirse ese efecto, y plantean hipótesis Leer

"Es que la cabina de un Iryo está absolutamente insonorizada". "Ha sido el efecto lazo" -hay quien también lo llama 'efecto látigo-. "Eso es muy difícil, casi imposible, no hay explicación". "Bueno, es que realmente lo que chocó con el Alvia no fue el Iryo, sino un bogie del Iryo, que salió disparado".

España entera se hace la pregunta inevitable, ante la publicación, en el medio Cordópolis, del audio en que el maquinista del Iryo siniestrado el pasado domingo en Adamuz (Córdoba) habla con la central en Atocha, le reporta que ha tenido un "enganchón" con la catenaria, y ni siquiera le dice que ha colisionado de alguna manera con el Alvia que venía de frente... ¡porque parece no haberse dado cuenta de que ese choque, que ha provocado más de 40 muertos y que el Alvia saliera volando, se ha producido!

"Hay teorías para todos los gustos", dicen en Semaf, el sindicato de maquinistas, "pero una realmente plausible es que el choque, muy lateral, se produjera a la vez que el frenazo del Iryo, y por eso el maquinista, que al final va 60 metros por delante de donde chocan ambos trenes, a la altura del coche 6 del Iryo, no se da cuenta siquiera".

Según esta teoría, el lapso de 20 segundos explicado por Adif entre el descarrilamiento del Iryo, con su consiguiente invasión de la vía aledaña, y la llegada del Alvia de frente, su colisión y práctica "desintegración" -como la calificó el presidente de Renfe-, sería incluso menor, al coincidir en el tiempo el frenazo del primer tren -cada uno de esos trenes tardan unos 3 kilómetros en detenerse- y la llegada y choque del segundo. El ministro Puente parecía sugerir eso este miércoles por la mañana, al hablar de sólo 9 segundos de lapso.

"Claro que otra opción", siguen en Semaf, "es que ese audio primero sea muy previo a la llegada del Alvia", dicen apuntando a una obviedad: "Hasta que no esté completamente clara la línea de tiempo no se podrán sacar conclusiones".

Hay otra explicación, en todo caso, que podría justificar lo explicado a este diario por una pasajera del coche 4 del Iryo, justo dos vagones por delante de donde el Alvia colisionó, se desequilibró y salió, en sus dos primeros vagones, "volando", admiten fuentes de Adif: "No nos enteramos de ningún choque, nosotros, en el coche 4, sólo sentimos un frenazo brutal". O sea, no sólo el conductor del tren no sintió la colisión: a sólo dos vagones nadie percibió nada tampoco.

"Eso puede ser por el efecto lazo", dice el ingeniero Salvador García Ayllón, "que puede hacer que en una estructura flexible, si hay un golpe en un extremo, y esto pudo ser más un rozamiento, no se percibe en el otro, porque la estructura lo amortigua. Y más aún", añade, "porque el Iryo es un tren muy pesado, mucho más que el Alvia, de una envergadura enorme, tarda mucho en frenar, y al final esos tres vagones [se refiere a los número 6, 7 y 8] se desprendieron y absorbieron el golpe".

Y hay una tercera teoría, siempre sin acudir a conspiranoias o a sospechas de que las autoridades cocinan o bien los audios o bien esos 20 segundos entre el descarrilamiento de un tren y la llegada fatídica del otro por la misma vía.


A ella alude Antonio Martínez-Carrillo, ex Adif y uno de los ingenieros (aeroespacial en su caso) que formaron parte de los primeros equipos del AVE, y miembro de Instituto de Ingeniería de España: "A mí me parece realmente muy extraño que el maquinista del Iryo no se diera cuenta de que el Alvia había chocado con su tren, pero es que quizás lo que se llevó el Alvia por delante, aparte de que se tocaran, fue el 'bogie' del Iryo [un bogie es la estructura que sujeta las ruedas de parte de un vagón], que al salir disparado a esa velocidad chocara con el Alvia y lo descarrilara definitivamente".

O sea, que el vagón 6 del Alvia, al pasar por encima de la soldadura en mal estado de la vía -que ya había dejado marcas en las ruedas anteriores del Iryo, como ha desvelado EL MUNDO y confirmado el ministro Óscar Puente-, rompió definitivamente el raíl, desprendiendo a su vez el bogie, que habría entrado como un proyectil en el Alvia.

Así, y según esta hipótesis, aparte de las marcas longitudinales que el Alvia pudo dejar en el Iryo, el choque esencial habría sido de este último con el bogie.

"Esa es otra opción", dice Martínez-Carrillo, "pero no se pueden aventurar juicios hasta que lo tengamos todo claro, y falta tiempo".

¿Cómo pudo no ver el primer maquinista que otro tren chocaba contra el suyo?, es la pregunta, de momento sin una respuesta clara. De fondo, con los audios en la mano, una pregunta mucho más increíble y acuciante: ¿cómo no pudo ver el centro de pantallas de Atocha que el Alvia había "volado" y ya ni siquiera estaba en la vía?

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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