El informe PISA 2025 ha estado marcado este año por las trampas de Cataluña, excluida por la OCDE de los resultados internacionales por dejar fuera del examen a un 23,2% de alumnos con necesidades de aprendizaje cuando sólo pueden quedar exentos el 5%. Esto ha distorsionado la muestra. Los resultados catalanes -los mejores de toda España, porque los alumnos con peores resultados se han quedado fuera- no son comparables con el resto de territorios, aunque sí aparecen con un asterisco en el libro español.
Este escándalo se ha saldado con el cese de la número dos de Educación de la Generalitat y la apertura de expedientes disciplinarios a tres funcionarios. El motivo es que, cuando la Generalitat informó a los directores de los centros de los alumnos que podían quedar excluidos, habló de los estudiantes recién llegados que no dominaban el catalán o los valorados por el profesorado como "con discapacidad intelectual o emocional", pero no especificó que el tope máximo era el 5%, así que los directores quitaron a todos los que consideraron.
Lo que nadie se esperaba es que hubiera más comunidades autónomas con muestras elevadas. EL MUNDO preguntó expresamente por ello a la OCDE, que le respondió que Cataluña era el único caso. Pero ahora se ha sabido que Murcia ha excluido al 12,7% de los alumnos, cuando las normas de PISA sólo admiten llegar hasta el 5%. En PISA 2022 la tasa de exención de Murcia fue del 4,1%.
También Baleares tiene un porcentaje muy alto: del 7,5%, según confirma el Ministerio de Educación.
"Es la realidad del aula"
Fuentes del Gobierno murciano explican que el Ministerio de Educación les advirtió de "que la muestra no era correcta, porque se estaba aplicando un porcentaje muy alto de exclusión y, antes de hacer el examen, fue corregida". "Se llamó a los centros y se les dijo que tenían que examinar a todos los alumnos. Hicimos caso de la advertencia del Ministerio, nuestra situación no es como la de Cataluña. Nosotros hemos trabajado con el Ministerio", defienden.
¿Pero por qué, aun así, siguieron excluyendo al 12,7% de estudiantes? "Porque nuestra realidad del aula es esa. En Murcia tenemos esos porcentajes de diversidad. Somos la segunda comunidad por detrás de Galicia que más alumnos con necesidades especiales escolariza en centros ordinarios. Y tenemos muchos alumnos inmigrantes que no conocen el idioma", argumentan las fuentes de Murcia.
"Sesgo al alza"
La OCDE ha dado por bueno el proceder de Murcia y de Baleares. No así el de Cataluña, que ha elevado sus alumnos excluidos desde el 5,6% registrado en 2022 hasta el 23,2% de ahora. Todo ello, como ya adelantó este diario, ha disparado la tasa de exención global de España, que llega hasta el 7,9%. PISA no lo ve mal: "Si bien los resultados de PISA 2025 para España pueden compararse de forma válida con los de otros países y con los de ciclos anteriores, los resultados de Cataluña no se presentan por separado". Pero da lugar a la duda porque añade: "Es muy probable que los elevados niveles de exclusiones de estudiantes den lugar a un sesgo al alza".
Otros países, en anteriores ediciones, han tenido porcentajes parecidos a los de España. Fue el caso de Canadá (5,8%), EEUU (6,1%), Países Bajos (8,4%) y Dinamarca (11,6%), cuyos resultados se publicaron con una nota específica en el informe internacional que advertía que "unos niveles elevados de exclusión de estudiantes pueden sesgar al alza los resultados del rendimiento".
España, en todo caso, juega con ventaja. Y también lo hacen Baleares y Murcia respecto a otras regiones con índices de exclusión más bajos: no superan el 3% en Asturias y en Castilla y León, mientras que están por debajo del 4% en Cantabria, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Galicia.