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¿Quién no ha soñado dormir en un castillo convertido en su hogar o, en su defecto, durante una escapada vacacional? Dentro de su enorme patrimonio inmobiliario, la familia real inglesa, con Carlos III al frente, ofrece la opción de pernoctar en algunas de las casas de campo anexas al castillo de Balmoral, en Escocia. Pero si se pretende la experiencia de disponer de un castillo completo, en Reino Unido hay opciones de compra y de alquiler.
Los castillos son edificios muy atractivos exteriormente, con enormes posibilidades, pero que precisan de inyecciones económicas de forma continuada, lo que les convierte en un activo muy peculiar para el mercado inmobiliario, con muy pocas unidades a la venta y alguna más disponible para alquilar para diferentes usos (estancia familiar o con amigos, celebraciones, actos corporativos...), con precios de todos los colores.
Una casa propia junto al complejo y con un campo de golf de 18 hoyos. Taymouth Castle no está en venta como tal, pero sí las viviendas que se han creado a su alrededor, que dan acceso a los servicios y zonas comunes del complejo, entre los que figuran un campo de golf de 18 hoyos o una biblioteca histórica. El castillo se construyó en el siglo XIX sobre las ruinas de otro del siglo XVI y está ubicado en la puerta de entrada de las Highlands escocesas. Comercializa Discovery Land desde 6 millones de libras (6,9 millones de euros)."Los clientes que quieren comprar un castillo lo hacen como una inversión para convertirlo en una residencia familiar o un hotel", explican en la inmobiliaria Quintessentially. En algunos casos, se trata de una tercera o cuarta residencia. E incluso los dueños los quieren para albergar colecciones de arte.
En definitiva, es otra forma de mostrar un estatus, al igual que alguien se compra un apartamento de lujo en el centro de Londres. En un castillo se habla de precios de algún millón de libras -los hay por menos- y las mejores propiedades del centro de Londres salen al mercado por decenas de millones. Otra gran diferencia es el alto coste de la conservación.
Desde lo alto de una colina. El castillo de Tawstock data del siglo XVIII y se levanta majestuoso sobre una colina en Devon, cerca de Cornualles. Vallado y con vistas panorámicas de 360 grados, el inmueble cuenta con cuatro habitaciones y tres baños, jardín, terraza y un terreno de 35.000 metros cuadrados. Fue restaurado para añadir comodidades y preserva sus peculiaridades históricas. Comercializa Knight Frank por 1,35 millones de libras (1,55 millones de euros).Tom Stewart Moore, director de ventas rurales de Knight Frank, explica que muchos compradores son personas que huyen de Londres u otras grandes ciudades, como también "apasionados por el patrimonio y la arquitectura", y que en Reino Unido el perfil se reparte por igual entre británicos y extranjeros, con los norteamericanos como los más "entusiastas".
Catalogados
A ello se une que los castillos suelen estar catalogados, lo que limita las obras que se pueden realizar y los usos futuros. Ello implica ciertos controles: por ejemplo, que un organismo que vela por el patrimonio apruebe las alteraciones para asegurar la integridad del edificio y su preservación para el futuro.
Una propiedad que hunde sus orígenes en el siglo XVI. Couston Castle fue reconstruido de las ruinas en 1980 con materiales y una disposición que buscaban respetar el original, del siglo XVI, fortificado y protegido por la artillería. Con más de 500 metros cuadrados y un terreno de 2,17 hectáreas, este castillo, próximo a Edimburgo, cuenta con cinco habitaciones y otras tantos baños y vestíbulos. Se levanta junto a un lago y cuenta con gimnasio y cobertura 5G. Comercializa Knight Frank por 2,65 millones de libras (3,04 millones de euros)."Tener un castillo tiene que ver menos con la propiedad que con ser custodio: se debe tener un gran respeto por la estructura. Tener el privilegio de esta responsabilidad es, por sí mismo, una gran recompensa", explica a EXPANSIÓN Katharine Pooley, propietaria de Forter Castle, que se puede alquilar varios días.
"Es un gozo compartir algo tan especial e íntimo con otros -expone Pooley-. Reconforta que otros puedan experimentar un proyecto en el que has vertido tu energía y has cuidado. Desde el punto de vista económico, compartir o alquilar un hogar tiene sentido para pagar los costes y garantizar que la propiedad se podrá disfrutar en los próximos años."
Una de las residencias más antiguas de Inglaterra. Escenario de la guerra civil y engullida por el fuego, esta propiedad catalogada hunde sus raíces en el siglo XI, por lo que se la considera como una de las residencias más históricas de Reino Unido. En este caso, se trata de un ala (la vikinga) del Thurland Castle, con más de 350 metros cuadrados, cuatro habitaciones y acceso a terrenos comunales de 40.000 metros cuadrados. Está en Carnforth, cerca de Lake District. Vende Savills por 875.000 libras (un millón de euros).Y es que la alternativa a la adquisición y los quebraderos de cabeza asociados a la propiedad pasa por alquilar estos complejos, lo que permite a algunos saciar la curiosidad de dormir en un castillo.
¿Cuáles son las ventajas y las desventajas? "Lo mejor, por supuesto, es la naturaleza única de un castillo y la historia y la emoción que guardan sus paredes; si buscas algo con carácter, no creo que haya una opción más adecuada si el presupuesto te lo permite. Entre las desventajas, que los castillos no fueron diseñados pensando en la vida moderna, de manera que requieren que te adaptes en aspectos como confort y mantenimiento", añade Pooley de acuerdo a su propia experiencia.
Alquilar por unos días. Forter Castle, al norte de Edimburgo, se levantó en 1560 en Escocia y es propiedad de la diseñadora británica Katharine Pooley (su marca tiene la sede en Chelsea), que, junto con su padre, Robert, restauró el inmueble de forma meticulosa , de nuevo, tras siglos en ruina. Trató de respetar su pasado y aportó un diseño de lujo en su interior. Cuenta con una buhardilla e incluso una capilla. Se puede alquilar en la web del propio castillo (por ejemplo, la semana del 10 al 17 de agosto, por 9.096 libras -10.438 euros-).En Reino Unido, la mayoría de los castillos se encuentran en Escocia y dentro de esta categoría conviven tanto las imponentes fortalezas de la Edad Media que han llegado hasta nuestros días en estados muy diferentes -en general, deteriorados, lo que ha requerido costosas rehabilitaciones- a propiedades campestres contemporáneas a las que se les han añadido características externas propias de un castillo.
Para algunos, residir en un inmueble así puede tener el gancho de vivir una vida de otros tiempos, con servicio, grandes espacios, jardines privados y pasadizos secretos, paz e intimidad, pero la realidad es que muchos combinan este misterio con muros de piedra exteriores, con unos interiores lujosos propios del siglo XXI, con wifi de alta velocidad, habitaciones para el cine, cocinas a la última y piscina.
Cómodo regreso al pasado. Law Castle, en North Ayrshire, permite un regreso visual al siglo XV -la propiedad fue encargada como un regalo de boda de la princesa María de Estuardo, hija de Jacobo II de Escocia- no solo por la imagen exterior, sino por los acabados interiores: de mesas de madera a camas con cortinas y escaleras de piedra de caracol. Estos elementos no ocultan que, en realidad, dispone de las comodidades exigidas en pleno siglo XXI. Comercializa Savills por un millón de libras (1,15 millones de euros).Otra vía para comprar, de forma similar a una urbanización, consiste en adquirir una vivienda anexa a un castillo, con derecho a usar los servicios comunes. Es el caso de Taymouth Castle Gold and Club Sport Club, con 145 viviendas a caballo entre Edimburgo e Inverness.
Modernidad en el pasado
"Nuestros compradores corresponden a varias generaciones, con movilidad global, y buscan segundas viviendas en ubicaciones distinguidas", expone el director de ventas del complejo, Richard Klein.
Una semana junto a Balmoral. Lo más cercano a vivir en un palacio real en uso consiste en alquilar una estancia dependiente de Balmoral, la residencia escocesa de verano de la Corona inglesa. El castillo solo se puede visitar en algunas fechas, pero existen diez alojamientos cercanos contratables (solo cuando no hay miembros de la realeza) a precios asequibles. Uno es Garbh Allt Shiel, para un tope de ocho personas, que se puede alquilar en la web de Balmoral Castle por 2.445 libras (2.806 euros), por ejemplo, para toda la semana del 28 de junio."Los residentes de un castillo como este tienen la posibilidad de conectar con el patrimonio de Escocia a la vez que pueden disfrutar de grandes paisajes", añade. El propietario, Discovery Land Company, ha invertido 370 millones de libras (430 millones de euros) para la recuperación del castillo y el desarrollo de las 145 viviendas anexas.
Paz absoluta a las afueras de Edimburgo en un castillo recién renovado. El castillo de Ormiston, junto a Edimburgo, data de 1851 y es de estilo baronial escocés, una variante del neogótico. En los tres últimos años se ha sometido a una lujosa reforma completa. Dispone de seis habitaciones y otros tantos baños y salas en una propiedad de 800 metros cuadrados de superficie, ubicada en un terreno de 60.000 metros cuadrados con pista de tenis, bosque, jardines, establos y seguridad. Comercializa Strutt &Parker por 4,2 millones de libras (4,82 millones de euros).La mansión familiar de Jackie Kennedy en Londres busca dueño por 29 millonesBirmingham City, la última locura en el fútbol inglésEl Londres más 'top', a partir de los 15 millones de libras Comentar ÚLTIMA HORA-
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